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Un encargo (pasado)

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Un encargo (pasado)

Mensaje por Tenzo el Sáb Mayo 07, 2016 7:26 am

Entre montañas se refugian los secretos, entre nubes se camuflan las verdades y en un sinfín de mareas la maldad se arrastra. ¿Cuantas vidas mas debían ser tomadas por la fuerza para que algo como esto sucediese? Meditaba el tuerto, recostado sobre las ramas de un enorme sauce. Las noticias en la aldea y los rumores siempre eran protagonistas, las palabras de los ancianos que chismean entre ellos llegaban a oídos de niños y adolescentes. ¿Un enemigo de la neblina surgía entre las montañas, se deslizan entre el nimbo y los horrores llegaban a las costas? Era una realidad a medias, pues todo rumor se sabia expresar de tal manera que lo increíble sea real y lo aburrido mentira. Varios cuerpos encontrados en las costas del país del agua eran el plato principal de las malas nuevas, ANBU investigo con delicadeza en el tema pues aquellos difuntos allegados de los habitantes eran. La ola de interrogantes recaía sobre la autoridad única del gran poblado isleño, ¿Quienes son los culpables? Una única teoría movía los ojos del mizukage sobre unas cuantas montañas cerca de la aldea, ¿Por que? Una vez, semanas atrás dos sujetos de vestimenta rojiza se encontraban en las calles de la aldea, dos nukenin de Kumogakure, su actitud extraña llevo a un equipo de jounnin hasta un hogar con un subterráneo, los renegados con suerte habían conseguido escapar pero al final de aquel tunel llevaba hasta unas montañas desoladas, ¿Que relación tienen estos dos sujetos con las nuevas? Consiguieron raptar a un científico y un niño, este ultimo fue encontrado en las orillas del mar. Una simple teoría, pero que mucho ayudaba a la investigación.

El Senju encendió su cigarro, el frió no tenia piedad con los habitantes y su resfrió cada vez vencía mas su cuerpo. Las calles estaban deshabitadas pues el miedo conseguía alertar hasta los propios animales, la búsqueda exhaustiva de pruebas dictaba que un toque de queda era necesario hasta que el problema fuese resuelto. Los shinobis de rango chunnin o mas, eran bienvenidos a los extensos senderos de la siniestra aldea. Camino unos pasos y como un fantasma se acerco al camarada, este agitaba las manos buscando calidez, era un vano intento.

— ¿La misión?... Tenzo Senju —Pregunto el ninja a secas y sin rodeos, el frígido ambiente nocturno le obligaba a terminar rápido su mandato. Dio una pitada, el poco gusto a manzana se quedaba en su garganta.

— Tu misión... —Respondió al instante el ninja excesivamente mas joven que el Senju. Temblaba como un bebe mientras buscaba en su pergamino que se tambaleaba al compás del shinobi—. Ah... Tenzo, aquí te tengo. Me dejaron encargado que te avisara que eres uno de los tantos del grupo de búsqueda, no me han dicho mucho pero aquí tienes la misión.

El Senju observo con sus penetrantes ojos al compañero, sentía el puñal en la espalda de sus superiores, todo por ser extranjero. Se acerco al pergamino y leyó con atención, era un puñal por la espalda. Con un simple movimiento de su testa saludo al jounnin y volvió en sus pasos para dirigirse al encuentro con el grupo, algo grande se tenia si incluso un veterano debía ir a primera fila.

El confidencialmente siempre impuso en Kirigakure, su increíble secretismo era de envidia en otras aldeas  por asemejarse a su propia niebla que rodeaba el país completo. ¿Quienes eran ninjas? ¿Quienes eran civiles? Eran las dos primeras preguntas que se haría un extranjero como Tenzo, en tierras hostiles y barbaras como las eran el país del agua. Su cuerpo se movía rápidamente, rama por rama sentía como sus viejos huesos dolían, percibía como su piel encontraba el intimo contacto con las heladas gotas que se abatían sin cese alguno, ni su capa o armadura conseguían calentar lo suficiente el pecho, la pena se iba al saber que estaba cada vez mas cerca.

Antaño había visitado la pequeña villa vecina de las montañas nubladas, un pequeño paraje oscuro y perverso que hace décadas se desempeñaba en espantar incluso al mas valiente de los hombres, leyendas cuentan que sus alrededores eran bosques renegridos que gritaban con la misma voz y susto que mujeres siendo asesinadas o incluso peor, abusadas. La muerte caminaba fuera de la carretera y viajar de noche era toda una locura, una espesura que ni el propio diablo se atrevería a pisar jamas, el tiempo demostró que aquel lugar podía ser reconstruido no obstante todo intención fue desligada al escuchar que realmente una doncella de blanco chillaba y lamentaba todas las noches. Los pobladores excéntricos adornaban sus chozas con increíbles objetos que decían ser mágicos, nigromancia y negatividad eran el plato de la fecha todos los días en aquel olvidado lugar. El punto de encuentro, por desgracia para el barbado era justo allí, en la única taberna y lugar de reposo en "Las montañas chillonas", lugar de placidez y alojamiento de los trotamundos.

El gran portón defendía la estancia como siempre allí, Tenzo aun recuperando su aliento tras veinte minutos acerco su puño y golpeo varias veces. No se tardo mucho, el ojo mágico se tapo casi al segundo de bajar su puño ¿Era a propósito la falta de discreción de la persona detrás de la barrera de madera? Se preguntaba el shinobi esperando el acceso. Una pequeña abertura se abrió y una cabeza calva se asomo tras las rejas, el sujeto inspecciono rapidamente al chunnin y verifico su emblema de la aldea, tras ello cerro de golpazo la ventana. Los refuerzos que esta tenia comenzaron a ceder, el picaporte se forcejeo y por fin pudo entrar. El Senju sin palabras saludo al centinela agachando su cabeza y se encamino hacia la cantina.

La sorpresa del shinobi era, que el recinto había sido tomado por la armada de Kirigakure y esto le llevo a pensar que el problema con las desapariciones era un tema muy serio. En las mesas como era de esperar la cerveza y el vino se encontraban en abundancia, el pan y la sopa caliente ayudaban a mantener la moral y combatía el resfrió de los duros inviernos. Allí, en medio de todos el jounnin superior charlaba con los lideres de escuadrón, nadie vio la llegada del Senju después de todo era un ninja más. Se limito a sentarse en una banqueta y ocupar un plato con la exquisita y candente sopa que la joven pero experimentada hija del tabernero y sus amigas con prisa preparaban. La música a pesar del problema no había desaparecido a pesar del bajo volumen de esta, ayudaba a mantener en silencio el ruido del agua caer sobre el frágil techo, pero no del todo. Unas fuertes palmas se escucharon y todos voltearon hacia el soldado, este miro a todos atentamente y espero unos segundos a que la muchedumbre callara.

— Muerte, desolación y frió... —Dijo el pálido con su voz ronca—. Estas tres cosas son las que venimos a enfrentar, de una vez por todas. Se que todos ustedes habrán escuchado miles de historias sobre este lugar, anécdotas de viejos locos que juran por su mismo culo que han visto o oído cosas. Eso es mentira. Nuestros informadores especiales ANBU han interceptado una carta de un enemigo, este vestía de color rojo como los dos acólitos que encontramos años atrás en nuestra propia aldea. La carta al parecer estaba bien defendida y su código ha sido difícil de descifrar, este sujeto planeaba realizar otros tres secuestros en este mismo lugar y debía llevarlos hasta una especie de "líder" si así puede llamarse. ¿Por que demonios querían secuestrar niños?  —Hizo una pausa, dio un brusco giro buscando respuesta de todos pero nadie hablaba, estaban ansiosos por oír la verdad de las montañas nubladas. El comandante se hizo esperar, bebió un sorbo de su jarra y siguió—. ¡Resulta, que estos hijos de puta experimentan con cuerpos humanos y animales, buscando una especie de combinación perfecta para crear un monstruo! Un monstruo señores... que mide nada mas y nada menos que quince metros, tiene cuerpo de león y serpiente... ¿Y saben que es lo peor? Esta vivo y fue un éxito.


Un silencio sepulcral se hizo presente en todo el salón, los rostros de todo el mundo estaban paralizados de miedo y preguntas, incluso la propia hija del tabernero freno sus quehaceres al escuchar ello. Tras un momento se escucho una pregunta, y otra y otra, hasta que todo el mundo comenzó a cuestionar, gritar y quejarse de su destino. El comandante golpeando el suelo a zapatazos intentaba mantener la calma del resto, pero le era imposible hasta que un gran grito aterrador se escucho y el silencio volvió a reinar. ¿Que fue eso? Se preguntaron los que no habían quedado tiesos del susto, varios se escondieron bajo la mesa y otros rápidamente se calzaron con un kunai. Estaba claro que era y de donde provenía. Era el monstruo...

La vibración en las paredes producto del aullido de la bestia conseguían tirar todo abajo, platos, jarras, cubiertos e incluso adornos. Varios salieron al exterior para hacerle frente al enemigo común, pero no había nada. ¿De donde provenía el estruendo? Las montañas tendrían las respuestas. El comandante rápidamente busco a todos los ninjas a gritos, los reunió a todos en un circulo y comenzó a impartir las ordenes. El objetivo era simple, terminar con aquella logia y vencer a la bestia aprovechando el factor sorpresa y así mismo en una operación versátil y poco duradera terminar con la mayor parte de esta masonería.

— El equipo de ANBU va a terminar a irrumpir en el lugar realizando el primer movimiento, estos ingresaran y entablaran una fuerte lucha contra los defensores del fuerte. El equipo medico quiero que se posicione cerca de la montaña y el sensorial que rodee el perímetro. Se estima mas de cuarenta personas viviendo allí. —El pálido anciano se detuvo en seco al escuchar la puerta, con preocupación levanto la mano buscando el silencio de los sorprendidos.

— Señor, han descubierto a los ANBU —Mencionaba con prisa el enmascarado que se arrodillaba ante su superior—. ¡Nos estaban esperando! Encontramos su guarida cuando rastreamos el rugido que salia dentro del a montaña, la visibilidad es complicada... y hemos perdido a dos.

— Esta bien... ¡No hay tiempo que perder, muévanse todos ya saben que hacer! Posicionense con sus respectivos lideres de escuadrones, ¡que empiece la cacería! El que mata a la bestia tiene un mes de cerveza gratis en "El rincón del Sanbi"! Vamos vamos. Equipo de búsqueda se queda conmigo un segundo.

Tenzo que se mantenía silencioso todo este rato se levanto de su silla no sin antes vaciar la jarra de un solo trago. Se acerco al senpai, su típico saludo reverencial quito todo tipo de sonido que podría haber emitido.

— A ustedes cuatro los necesito dentro de la montaña, que busquen en las cavernas para matar al monstruo porque si este se escapa sera para mal caballeros. El equipo ANBU y les estarán cubriendo el trasero pero no por mucho tiempo, sean rápidos y letales ¡Suerte! —Expreso el shinobi y tras ello desapareció en una estela de humo.

Los primeros minutos habían sido un infierno, se escuchaban combates por todos lados, gritos de dolor y sangre derramada por las paredes, cadáveres que decoraban el siniestro lugar pero la misión de sus camaradas estaba siendo completada al pie de la letra, cubrir al grupo de rastreadores. "Por aquí" escucho el Senju que trotaba por los largos pasillos oscuros y helados, siguió a sus compañeros hasta una gran habitación donde Tenzo juraría desde a partir de ese día que todo era posible en esta vida. Frente suyo se encontraba una gran bestia, no era un bijuu pero el escalofrió que sentía el Senju en su cuerpo era similar a la vez que observo uno de esos monstruos en un libro ¿Era posible la existencia de estas cosas? Con chakra todo era posible. Se encontraban dos personas, una vestida de rojo y otro mas informal que se encontraban reteniendo al monstruo quien descontrolado por la ira y el miedo a los ruidos que retumbaba en los pasadizos causaba estragos por toda la sala. La fuerza del engendro era tal, que sin esfuerzo arrastraba las pesadas cadenas que alguna vez fueron su limite entre el encierro y el exterior. Con un brazo golpeo a un joven aprendiz que intentaba frenarlo con jutsus que de nada sirvió puesto que termino estampado contra la pared de tal manera que los órganos estallaron al tacto. El otro quizá mas afortunado por su rápida muerte intento correr gritando auxilio en un vano intento de escapar pero fue aplastado por el cuerpo del animal y posteriormente tragado por la cabeza de león. La solución era simple pensaba el Senju a la par que retrocedía unos pasos al percatarse que la gran bestia le miraba con su ojo de serpiente, un ojo de color rojo brillante con pupila en vertical, la oscuridad conjugaba perfectamente con su brillo y hacia poner los pelos de punta al veterano, le recordaba a los ojos de aquel Uchiha de tantos años atrás. La bestia se movió a una velocidad increible, los cuatro shinobis no tuvieron mas remedio que echarse a correr por los pasillos separándose uno del otro. Allá atrás Tenzo escuchaba una escena de gritos de desesperación y finalmente un silencio eterno de película, ¿Ahora quien era el siguiente?

Despacio se deslizaba por el borde de una pared, el monstruo estaba claro que podía observar en la oscuridad pero el mantenía su ventaja de poseer jutsus y aunque el cuerpo le temblase por frió y miedo, la calma siempre fue una de sus virtudes. Dos ninjas se deslizaron como fantasmas junto a el, advirtiendo que la muerte encarnada les pisaba los talones. El Senju muy astutamente se hizo uno con la tierra esperando a que el monstruo pase por encima suyo, la única solución en su mente era encerrar al monstruo bajo la montaña y derrumbar los pasillos y a esperar que muera de hambre. Cuando sumergió de la tierra volvió al exterior donde se encontraban shinobis heridos, médicos desesperados frenando cortes y operando en el sitio. Tenzo agilmente se deslizo entre los ninjas y entro a la tienda donde se hallaba el comandante, este se encontraba con los lideres de escuadrones, todos voltearon la cabeza e hicieron silencio.

—Aquí reportándose el equipo de rastreadores... —El Senju hizo una pausa, pensó en sus compañeros y apretó los dientes—.Traigo información importante sobre la bestia, las sospechas son reales es un monstruo de unos quince metros y tiene cabeza de león combinado con una serpiente, sus movimientos son rápidos y puede ver en la oscuridad... luchar contra esta bestia en túneles es un suicidio y mas de noche. La única forma de vencerla es derribando los túneles, que muera de hambre antes de que vuelva a salir a cazar al bosque. —Agacho la mirada un momento—. El resto del grupo pereció y el científico tambien.

— Esta bien... hiciste un buen trabajo Tenzo, si lo que dices es cierto no tenemos opción, hay que derribar los túneles. Acompaña al resto y háganlo, los sobrevivientes ya han escapado...

Los shinobis capaces se colocaron alrededor de los túneles, en un gran y extenso circulo que rodeaba el perímetro de la montaña. Colocaron sus palmas sobre la tierra y dentro se escucho como todo se derrumbaba sin piedad, todo lo que adentro había incluyendo vidas humanas fue tapado. Quizá aun prisioneros, jóvenes o rivales se encontraban con vida allí, no hubo piedad para nadie. Y se esperaba, que el monstruo en su eterna prisión jamas volviera a molestar a nadie. Tenzo con tranquilidad volvió a su morada tras bastante agitación en las montañas, deseando que nunca mas tuviera que volver a tal lugar, no obstante todo lo aprendido y hecho en el lugar le serviría para su próxima aventura como era de esperar, muy pronto. El camino parecía aclarecerse mas a la vuelta y con cautela los pasos rapidos y sigilosos del shinobi entre los duros troncos le aseguraban un camino directo hacia su hogar actual, que diría al mizukage cuando deba reportarse se preguntaba, pues no era tan esperado todo lo ocurrido en el lugar, quizá por experiencia que ya poseía, no siempre todo terminaba como se planeaba. El peso de la edad ya se sentía pero firmemente buscaba respuestas en su vida, anécdotas se acumulaban dia tras dia en su salvaje envejecimiento y temia que mucho quedara para terminar jubilándose, creía que algo mas grande estaba por llegar.


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Re: Un encargo (pasado)

Mensaje por Tenzo el Sáb Mayo 07, 2016 7:31 am

Los manuscritos eran un antiguo baluarte de sabiduría para los shinobis, algunos dicen que la fuerza lo es todo, que en dios ninja con la fuerza pudo mover montañas, pero ¿Quién dejo esas montañas allí? ¿Quién creo el mundo? La inteligencia, era algo primordial y era lo más importante para aquel dios claramente, fue capaz de crear vida, un lugar para vivir, un hábitat. Tenzo era consciente de ello y por eso mismo caminaba directo a la biblioteca, una estimable sabiduría guardada en cientos de páginas tantos años podrían refrescarle la memoria. Si no mal estaba de acuerdo, podría aumentar su inteligencia significativamente si conocía historias, leyendas y el pasado de toda una civilización de humanos dispuestos a morir por sus ideales. Cuando entro a la biblioteca, se dirigió a la sección de saberes históricos, allí se encontraba un gran libro: “Mitos e historias antiguas”. Se sentó, abrió el libro y noto que con el pasar las paginas el polvo se escurría por los extremos del libro, era antiguo. El libro contenia una interesante historia sobre un presagio, una especie de maldición, una gran cantidad de nombres y una compleja narrativa. Decía así… Antes éramos felices… dentro de todo se podía vivir, éramos una especie muy numerosa, millones desparramados por todo el mundo, ¿y ahora?... Antes el mundo era verde a pesar de las guerras entre feudales, ¿Qué nos ocurrió? ¿Por qué nos castigaron de esta manera?...Una vez cada quinientos años comienza de nuevo, bajan aquellos que nunca logramos frenar del todo. Quien sabe que son… ¿criaturas? ¿Espectros?, lo cierto es que nunca emiten palabra alguna, sus palabras son las espadas, los poderes, los gritos de las almas de los niños dejando este mundo. Jamás supimos que querían de nosotros, de nuestro hermoso y basto mundo pues nosotros éramos simplemente unos campesinos trabajando en las tierras de nuestros señores feudales cuando ocurrió tal catástrofe, el comienzo de todo. Ahora ya, veinticinco años después puedo escribir en un libro sin miedo a que aquellos espíritus dominados por la furia vengan a por mí, por fin puedo enfrentar mis demonios internos, mi trauma del pasado y advertirles al prójimo con esta escritura sobre aquellas abominaciones que vendrán nuevamente. Vivía en la capital del reino de Oxenfurt, reinado del señor feudal Takeda, mi trabajo era recolectar trigo de los campos como todos los días, en aquel tiempo puesto que me era necesario para traer el dinero a la mesa y alimentar a mi familia, aquel día había sido extraño, las nubes del cielo formaban un gran manto que ocupaba todo el cielo por más lejos que alcanzara mi vista, algo extraño para nosotros pues estábamos en pleno verano, nuestros días en nuestro reino eran totalmente claros y despejados. Se notaba una gran presión en el aire dado a que varios les costaba trabajar y se quedaban sin aliento rápidamente, y entre todos nos dimos cuenta que nuestros ánimos no eran muy buenos, había mucha negatividad rondando por el ambiente, sin embargo no pudimos frenar ya que esto atrasaría el comercio de nuestro señor y debimos seguir trabajando, preferíamos ello que la soga. Ese mismo día comencé a trasladar en carreta hasta el almacén principal el trigo que se nos había encargado en el día, eran entre las ocho y nueve de la noche, cuando ocurrió por primera vez lo que después habría sido un evento sucesivo sin descanso alguno. Todo ocurrió muy rápido, del cielo se abrió una brecha entre las nubes y un fuego cayo hacia mi derecha, a casi unos trescientos metros destruyendo todo suelo existente allí, incluyendo una choza y una tienda que conocía desde que era muy joven. Escuche gritos provenientes de las bocas de los niños y mujeres, hombres que maldijeron hasta a sus madres por lo ocurrido, soldados que intentaban dar órdenes pero de sus gargantas no salían las palabras enteras. Al momento de caer un cráter quedo en lugar de aquellas construcciones, y los pocos que lograron zafar del rango de aquella explosión quedaron en el suelo heridos e inmovilizados. ¿Qué es eso? Preguntaban todos atónitos, sin acercarse claro está, pues era un peligro desconocido… Las primeras órdenes se dieron pasando unos diez minutos de aquella explosión, el general Takeshi rápidamente llego al lugar con un batallón entero de piqueros y arqueros de guarnición. Los soldados de patrulla le informaron entrecortados y el general no hizo más que molestarse por ello, así que decidió dirigirse el mismo al lugar, sus primeras ordenes fueron atender a los heridos y rescatar civiles enterrados, aunque en su mente lo más probable es que eso no le importara en sí, sino más bien saber qué diablos era lo que cayo. A nosotros, los ciudadanos no nos dejaron acercarnos lo suficiente, de hecho nos enviaron a todos a nuestros hogares, estaba muy claro que aquello era algo nuevo, algo peligroso y no querían que los demás señores feudales se enteren de la existencia de lo ocurrido aquí. Al día siguiente me levante a trabajar como todos los días, mi familia estaba preocupada pues se les notaba en los rostros, le dije a mi esposa que se quedara en el hogar cuidando a los niños y no saliera por nada. Aunque fuera de mañana seguía pareciendo de noche, había guardias por todos lados patrullando de aquí para allá. Yo viaje hasta los campos y me dedique a trabajar mi parte de los campos como siempre, escuche unos cuantos rumores que la gente afectada por la onda expansiva de aquel fuego empeoraba cada vez más y los médicos no podían hacer nada. También escuche que lo que había dentro no era una roca, sino algo más. Pero que no podía ser tocado puesto que la temperatura de aquello que este dentro era increíble, así que el alto mando del ejército decidió cerrar esa zona y custodiarla hasta que se logre enfriar. “no jueguen con fuego” decían los sacerdotes que gritaban por el fin del mundo. Algunos les hacían caso y rezaban, otros preferían seguir en su trabajo como yo, lástima que no rece aquella mañana. Al mediodía ocurrió nuevamente, otro fuego cayó del cielo, no… uno, dos, tres, no dejaban de caer en dirección al pueblo, mis compañeros y yo nos asustamos mucho y corrimos a socorrer a la gente, mi esposa e hijos se encontraban allí, toda nuestra civilización. Por los caminos íbamos, al galope junto a los guardias que se nos habían adelantado, el fuego se veía desde lejos, un gran humo que rodeaba la ciudad entera. Cuando llegamos a las puertas estas estaban destruidas, lo que vimos allí era impresionante, era muy difícil de describirlo encima para mí, que soy solo un campesino. ¿Un espectro?, algo totalmente grisáceo y frio estaba parado allí luchando contra unos guardias que asustados no lograban alcanzar corte alguno. El sujeto que se movía con el viento llevaba una armadura extraña, emanaba un aura blanca y escarchada, junto a su mano sostenía una espada que la movía como ningún otro espadachín. Yo seguí, a un lado pase de ellos y entre a la ciudad a buscar a mi familia, el miedo se apoderaba cada vez más de mi mente, pero sabía que debía salvarlos pues eran todo para mí. A mis alrededores solo había casas destruidas, guardias muertos, gritos, sangre, fuego. Al llegar a mi hogar mi corazón se rompió, perdí la cordura baje del caballo y corrí y corrí y corrí hasta llegar a los pies de ellos y abrazarlos como nunca antes, entre lágrimas y sollozos, estaban allí esperándome tendidos de cuerdas, sin duda alguna el peor día de mi vida. Era de día, al menos eso creía yo, pues me había quedado dormido a los pies de mi familia. Cuando mire hacia mis lados, ya no había nadie, solo cuerpos carbonizados y edificios reducidos a cenizas, incluyo el gran castillo de nuestro señor estaba en ruinas y con él toda la familia Takeda, todo parecía muy extraño… ahora no había más que silencio. Pase una hora enterrando a mi familia junto a mi choza, busque sobrevivientes por toda la ciudad pero no había nadie. Hambriento y cansado me dirigí hacia las puertas para encontrarme con lo que parecía un batallón sobreviviente de los Takeda, se sorprendieron al verme y me interrogaron, les dije que no sabía más que ellos de eso, estos me acercaron agua y me dieron un asiento, la mayoría eran jóvenes de no más de veinticinco años, estaban aterrorizados por lo ocurrido pero aun así decidieron contármelo. En aquella noche los enemigos sobrepasaron las líneas del ejército y tocaron retirada abandonando la ciudad a su destino, incluso no pudieron salvar a los feudales y el general Takeshi murió defendiendo la retirada. Claramente estaban desorganizados, cuando estos se alejaron lo suficiente del lugar enviaron patrullas de reconocimiento y lo que vieron les helo los huesos, cientos y cientos de prisioneros civiles eran movilizados por estos desconocidos por el camino principal hacia el país del fuego. Nada más sabían estos. Pasaron semanas, sin noticias de los demás reinos, lo poco del ejército que había quedado se movilizaba pueblo por pueblo buscando sobrevivientes, quizá encontrábamos máximo una docena de estos que se incorporaban al batallón, no faltaban los bandidos y ratas que se aprovechaban de la situación para bloquear caminos y buscar dinero. Sin embargo todas las ciudades estaban reducidas a cenizas, no había rastro alguno de nadie, lo único que lográbamos saber era lo que ya sabíamos, todos los prisioneros eran dirigidos al país del fuego. Por lo que decidimos dirigirnos allí. Tras semanas de viaje encontramos por fin señales de civilización humana, pero no como lo esperábamos, eran ejércitos y ejércitos con distintas banderas de cada reino extendidas por lo largo de todo el terreno cubriendo incluso kilómetros. Cuando llegamos demostrándoles nuestras intenciones de parlar con ellos, se sorprendieron al ver que nosotros los Takeda habíamos sobrevivido a tal destrucción, estos inmediatamente nos informaron a todos de la situación. Todas las ciudades y civilizaciones del mundo entero habían sido destruidas por completo, los posibles sobrevivientes se juntaban en esta zona para combatir a la amenaza existente, que estaba ya rodeada por los humanos. Las únicas informaciones que habían conseguido sacar de enemigos capturados era que estos no son de este mundo, eran enviados por una diosa, y que tenían uso de poderes gracias a algo llamado “chacra”, pero ya nada más pudieron sacarles pues preferían la muerte antes que soltar algo más. El alto mando nos acomodó e instruyo en uno de los grandes batallones de reserva y nos informó que teníamos un objetivo común entre todos, destruir un árbol que aparentemente estos monstruos habían hecho crecer con sus poderes. Su nombre era “Shinju”. Días después informaron a nuestro batallón que pronto entraría en combate, el último combate. El alto mando estaba desesperado por acabar con esto, pues no se veía nada bueno lo que tramaban estos invasores, por lo que en la siguiente mañana todos partimos dejando nuestros campamentos con las mujeres y niños. Éramos miles y miles con nuestras picas y arcos contra un ejército que era la mitad que el nuestro pero con una fuerza mucho mayor tal que podían lanzar fuego, agua, tierra, viento o rayos de sus bocas, un suicidios pero quien más iba a salvar el mundo si no. Nos formamos todos, nuestro ejército rodeaba el árbol de un lado a otro, de forma que no lograra escapar ni uno. Entonces la batalla comenzó… Todas las líneas se movieron juntas, encerrando cada vez más a aquellos sujetos, nuestro objetivo principal era destruir el árbol, llegar de alguna manera y arruinarlo, pero nos fue imposible llegar, estábamos sufriendo muchas bajas, rayos volaban hacia nosotros, el fuego nos abrazaba y el viento nos lanzaba por los aires. Cuando pude acercarme lo suficiente mire hacia la copa del árbol, allí arriba se encontraban muchos capullos, con formas de personas, eran millones, uno al lado del otro. ¿Esto era lo que estaban defendiendo tanto estos sujetos?, ¿acaso eran esos los prisioneros? No lo sabríamos nunca. Por suerte, cuando nuestro ejército estaba ya desmoralizado algo ocurrió, alguien cayó del cielo como estos enemigos, y golpeo el árbol, de allí salió una persona, con unos símbolos totalmente extraños, un bastón, poseía unos pequeños cuernos y tres ojos, este al reincorporarse comenzó a atacar a los espectros con el mismo poder que estos lanzaban pero era mucho mayor. ¿Quién era? Nunca lo supimos pero gracias a esa persona conseguimos la victoria. No nos dijo su nombre real, solo que era un sujeto del mismo lugar donde vinieron los invasores, pero estaba en contra con lo que hacían y por eso nos ayudó, nos advirtió que estos volverían dentro de quinientos años a terminar lo que empezaron, y nos dio un poder que jamás creímos que existiría. Despertó en nosotros el chakra, una especie de energía vital en nuestro cuerpo que nos permitía aumentar nuestras capacidades. A ese sujeto lo tomamos como un dios, nuestro nuevo dios. Hoy, a ya tantos años de aquel terrible combate se puede decir que podemos vivir de nuevo en paz, sin embargo… el tiempo se termina. Tras aquel combate el sujeto al que le apodamos como dios nos doto de grandes poderes para defendernos cuando esto vuelva a ocurrir, algunos pueden controlar sus sombras, otros las mentes, incluso los elementos, a otros les dio sus ojos, con el tiempo aumentaremos de nuevo la especie humana y estos poderes aparecerán por si solos, según nos dijo, y así estaremos listos para enfrentarlos de nuevo, esa fue su única petición. Las personas fueron separándose de acuerdo al poder que tenían cada uno, formando una especie de clanes, nuestras nuevas capacidades nos permitían incluso movernos sobre el agua, dado a nuestras habilidades nos colocamos el nombre de “shinobis”. Ahora los jóvenes están olvidando poco a poco aquel incidente, ya la gente da por hecho que esto no volverá a ocurrir, el poder que nos encargaron nos corrompió y empezamos a mirar por nuestros propios clanes. Los líderes más jóvenes se declaran la guerra por regiones, amor, dinero, religión… Ahora me pregunto yo a mis ya setenta años, ¿Qué harás tú, el que está leyendo ahora mismo esto?, ¿unirás al mundo contra la mayor amenaza de nuestras vidas? , ¿Dominaras a los espectros y el poder del Shinju?, ¿moverás los hilos desde arriba para controlar el mundo?, cualquiera de tus elecciones puede cambiar el transcurso de la historia y de nuestro destino. Tras los acontecimientos que surgieron quinientos años atrás, los clanes lucharon por su supremacía total en el mundo actualmente liderado por shinobis, las armas como se conocían antes fueron evolucionando hasta adaptarse más fácilmente a los ninjas, los hogares y tecnologías fueron evolucionando, quedando a comodidad de estas fuerzas destructivas. Los clanes se impusieron un nombre y reputación ante las demás demostrando la fuerza de cada una. Por casi más de cuatrocientos años hasta que por fin decidieron terminar con estos problemas, gracias a la unión de muchos clanes cinco grandes aldeas aparecieron en el mundo, Konohagakure, Sunagakure, Kirigakure, Kumogakure e Iwagakure, aldeas que tomaron influyendo en los pequeños pueblos de cada gran país el control e iniciando una nueva vida, estos pueblos eran libres, sin líder alguno y todos tenían derecho a opinar, hasta ahora, cada aldea llego a la conclusión que debía tener un representante, un “kage” que lidere dicha aldea, y que de su vida por ella. Muchos clanes y pueblos no quisieron quedarse de brazos cruzados e intentaron hacer lo mismo que estas cinco grandes naciones, pero no llegaron a tanto, sin embargo se ganaron el nombre de países menores. Estamos a dos años de que de nuevo suceda el azote a nuestro mundo, conspiraciones, traiciones, asesinatos, bandidos, poder, ejércitos, todo derrumba lo poco que logramos construir, ¿nuevamente caerá? El libro finalizaba claramente dando una abertura al pensamiento humano. ¿En verdad esto habia ocurrido o era una mera historia creada por algún sujeto? En ningún lado se mostraba el nombre del autor, ni siquiera la firma. Tenzo algo incómodo por la posición en la que estaba leyendo, decidio cerrar el libro en el tercer tomo, creía que era suficiente por hoy, no obstante decidio llevárselo a casa pidiéndole al encargado de esta que se lo facilite por una semana a cambio de unos ryus. ¿Podria ocurrir el fin del mundo shinobi? Ocurrio en un libro, la curiosidad se tornaba una amenaza continua en la mente del ninja, el ya no tenia nada que perder y a veces le molestaba observar a los demás felices caminando por las sendas de su pueblo. ¿Qué pasaría si hubiera un verdadero fin del mundo? Ninguna aldea, ninguna civilización, solo hombres tratando de proteger a sus familias por las largas carreteras del mundo, matándose entre si. Seria un final apabullante, pero digno de ver, ¿Dónde habia quedado la bondad de su corazón? Penso el joven a la vez que llegaba a su hogar. Ahora lo recordaba, esa misma bondad fue la que lo llevo al destierro y la miseria, a la ruina por culpa de su propia gente, tanto sufrimiento en el mundo. Tenia que hacer algo, si no era ahora no seria nunca, tenia que volver a contactar con su verdadero líder. Un líder de mente abierta que en verdad podría traer paz al mundo shinobi mediante la guerra. Una sonrisa se dibujo en el rostro del shinobi, faltaba poco para la verdad, faltaba poco para el verdadero objetivo de su vida. La venganza seria lo que una al mundo en uno solo.


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Re: Un encargo (pasado)

Mensaje por Tenzo el Sáb Mayo 07, 2016 7:35 am

Tenzo se movilizaba rápidamente, estaba totalmente enfocado en lo que necesitaba, una nueva misión. No obstante, para su sorpresa hoy tenía el día libre, el problema para él era que necesitaba una misión porque era como una especie de dosis. Todo el dinero que había ganado en las misiones lo había ido a gastar en la armería shinobi, prácticamente todo, solo algunos cientos de ryus habían quedado para él. El entrenamiento era una opción para su día libre pues no podía dejar nada así como así, necesitaba aprovechar cada día de su vida en entrenamientos para mejorar su físico y así también su vida. Se detuvo en seco ahí, y observo allí una cantina donde podría entrar y probar si alguien le daría atención para un entrenamiento, quizá algún maestro se encontrase dentro para ayudarle con algún tipo de entrenamiento, era su oportunidad de verificarlo. Cuando se adentró vio todo lo típico que podría ver dentro de una taberna, allí estaban todos los viejos bebiendo como locos y sin parar. Al instante reconocieron a Tenzo que era un ninja de Kirigakure y comenzaron a saludarlo todos, pues lo conocían de muchas misiones anteriores que había hecho para ayudar a la gente que estaba en apuros. Cuando el cantinero lo vio, en seguida le paso un vaso de cerveza con la espuma al tope de la bebida, le saludo con una pequeña reverencia y con una humilde expresión le regalo algunas galletas para acompañar la bebida. De pronto, un sujeto se le paro al lado y después se sentó en el asiento que había al lado de él, ambos estaban apoyados con los codos en la mesa, o mejor dicho la barra. El sujeto lo observo y comenzó a hablar como si le conociese de toda la vida. “oye, te he visto ir de aquí para allá tratando de encontrar un maestro para entrenar todos tus atributos, puedo ayudarte con ello, mi musculatura puede ayudarte pues tengo una fortaleza increíble en la resistencia, puedo ayudarte a cubrirte con eso, es mi mayor especialidad y no solo fuera en el combate si no dentro aquí en la taberna puedo bajarme muchas copas y no caer al suelo como el resto de los debiluchos que si se ahogan al tomar el primer sorbo de su vaso de vodka. Mi entrenamiento es bastante básico al decir verdad, solo tienes que probar tu resistencia en muchas maneras, como por ejemplo puedo atarte a un caballo y que de esta manera luches contra el en una pelea de quien tiene más fuerza, puedo atarte a cuatro caballos en cada extremo de tus partes para que luches contra ellos y no intenten arrancarte ninguna parte del cuerpo o simplemente puedo hacer que luches contra mí y ver si puedes resistir lo que voy a hacer contra ti, tu puedes elegir. Por cierto mucho gusto mi nombre es astaroth, o bueno así me dicen desde que mate al verdadero tipo que se llamaba así, me habían encontrado por ahí y me aprovecharon los shinobis de Kirigkaure para luchar contra unos piratas que habían en la costa, de esta manera mate a su capitán y me apropie del nombre y desde ahora así me llaman, ves esta calvicie que tengo? Es porque me prendieron fuego la cabeza, por suerte pude sobrevivir a eso, sin problemas jeje. Como decía, si necesitas un entrenador de resistencia, siempre estaré aquí en la taberna bebiendo como loco y demostrándoles a estos malditos quien manda. Si necesitas ayuda simplemente chíflame caramba! Te estaré esperando y no cobro mucho muchacho, te enseñare lo que es un verdadero tipejo que puede aguantarse hasta una esfera de bijudama que lanzaban esos bichos hace mucho tiempo atrás.” Mencionaba con mucho orgullo el calvo. Cuando este se retiro, un shinobi de kirigakure que era mucho mas mayor que Tenzo se posiciono al lado de este, lo quedo mirando al grandulón e hizo una seña de que le caia bastante mal por alardear todo el rato sobre su estúpida fuerza, cuand ose acerco a Tenzo se sento en el mismo lugar donde ese tipo se habia sentado anteriormente. “buenas Tenzo, te he escuchado por muchas anécdotas como la del travesti Lolo, o también en muchas otras como a de la niña mimada que salvaste de los ladrones en el barco, interesantes anécdotas y muy bueno de tu parte haber ayudado al señor feudal, eso nos ha dejado muy buen dinero que hemos gastado en armamento nuevo para los shinobis mas novatos. Mira, mi nombre es Tyson y también soy instructor de fuerza física y resistencia, no le hagas caso a ese tipo es un idiota sin remedio, como te ha explicado seguramente el sujeto dijo que viene con nosotros los soldados de Kirigakure porque el nos ayudo a matar a un pirata que era el líder de todos los piratas de la parte sur de la costa de Kirigakure, pero eso es total mentira, nosotros matamos a ese sujeto y sin su ayuda, este apareció después y como también es un pirata pero de los “buenos” pues kirigakure lo ampara por ayudarnos en algunas misiones, lo mantienen aquí protegido con el nombre que se robo de los piratas que ya no están entre nosotros, pero que mas podemos decir si total, los piratas son piratas y siempre se van a cagar entre ellos mismos, se van a robar hasta los nombres e identidades. Es lo más normal entre ellos y lamentablemente hay muchos de ellos, pero no podemos hacerles nada pues la ley los cubre de todo crimen, bueno no todo, si roban o matan dentro de la aldea, es su perdición. Mira podemos hacerte un descuento por ser uno de los pequeños héroes de la aldea y con mis amigos te entrenaremos en la resistencia, lucharas con nosotros y quien sabe quizá nos superes o quizá no, nosotros somos jounnins. Tu solo eres un gennin pero demostraste ser el mejor de todos los gennins, por eso mismo es que estamos para ayudarte si necesitas algo, y también deberías ayudarnos tu a nosotros a combatir en la guerras que se están por presentar en el futuro, nuestro mizukage es bastante aterrador y parecere que esta bastante alocado y le falla la mecha en el cerebro, me entiendes a lo que te digo, le falta un tornillo y es posible a que nos mande a morir a todos por ahí lejos de nuestras casas y nuestras familias, cuando eso sucede posiblemente van a comenzar a desertar todos los ninjas de Kirigakure en plena guerra pero eso no es para nada importante por ahora, ya hemos vivido la ultima gran guerra hace 40 años y todo el mundo en esa guerra creyo que iba a morir contra los mas poderosos enemigos y no fue asi, por suerte logramos sobrevivir a ello. ¿recuerdas cuando todos los enemigos era extremadamente difíciles y eran monstruos? Lo dudo porque no habias nacido pero seguramente lo leíste en anécdotas de por allí. Lo malo que dejo esa guerra es que toda la crueldad en el mundo freno y ya no podemos saquear ni nada de eso, obviamente ahora podemos hacerl pero sin que nuestro propio kage se entere de ello, porque las cosas están volviendo a ser como eran antes y Naruto ya no es lo que era, no esta entren osotros y la bondad que este portaba a través de las eras se perdió, simplemente quedan los intereses personales que van a culminar con el mundo y van a hundirlo de una vez por todas. Como era previsto desde un principio. En fin, si necesitas ayuda te puedo brindar la mia, pero no le pidas ayuda al grnadulon aquel que solo vas a lograr que te parta la madre y encima se escape con tu dinero, no es de confiar e lmaldito pirata. Ya le robo el nombre a su rival no me quiero imaginar que va a hacer si se roba nuestras cosas, estoy seguro que se va a fugar en cuanto pueda con todo. Que no te asuste si te intenta sonsacar información porque también es un vigilante, como era de esperar de un pirata compinche con la corrupción de esta aldea que le brinda amparo a cambio de los trabajos sucios, kirigakure ya no es como era antes, antes a los criminales se los despellejaba sin problema alguno. Y nadie lloraba por nada pues esas malévolas criaturas del mal ya no iban a estar entre nosotros.” Tenzo sin observar para nada al tipejo que le estaba hablando a mas no parar y que por fin se habia callado le intento contestar con algún tipo de palabra, pero fue demasiado tarde porque el pirata escuchando lo que el sujeto decia no se quedo con los brazos cruzados y decidio atacar al shinobi que estaba junto a Tenzo, lo tomo del cuello y lo lanzo contra una mesa que estaba vacia, cuando los shinobis compañeros de Tyson se dieron cuenta de ellos salieron como unos leopardos a atacar al pirata que estaba de espaldas intentando golpear al tipo que según decia ser era un jounnin. Unos cantos golpes sonaron por toda la taberna, el pirata con sus grandes puños deformaba el rostro del jounnin a mas no poder, los compañeros de este se lanzaron sin armas a pegarle al pirata y consiguieron hacerlo, lo tomaron por detrás y lograron quitárselo de encima al shinobi que estaba tirado en el suelo herido y sangrando, su nariz estaba rota y le salía sangre por todos lados, sobre todo por su cabeza. Los tipos que eran unos tres soldados de Kirigakure comenzaron a golpear en todas direcciones al grandulón que gritaba de ira intentando atinarle un golpe a cada uno, el problema de ello es que eran todos bastantes agiles, y el sujeto no podía golpearlos como debería. Uno de los tipos le atino un golpe en la cabeza por la espalda al pirata que le dejo idiota por dos segundos y finalmente una silla se rompió en la espalda de este, el pirata furioso tomo una silla de por allí y la lanzo contra un shinobi quien intentando esquivarla tropezó contra la pata de una mesa y se dio la cara contra el suelo, agarrándosela y gimiendo de dolor. Tenzo sin pensarlo dos veces se lanzo al ataque contra la multitud para poder frenarlos un poco, al primer ninja jounnin que se le vino encima le golpeo el rostro quebrándole la nariz y de esta forma haciendo que la sangre fluya como loca por el suelo, el tipo grito y finalmente lanzo un contra ataque que termino en un golpe en la pierna a Tenzo, pero para lograr eso el ninja se tuvo que agachar mucho y no consiguió esquivar el rodillazo que Tenzo le atino en el rostro terminando de desmayar al shinobi que quedo en el piso tendido. Tyson sin pensarlo dos veces también se lanzo al ataque luego de levantarse tras una dolorosa golpiza, se tiro por detrás del grandulón pirata y consiguió golpearle y meterle un dedo en el ojo para que este comience a sangrar, lo peor de todo era hecho al sujeto ya le falta un ojo, era todo un pirata. El pirata furioso tomo el cráneo de Tyson y lo exploto en mil pedazos cuando lo apretó con sus dos manos, todo el mundo grito en ese momento, incluso Tenzo tratando de detener el acto del pirata Astaroth quien ya alocado por la pelea quería sangre por todos lados, la sangre salpico todas las paredes del lugar e incluso rego el suelo, las mesas y las sillas, las pobres mujeres que allí atendían gritaron a mas no poder e incluso comenzaron a correr mientras que otras se desmayaban por la impresión. Sin mucho que decir Tenzo comenzo a correr hasta el pirata para tomarlo por los brazos y frenar el estúpido combate pero los compatriotas del muerto exigían sangre y sacaron sus katanas shinobi para luchar contra el desafiante pirata quien estaba bañado totalmente en sangre. El pirata sangrando como loco tomo a otro shinobi más de la cabeza e intento hacer el mismo movimiento que habia hecho con el otro shinobi, esta vez uno de los shinobis que era el compañero que sobraba pues eran dos corto un brazo del pirata con la espada que llevaba encima y el pirata con el dolor que sentía en su brazo se lanzó hacia atrás y cayó al suelo, pataleo varias veces para intentar escapar del problema, pero era demasiado tarde los shinobis exigían su cabeza, Tenzo se colocó frente al pirata y saco su propia katana, con una voz fuerte advirtió que no era necesario más derramamiento de sangre, sus acciones y su ropa no podían decirlo mismo pues estaba manchado también con la sangre del shinobi a quien habia golpeado. Los shinobis sin hacer caso atacaron al senju y este logro evadirlos, lamentablemente los ataques de los shinobis fueron dirigidos hasta el pirata pues pasaron de largo y se incrustaron en los omoplatos del pirata, haciendo que este pierda la cordura y pidiera auxilio porque no quería morir a manos de estos tipos. El pirata se levantó y con una espada que tenía colgando en la cintura que habia desenvainado en instantes con su único brazo que era el derecho lanzo un fuerte corte cortando por la mitad a uno de los shinobis con tanta fuerza que el miedo se apodero por un segundo en Tenzo quien lo contemplo todo en primera plana, la sangre estaba fluyendo por todos lados y la gente corria hacia afuera del lugar , algunos pocos se quedaban a mirar a la distancia que estaba sucediendo por el morbo del combate y las mujercitas que estaban aún desmayadas en el suelo hacían presencia y protagonismo cerca de la pelea, alguno que otro aprovechaba a manosearlas, el tabernero estaba loco intentando que esto se frenase gritando a todos los vientos que no siga más la pelea porque su taberna se iba a ver desprestigiada y la iban a cerrar por problemas de alcoholismo. Quedaba un shinobi de pie y el pirata, Tenzo estaba a un lado y no quería meterse más en problemas, de pronto escucho el silbido de dos kunais acercarse y se agacho, estas pasaron a sus lados y se incrustaron en los cuellos de ambos tipos, estos cayeron al suelo y comenzaron a desangrarse a mas no poder, para completar todo el sangramiento que estaba ocurriendo en el lugar. Ambos murieron finalmente y quedaron allí, tirados con todo el mundo alocado. Tenzo se volteo para ver quién demonios habia hecho tal cosa y era un sujeto bastante extraño, era esbelto rubio y bastante alto, se adentró al lugar y se sento en uno de los asientos, justamente en el que estaba al lado todos los que se habían sentado al lado de Tenzo. “Soy Akila, o mejor dicho Aquiles en el país donde vivo que es el hierro, me llaman asi por ser el hombre mas fuerte de allí, estoy viviendo aquí porque hago unas misiones y luego voy a volver a mi país, me conmentaron que necesitabas un maestro, yo puedo ayudarte, esos dos maestros que anteriormente querían ayudarte ahí no eran mas que basuras y ahora mira el desastre que la aldea se hizo por ello, van a estar bastante preocupados los lideres si el resto de aldeas se enteran que hubo una masacre dentro del a aldea sin ningún problema, así como así. Esos dos tipos que han muerto allí eran unos malditos corruptos de mierda, sobornaban guardias, vendían drogas y encima te vendían ese tipo de entrenamiento de mierda con el cual no hacias nada mas que no aprender y malgastar el tiempo en idioteces. Esos dos eran criminales, uno era cierto que era un pirata de mala maña pero por suerte ya se murió, posiblemente ahora me busquen por esto pero puedo apañármelas muy bien contra esos idiotas, los otros cuatro shinobis eran desertores del país de fuego, de la aldea de konohagakure no sato. Estaban aquí para “enseñar” y cuando terminabas de “aprender” que casualmente era nada te quitaban como cinco mil ryus por el entrenamiento que no duraba ni siquiera mas de dos horas, y pobre de tu si no le pagabas nada, porque eran capaces de tomarte por la fuerte tu dinero y si se los dabas asi, te mandaban a dormir con los peces bajo el lago de Kirigakure. Bueno, si quieres puedo enseñarte la resistencia que necesitas y andabas buscando, por cierto tu pierna me preocupa un poco, deberías curartela en vez de estar con cara de bobo allí parado. Como sea si quieres nos encontramos mañana para el entrenamiento, nos vemos machote!” Menciono el ninja a la vez que se iba por donde habia entrado sin ningún problema por lo que había hecho, para esto las autoridades ya habían llegado y Tenzo no quería hablarles, todos entraron a la taberna y tuvieron que ver el baño de sesos salidos para afuera. Tenzo se retiró de allí rápidamente sin intentar dejar rastros algunos, la gente le insulto pero este no hizo caso, simplemente se retiró y se fue a dormir, había sido una noche bastante agitada. Cuando llego a casa simplemente se acostó a dormir y soñó, soñó algo que no pudo recordar a la mañana siguiente cuando se despertó, rápidamente se vistió comió alguna que otra cosa y se fue al campo de entrenamiento donde estaría el sujeto con quien iba a entrenar un poco de resistencia física. Cuando llego al campo de entrenamiento allí lo vio, como siempre encapuchado y sosteniendo una pequeña katana en su mano derecha, al parecer allí estaba hace horas entrenando el mismo algún tipo de técnica de kenjutsu que Tenzo no lograba entender. “Ah, por fin estas aquí caramba, te estaba esperando hace horas, ah espera cierto que te llame a que vinieras hace poco, jajaj bueno igualmente te tardaste unos… tres minutos, eres un poco retrasado en el tiempo, como sea necesitamos realizar unos cuantos entrenamientos para que estés a full con tu resistencia y puedas aguantar unos golpes terriblemente dolorosos. ¿Me entiendes? Mira esquiva esto, oooh jajaj te has asustado eh, no te iba a lanzar la katana todavía, pero ahora sí, aaaahhh jajaj otra vez te has asustado, nah en serio pongámonos más profesionales aquí, mira tú resistencia es buena tras ver el combate con el grandote y los cuatro idiotas de konohagakure. Bien, lo que necesitas para ser fuerte es simple, simplemente necesitas resistencia en ataques físicos porque obviamente si te agarra cualquier tipo de lemento te complicara un huevo intentar frenarlo, como sea mira observa esto, mira mi espalda y mi pecho, no son lo mas duro del mundo pero en eso no se basa la resistencia, en lo que se basa es la capacidad de durar en el combate sin caer rendido ante tu enemigo, la capacidad de poder trasladar contigo muchos materiales y no caer por el peso de estos, la capacidad de poder portar objetos de gran tamaño en tus hombros o espalda sin problemas, esa es la verdadera resistencia y no lo que lamentablemente aquí el grandulón pirata te intentaba enseñar. La resistencia es algo increíble, porque si consigues tener eso, consigues todo lo que quieras, puedes llegar mucho mas rápido a aldeas, puedes caminar por todo el puto continente del país de las olas en cuestión de un dia sin cansarte, bueno si es verdad mucho que digamos no es tan grande el lugar pero a una persona normal como por ejemplo un campesino, jeh eso si que le costara. Muy bien ahora quiero que traslades esas piedras de ahí, que cargues en el hombro varias de esas y con cuerdas arrastres algunas otras para poder ir entrenando, todo esto por varias horas y tendras una excelente resistencia si lo haces todos los días, vamos inténtalo, no es tan complicado mírame a mi como lo hago.” El shinobi misterioso lo hizo sin problemas, podía cargar dos rocas gigantes en los hombros y trasladar tres mas arrastrándolas con cuerdas grusas que se unian a dichas piedras. Cuando Tenzo se coloco todo intento empujarlas pero le fue casi imposible, era obvio lo que tenia que hacer, mantener chakra en los pies para aumentar su velocidad y conseguir un mayor flujo para poder trasladarlas sin problemas, y lo estaba haciendo a duras penas, pero lo hacia, incluso el propio shinobi misterioso se habia espantado al ver como Tenzo en el primer intento lo hacia sin problemas, pero era claro, era un Senju en el fondo. “Vaya no esta nada mal muchacho, ahora me subiré yo sobre las piedras para ver como te va con ello, no te preocupes no soy muy pesado, solo las pesas que llevo en los pies si lo son pero como sea supongo que podras, eres un buen ninja y sobre todo eres un Senju que sabe lo que hace. Por cierto como va la cosa con la aldea? descubri que podría haber problemas por los muertos de ayer, por suerte yo no he matado a nadie, pero tu si, como te iran a agarrar por ello, que te iran a hacer, posiblemente nada, el mizukage quería sacarse de encima a esos maleantes asi que te has ganado un lugar en el cielo por hacerle el trabajo sucio, ahora los refugiados osease mejor dicho los maleantes y desertores de otros países te veran mal en la taberna pero es un pequeño precio a pagar por salvar tu cabeza, no? bien, sigue moviendo las piedras asi que lo lograras caramba, creo que ya no me necesitas por ahora, inténtalo todos los días a la misma hora y lo lograras muy bien muchacho, tienes buen futuro, como sea, hasta luego! Jajajajajaja.” El ninja riéndose a lo loco desaparecio en una estela de humo sin dejar rastro alguno, Tenzo en su modo autista no menciono nada y siguió con el entrenamiento, siguió haciéndolo por días y días hasta que por fin el cuerpo le dio una buena resistencia a trasladar las piedras que le parecían granos de arena. No necesitaba a nadie mas para entrenar su resistencia, el próximo objetivo era su velocidad que la tenia un poco olvidada, esto no quería decir que no fuese veloz pero al contario, era un sujeto que quería perfeccionar al limite todas sus cosas. Tras el entrenamiento de resistencia lo que decidio fue buscar un maestro que le enseñe a correr mas rápido, a ser mas veloz, a saber esquivar bien las cosas, y lo consiguió, pero eso es otra historia.

Entrenamiento: Velocidad
Calibri 11 - 221 lineas
22 stats

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Re: Un encargo (pasado)

Mensaje por Tenzo el Sáb Mayo 07, 2016 7:41 am

¿En verdad crees que puedes superar a los mas gloriosos shinobis? ¿El dios de los shinobis? Por favor, ¿Es por eso que te vas del clan? ¿Por qué no te gusta el mundo tal y cómo es? La gente muere, Tenzo, la gente muere y siempre va a suceder, la guerra en este mundo, jamás se termina. –Gritaba la mujer sin descanso, una mujer que con mucha furia intentaba interponerse entre la salida y el shinobi-. ¡No has llegado hasta aquí solo para esto! ¡Creí que ibas a volver con tu familia! Ahora te vas de nuevo, todo por poder.

Tenzo no mencionaba ni siquiera una palabra, ya había dicho todo lo que pensaba. Se adelantó y con fuerza aparto a la muchacha lanzándola contra una pequeña mesita de estar. Siguió su rumbo, sin mirar atrás. Ella salió rápidamente, pero se detuvo en seco al ver allí una imponente presencia, su padre.

Tiempo sin vernos, Tenzo. –Menciono el hombre con una mirada llena de fuego, sus ojos ardían al presenciar al shinobi-. No creí que fueras capaz de pisar estas tierras sagradas otra vez sin mi permiso, y lo peor de todo, te atreves a causar problemas en mi propia casa. ¿Qué es lo que quieres? ¿Por qué profanas este lugar? y lo peor de todo, ¡¿porque demonios molestas a mi hija?! Ella no será como tú, una basura que busca poder, ¡una deshonra de los Senju!

Basta de palabrerías. No tengo nada que discutir contigo, padre. Y mucho menos tengo que estar soportando a alguien tan cobarde como tú, que se refugia por miedo a sus poderes, que le lava el cerebro a esta pobre gente diciéndoles que nosotros, los Senju, uno de los clanes más poderosos del mundo habitado somos pecadores, nosotros cambiamos el mundo, somos hijos de dioses. –El silencio de pronto se hizo presente, Tenzo escucho los llantos de su hermana, quien se encontraba tras suyo. Solo hizo un pequeño suspiro y siguió su camino, cruzándose hombro a hombro con su propio padre-. Te lo he dicho, no tengo nada que discutir contigo, buscare al abuelo. Necesito que me enseñe algo, antes de irme. Adiós.

El gennin se encamino hasta la cima del monte donde un misterioso superviviente de la antigua guerra y usuario del mokuton había heredado directamente la sangre de Hashirama Senju, un usuario que incluso podía utilizar sus técnicas más poderosas. Como lo era el modo senjutsu, un modo que incluso a esta época es casi desconocido por muchos del propio clan y aun mucho más desconocido para los habitantes del mundo que no pertenecen a esta hermandad. El Senjutsu de madera, era una de las tantas combinaciones que se podían hacer entre los usuarios y su pacto con la naturaleza, este incluso era el más fuerte de todos. Las historias sobre el usuario de dicha técnica que peleo contra un Uchiha que controlaba el bijuu de las nueve colas era fascinante, sobre todo cuando dicho abuelo le contaba a los niños de la comunidad que era aún más grande que el propio Kyuubi. El objetivo de Tenzo era claro, obtener dicha técnica aunque tuviera que quedarse una semana entera fuera de la aldea tratando de aprenderla.

Cuando llego por fin a la pequeña choza del anciano Senju, Tenzo golpeo la puerta despacio, al tercer golpe la entrada se abrió sin más, estaba abierta desde un principio. Este accedió sin permiso, y allí estaba el sujeto que tanto estaba buscando, meditando sobre una especie de almohadón. El anciano ni siquiera parpadeo, no abrió los ojos para observar a su visitante, ni siquiera movió un dedo y tampoco tembló.

Un joven perdido en el rumbo de los Senju ha vuelto a nuestra casa, parece que las noticias de tu búsqueda eran ciertas. Sé que vienes por el modo sabio, tu sed de poder no tiene límites y posiblemente eso te lleve a tu final, obviamente no tengo porqué juzgarte, a tu edad hacia las mismas locuras y la he pasado muy mal. Antes de que me hables, y digas alguna idiotez, necesito saber el porqué de tus ansias de poder. No le diré a nadie tus objetivos, pero es una especie de pacto entre el usuario que elige esto, y el maestro que lo tiene. Y por cierto, déjame decirte que esta es una técnica sumamente peligrosa, no es para cualquier usuario de mokuton, ni siquiera lo fue para tu propio padre. Así que si decides tener este entrenamiento, no hay vuelta atrás.

El anciano sin más que decir espero la respuesta del shinobi, aun no abría si quiera los ojos. La eficacia para descubrir los objetivos y ver más allá de sus propios ojos le sorprendía al Senju. Tenzo se mantuvo el silencio por un largo rato, era obvio que sus objetivos no estaban claros aun, pero él sabía perfectamente que estaba allí, escondido entre nubes de problemas y dudas.

No lo sé exactamente bien, no tengo claro mi objetivo, solo soy un soldado sin camino alguno, que se mueve y no juzga su destino, solo se limita a caminar por las consecuencias que su camino traiga sin importar nada. Cuando escape de la comuna de Senjus me dirigí hasta Kirigakure no Sato, allí viví el resto de mi vida bajo la servidumbre de los mizukage. Ellos me dieron protección a cambio de trabajo constante, allí… he visto cosas… cosas horribles. La gente es maltratada constantemente, es una aldea pacifica lo sé, pero le falta esa chispa para brillar pues tiene todo lo que necesita, sus mizukages fueron imbéciles y ahora se encuentra una mujer gobernando, sentada en el trono sin mover un dedo y disfrutando de su vida. ¿Debería cambiar eso? Hay algo que mi padre nunca ha entendido y es que ambos somos diferentes, el prefiere mantenerse al margen de los hechos y acepta el destino por más que este sea una basura, en cambio yo prefiero cambiar los hechos y forjar mi propio destino, a mi manera. Pues como he dicho anteriormente soy un soldado sin rumbo, pero en el rumbo que me muevo el destino cambia constantemente. Algo es seguro, yo cambiare al mundo, si tengo que sobrepasar una cadena de odio constante para alcanzar la paz de alguna manera, lo hare.

El ermitaño escuchaba atentamente las palabras del shinobi, no le causaban ningún afecto pero Tenzo tampoco buscaba que las causasen. El canoso por fin se movió, se puso de pie frente al shinobi y por fin abrió los ojos.

Los ojos de tu madre. –Menciono el anciano a la par que caminaba hasta un armario-. Ella era una kunoichi muy gentil, sin duda alguna. Lástima que todo lo bueno en este mundo siempre se vaya y quede únicamente lo malo. Tú y yo, somos malos, pero los buenos no cambian el mundo, esas son fantasías que crean en las historias para los niños. Tarde o temprano los buenos se transforman en los malos, no porque quisieran serlo, sino porque deben. ¿Sabes por qué? Porque para llegar a la paz o a un objetivo complicado se debe generalmente hacer cosas sucias, como asesinar a los obstáculos si estos se interponen en medio, causar estragos en algún lugar, tarde o temprano esa bondad de la persona pasa a ser algo peor que eso, y pobre si el sujeto no se da cuenta de ello. Si esta segado por el objetivo, este le atrapara y lo consumirá, cuando vean que les falta poder para alcanzarlo recurrirán a más poder, y finalmente serán los villanos. Porque en este mundo, nada es verdad, no se sabe quién es el malo o el bueno, cualquiera puede ser lo que quiera y el resto no tiene derecho de juzgarlo, porque eso es hipócrita, todos los seres vivos hicimos algo malo alguna vez.

El anciano abrió el armario, allí se encontraban antiguos escritos, y un pergamino enorme. Tomo todo lo que había allí adentro y salió fuera, seguido de Tenzo. Allí, simplemente en el suelo coloco el gran pergamino y lo desenrollo.

Estos son los antiguos escritos, lo poco que se ha conseguido salvar de la civilización de los Senju en el pasado, obviamente existen más, pero están repartidos por todo el mundo. Estas palabras explican cómo convertirse en modo sabio, algo que yo he dominado. Como tú dices, tu padre no ha dominado el modo sabio por el simple hecho de que ha ignorado su poder desde la muerte de tu madre. Eso le ha cambiado la vida radicalmente y ya no aprecia sus habilidades, inculco dichos pensamientos en otros Senjus y ahora esta comunidad es pacífica, pero débil. Al decir verdad, sabía que vendrías por esto, tus ojos tras tu partida lo decían todo, querías poder. El modo sabio es peligroso, porque es un arma de doble filo, como un pacto con el mismísimo diablo, te dará mucho poder es verdad, podrás hacer lo que tu desees pero cuando el modo termine sentirás que estas muriendo. El único Senju que conozco que ha utilizado sin desventajas el modo sabio ha sido Hashirama, obviamente en sus escritos. No he conocido a otro que pueda lograr dicho poder.

El anciano se sentó frente al pergamino y le hizo una pequeña señal con el dedo índice para que el gennin se siente también. Este lo hizo al pie de la letra, se mantenía callado y atento a las palabras de su nuevo maestro.

Te explicare la ventaja que tiene un shinobi del clan Senju sobre un ninja común y corriente que quiere aprender estas cosas. La ventaja es que el usuario Senju posee ya chakra de la naturaleza en sus venas, nace con ella. Nosotros somos armonía, somos naturaleza, por eso podemos utilizar los poderes que tenemos, el elemento madera. Concentrar nuestra chakra y unirla con la naturaleza no es para nada complicado, ya lo has hecho al lanzar distintos jutsus que tengan que ver con el mokuton. Lo que te voy a enseñar es a combinar el chakra de la naturaleza con tu propio chakra de una manera en la que puedas utilizar el senjutsu que Hashirama realizaba. Eso sí es complicado, pues necesitas de una concentración de chakra increíblemente poderosa para reunir tanta energía natural, pero una vez que lo haces, eres prácticamente invencible.

El ermitaño lentamente se colocaba en posición, sentándose en forma de “indio” sobre el suelo. Intentando demostrar cómo era la forma esencial para concentrar chakra.

De esta manera concentraras chakra para realizar el modo sabio, y desbloquear tu senjutsu. Oh por cierto, los usuarios que no son del clan Senju, pueden convertirse en piedra. Pero tú tienes la suerte de ser uno del clan, como sea, ten esto. –El anciano le dio una pequeña madera, que parecía tener siglos.- Esta es una madera común y corriente, es verdad. Pero… Obsérvala bien, ahora ¿ves el pequeño árbol que tienes al lado tuyo? Ese árbol tiene siglos existiendo y jamás ha crecido como debería. El poco espacio que hay aquí no le permite, pero se ha adaptado con el tiempo, de eso se trata este entrenamiento, de adaptarse a todo. Al espacio, al terreno que estamos pisando, al ruido de las olas en la costa, al viento que nos golpea el rostro, el poco sol que nos ilumina, y sobre todo el ruido de la naturaleza. Ese es el entrenamiento, toda esa esencia debe ser escuchada, sentida para conseguir el senjutsu, toda esa naturaleza, se transformara en tu chakra. Te dejare esta noche aquí afuera, recuerda lo que tienes que hacer, moldea tu chakra y siente la naturaleza pasar por tus venas, una vez que lo hagas, serás un sabio.
Los primeros días habían sido difíciles para el shinobi, quien como ya sospechaba tendría que quedarse bastante tiempo moldeando el chakra. Había intentado varias cosas, la primera de ella era lamer la madera, olerla, sentir su gusto. De esta forma sentiría más la naturaleza que le rodeaba a esta, y aunque pareciese extraño funcionaba bastante bien, pues la última vez que había concentrado su chakra unas extrañas marcas habían salido de la nada en su cuerpo. Pero al sorprenderse por ello se fueron inmediatamente. El quinto día en el que estuvo allí sentado como un verdadero ermitaño, consiguió concentrar su chakra como si no hubiera un mañana, la habilidad para realizar dicho entrenamiento no le era complicada pues era consciente que en su poder mantenía un ninjutsu muy elevado, tanto de hecho que le era posible compararse a un actual kage. El anciano muy pocas veces salía de su hogar, solo para traerle comida y agua al shinobi. Algunas personas visitaban la choza del “brujo” como solían llamarle algunos para pedir consejos. Alguna que otra vez se acercaba a explicarle más sobre la naturaleza y la concentración con ella. Seguía insistiendo en que, aquella madera que el anciano le había obsequiado tenía la respuesta al modo sabio de madera. Tenzo sin mucho problema se había percatado que así era, pues la madera tanto como el absorbían la naturaleza para seguir allí, existiendo.

Joven shinobi, joven pero perdido. –Mencionaba el anciano quien se acercaba a traerle agua.- En mis años dignos me deje llevar por el odio en las guerras de los clanes y aldeas. El poder que un Senju controla es enorme y yo me emocionaba mucho al tenerlo, he asesinado cientos de soldados y no me siento orgulloso de ello, pero siempre quería más poder. El poder es lo que corrompe a una persona, mira a los Uchiha, nuestros eternos rivales han sido extremadamente poderosos gracias al poder de sus ojos, pero tanta es su ambición que entre ellos mismos se traicionaban para obtener aún más, según la leyenda el mangekyou sharingan se obtenía gracias al asesinato de un ser querido, estos tenían que presenciarlo. Por suerte hemos conseguido frenar a esa plaga, ahora hay pocos en el mundo al igual que los Senju. El Senju en cambio tiene el poder pero no lo utiliza, incluso somos mejores que los Uchiha, nosotros no preferimos luchar y tampoco el odio, luchábamos en propia defensa y el amor era nuestra guía. Veo que estas consiguiendo formar tu propio modo sabio, cuando lo consigas te enseñare una técnica increíblemente poderosa, aquella que Hashirama utilizo para frenar en seco al Kyubi. Mientras tanto, sigue con el entrenamiento.

En el sexto día, Tenzo comprendía completamente el método para realizar el Senjutsu, como el anciano le habia especificado en una de sus tantas charlas, el modo Senjutsu lo obtienen aquellas personas que logran tener una gran reserva de chakra para mantenerse firmes, y una gran determinación y optimismo en el duro entrenamiento que este presentaba. Con los días comprendía que utilizar poca chakra para entrar en el modo sabio era inútil y utilizar mucho chakra podría ser peligroso pues se descontrolaba. Utilizar y unir en estado perfecto la energía física y mental con la naturaleza, sentirla y apreciarla como tal era el objetivo. Hacerse uno con la naturaleza. Y por fin lo logro. Una increíble energía se apodero del shinobi, sus capacidades físicas aumentaron considerablemente y sobre todo su ninjutsu. También era capaz de sentir todo el chakra a su alrededor pudiendo sentir a varios metros el chakra de su maestro. Más allá de eso, toda la extenuación que sentía por los días de poco descanso se habían pasado, todas sus pequeñas heridas se curaban rápidamente. Sus ojos se tornaron de un color rojizo y unas cuantas marcas aparecieron en su rostro. Tras ello se puso de pie y el anciano como si viera el futuro se acercó al shinobi. Con una pequeña sonrisa, pero eso no era lo sorprendente al observarlo, él también estaba en modo sabio.

Ahora que sabes convertirte en un sabio, te enseñare una técnica que puede llegar a ser la más poderosa de todas las técnicas del clan Senju. Varias miles de manos es una invocación del arte sabio. Es una técnica en la cual después de entrar en modo sabio el usuario puede liberar una gran cantidad de senjutsu o energía natural sobre el aire creando una estatua de buda enorme, incluso más grande una propia bestia con cola. Se llama varias miles de manos porque en su espalda miles de manos emanan de la espalda de la estatua en innumerables filas concéntricas, mientras que sus dos manos principales están entrelazadas como si estuviera rezando. La estatua puede servir para una variedad de propósitos en la batalla de los combates, para la defensa e incluso para usar otras técnicas con la misma. El colosal tamaño de la técnica hace casi imposible lograr hacer contacto con el usuario que este empleando dicha técnica y se ha observado que tiene la capacidad de separar su cuerpo principal del arsenal de brazos. El poder abrumador de esta técnica radica en que una sola de las palmas de esta monstruosidad creada por el usuario que está en modo sabio es capaz de aplastar fácilmente una montaña entera. O al menos eso expresan los manuscritos… pero en fin, la técnica es tan grande que mide aproximadamente un kilómetro, más o menos. Ven, vamos al agua, es mejor hacer esto en el océano antes de que nos maten aquí por dañar todo el lugar.

Cuando caminaron varios metros en el océano hasta llegar a una profundidad de cuarenta metros el anciano se colocó a unos cincuenta metros de distancia del shinobi. En el camino le había explicado que la técnica era simplemente liberar chakra natural a la atmosfera y el jutsu como ya había entrenado, se liberaría solo en cuestión de segundos. El primero en realizar dicha técnica fue el anciano, quien apoyo sus palmas en el agua y en cuestión de segundos un enorme buda de madera se hizo presente en el escenario moviendo todo el agua que había en el lugar, Tenzo evitando que las olas le golpearan saltaba a cada rato, pero no dejaba de estar eclipsado por el gran poder del anciano. Prácticamente el ermitaño era casi invisible entre tantas manos y madera. Tenzo se observó las palmas de las manos y concentrando todo su chakra de naturaleza realizo un único sello y coloco sus palmas en la superficie del agua. En un instante su cuerpo se comenzó a impulsar hasta llegar a más de setecientos metros de altura. Ahora podía observar con claridad al ermitaño, que con una sonrisa satisfactoria veía como el shinobi lograba realizar tal jutsu. La emoción se calmó cuando vio al anciano caer del jutsu tras que este desaparecio, Tenzo con un movimiento hizo que una de las manos del buda amortiguara la caída del anciano y tras ello corrió hasta su posición. El anciano se encontraba totalmente débil, y no tenía pinta de que pudiera sobrevivir.

Ya has aprendido todo lo que podía enseñarte joven Senju… he realizado el modo sabio a mi edad y no era buena idea, pero al menos sé que lo has aprendido. Con eso me basta, debes enseñárselo a cualquiera que quiera aprender esto, nuestro clan no debe perder las técnicas y costumbres. Cuando seas viejo tienes que haberle enseñado esto al menos a una persona, y de esta manera se pasara de generación en generación. Sobre lo que te conté el primer día… yo tampoco he sido bueno, todos tenemos un camino confuso al principio y tras tanta muerte y destrucción preferí refugiarme del mundo, justo como tu padre hizo. Espero que tras toda la maldad que realices y le hagas al mundo, te des cuenta que el poder no es lo más importante, y puedas ser un Senju que crea en el amor, aunque tu corazón este perdido. Yo… ya he hecho mi trabajo…

Tras ello, el anciano cerró los ojos, esta vez para siempre. Tenzo lo enterró junto a su pequeña choza, y coloco allí la madera que el anciano le había entregado el primer día de entrenamiento. Este se sentó sobre el borde de la tumba, y por primera vez rezo, hace tantos años que nadie le caía bien en este mundo, nadie conseguía hablar con tanta igualdad como los pensamientos que rondaban en la cabeza del shinobi. ¿Qué el poder iba a corromperlo y destruirlo, pero a cambio iba a obtener un gran poder? Estaba dispuesto de pagar el precio. Un kunai impacto cerca del gennin, en el mango de este se encontraba un colgante atado en este. Lo recordaba exactamente, era aquel que usaba en su niñez.

¡Tenzo! ¿¡Te has vuelto loco!? Como se te ocurre fisgonear en los manuscritos de nuestros antepasados, como te atreves si quiera utilizar esa técnica prohibida en el clan. ¡Nuestras épocas de guerra han pasado, no te dejare que te vayas con eso aprendido! Creí que habías vuelto para quedarte, creí que ya no ansiabas el poder como lo ha hecho este anciano decrepito. Toda mi vida he luchado, con la idea de formar una familia que no conozca la guerra, toda mi vida he luchado con el objetivo de mantener una familia que valiera la pena, que no esté metida en este cruel mundo. Y tras la muerte de tu madre, has cambiado radicalmente, aquel niño bueno que solías ser ya no existe. –Levanto ambas manos y apoyo sus palmas entre sí, cruzo los nudillos y los únicos dedos apuntando hasta el cielo, eran el índice y medio. En sus ojos había ira, y dolor.- Te detendré aquí y ahora, por el bien de la humanidad. No dejare que causes estragos en Kirigakure no Sato, no dejare que destruyas este mundo solo por poder.

¿A qué es lo que le temes, padre? ¿Al poder? El poder no me ha corrompido, sigo mis pasos como un shinobi sin bandera, lenguaje o rostro. ¿No entiendes? Ese es el maldito sistema que corrompe este mundo, nos hacen creer que pertenecemos a algo cuando ni siquiera tenemos que darle lealtad a nadie, no somos esclavos del sistema. Las cinco grandes aldeas van a caer y las aldeas vecinas les seguirán, todo se va a sumir en un caos, porque la paz no existe sin el caos primero, la paz no existe sin un acuerdo mutuo. Yo voy a darles esos motivos, yo destruiré todas y cada una de esas aldeas, y cuando por fin la venganza recaiga sobre mi persona, será el día que todos estarán unidos. ¡La venganza, es lo que unirá a este mundo como uno solo! Y cuando por fin el mundo conozca lo que es el dolor, por fin habrá paz pues todo el mundo compartirá el mismo sentimiento, ira, desesperación y venganza. Es la única forma, no existe forma pacífica de arreglar las cosas en un mundo donde hay gente poderosa intentando controlarnos como títeres. Los ancianos de cada aldea, los kages, y los feudales, todos deben perecer a cambio de la paz. –el Senju camino unos pasos en diagonal a su padre, estaba harto de sus quejas. Nunca había sido tan bueno para él, nunca fue lo que él quería que sea.- Nunca estuviste orgulloso de mi, padre. Siempre has estado quejándote de las cosas que yo he hecho. ¡Únete a mí, padre y no dejes esta oportunidad!

¡¿A caso te estas escuchando?! –El Senju más viejo levantaba la voz cada vez más alto, estaba lleno de furia.- Eso ha sido lo que destruyo nuestro clan y el resto de clanes, las ansias de poder y de creer que podemos dominar el mundo con estos poderes. ¡Tú ira y tu sed de poder dominaron tu mente! Permitiste que ese odio por el asesinato de tu madre te manipulara hasta que te convertiste en aquello que quisiste destruir cuando eras pequeño. ¡Tenzo. Mi lealtad esta con el clan, con la paz mundial!

¡Deja los sermones padre, no le temo al poder como ustedes! Voy a traer la paz y seguridad a este nuevo mundo y cuando suceda, nadie tendrá que sufrir una pérdida nunca más. Si no estás conmigo, eso te convierte en mi enemigo…

Bien, supongo que no tengo otra elección Ash… Intente convencerte por las buenas… -El hombre de cabellos violeta dio un pequeño suspiro e hizo una pausa.- Aunque te amé, no puedo dejar que te salgas con la tuya y culpen de nuevo a nuestro clan como en el pasado, no puedo vivir con la consciencia de lo que harás, tu madre no te crio para esto. Te matare, aunque seas mi hijo…
El Senju más viejo se lanzó sobre Tenzo con furia, rugiendo. Unas ramas salieron de sus brazos y fueron directo a los puntos vitales del shinobi, este anticipando el movimiento corto dichas ramas con la katana que trasladaba en la parte derecha de la cintura, tras ello y con un movimiento seco pero certero la lanzo sobre el pecho de su padre. De la tierra, una pared de roca se interpuso en el camino de la filosa espada y el, incrustándose sobre la tierra. En ese tiempo, Tenzo velozmente cruzo por la derecha dicha barrera y con un brusco pero horizontal corte con su mano derecha envió una ráfaga de viento sobre su progenitor, este con dificultad consiguió esquivar parte del jutsu, pues su pierna izquierda recibiría parte del jutsu. Mientras caía, en el aire rápidamente resolvería unos sellos para empujar al shinobi con la tierra que estaba convertida en pared, golpeándole fuertemente parte de su hombro izquierdo y costillas. Tenzo caía sobre el suelo, Nosjthej aprovecho tal debilidad para realizar otra técnica, esta vez unas ramas comenzaron a hacerse presentes en la superficie para atravesar al gennin, este con mucha destreza desapareció instantáneamente y en cuestión de milésimas de segundo se encontró sobre su padre, quien se encontraba en el suelo. El padre de Tenzo, sorprendido por el shunshin no jutsu, recibió un golpe con el puño izquierdo del shinobi, y tras varios intentos más de golpearlo finalmente se logró zafar aplicándole una patada en la espalda al gennin que se encontraba encima de él. Su procreador muy ágilmente lanzo dos kunais que embistieron en la pierna izquierda, en la zona del y otra en el hombro derecho de este. El grito de Tenzo podría tranquilamente haberse escuchado hasta la comunidad de Senjus bajo la montaña, pues el dolor era insoportable. Cuando su padre se iba a lanzar rápidamente sobre el shinobi para rematarlo con su propia katana que habia tomado en el camino, Tenzo en un intento desesperado por sobrevivir creo ramas con puntas que se dirigieron hasta el cuerpo del padre, quien este en un erróneo salto sobre el ninja, quedo incrustado en dichos tallos. La sangre comenzó a fluir de su cuerpo, su se clavó en los ojos del gennin, la espada había alcanzado parte del abdomen de este. Nosjthej se desprendió de las ramas, he hizo varios pasos hacia atrás, acorralándose sin cuenta alguna con el acantilado que daba al mar. Tenzo, levantándose con esfuerzo, tomo la katana y camino hacia él. Su padre, rendido, cayo de rodillas observando su hijo se acercaba, de su boca sangre salía y lo sabía perfectamente, era su final.

-Te dije… -Mencionaba Tenzo entre jadeos-. ¡Que no te interpongas en mi camino! No quería hacer esto, pero no me dejaste otra opción… -Sus ojos comenzaron a tornarse rojizos, marcas negras rodeaban sus ojos y un círculo en la frente se hizo presente de la nada, el modo sabio-. Lo siento, padre. Ojala esto nunca hubiera ocurrido, ni lo de mama tampoco… ¡este es tu fin! –Grito, entre lágrimas y llanto, no había nada más que discutir. Un movimiento rápido, la espada traspasaba el pecho de su padre. No había nada más que discutir.

¡¡No!!

Un grito se escuchaba de lejos, su hermana se encontraba allí, espectadora del momento. Tenzo movió su cabeza y la observo, dudo en atacarla, pero no lo hizo. Por su padre.

Así que lo has aprendido después de todo, me has superado… Yo… yo estoy orgulloso de ti, hijo. Aunque nuestros caminos sean diferentes, siempre lo estuve, no tuve el valor para matarte, yo… dude. Espero, que en tu camino halles la paz con la muerte… pues no se quedaran de brazos… cruzados….

El cuerpo del Senju más viejo cayó al vacío, las heridas del shinobi se curaban con rapidez. Un gran cansancio sentía, camino por el sendero de la bajada, cruzo su hombro con el de su hermana quien entre lágrimas estaba petrificada. Y se fue, simplemente, olvidando el pasado y mirando al futuro.


Entrenamiento:Ninjutsu
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Re: Un encargo (pasado)

Mensaje por Tenzo el Lun Mayo 09, 2016 4:42 am

Estaba exhausto, pero era bastante obvio, después de todo, no habia terminado un entrenamiento bastante extenuante; estaba reuniendo mi equipo del suelo, preparando para irme, cuando me detuve un momento para apreciar lo que quedaba del arbol... hecho añicos. En cierto aspecto, era bueno lo que habia logrado... le logre dar un uso a algo que para todo el mundo era inutil, sin embargo, la destrucción nunca era algo que celebrarse, por lo que me daria a la tarea de poder restituirlo en algun momento, podria decir que simplemente me encargaria de sembrar un arbol en honor de aquel que ceso de existir, y que me ayudo a entrenar... podria decir que lo ayudaria a renacer, aunque sabia que esto era bastante incorrecto. No me importaba, despeués de todo era algo meramente simbolico. Poco a poco me fui alejando del lugar, dejando atras aquel lugar que me vio sufrir por ese día, pero sabia que nada era definitivo, y que en algun momento del futuro, más pronto que lejano volveria a ir, todo con el mismo motivo que me trajo el día de hoy: crecer para alcanzar mi objetivo. El día habia cesado y la hermosa noche estaba iniciando su auge, lo que me invito a marcharme a mi hogar, para realmente terminar con mi entrenamiento, después de todo, descansar es parte de tener un cuerpo apto para la pelea.

Observe los arboles y escuche los cantos de los pajaritos pasar por mi cabeza sobre la copa de estos bellos arboles, era muy complicado mantener el cuerpo despues de tantas horas y horas de entrenamiento, por lo que prefirio mejor retirarse por unos dias del bosque, para volverse a preparar denuevo algun dia que desee entrenar denuevo, despues de todo ya era fuerte, y famoso en la aldea, ya no habia mas que decir, su esfuerzo dio frutos por fin, y su esfuerzo pagado con sangre y sudor ahora va a ser mucho mayor al entrar a un nuevo nivel. Decidio irse del bosque a su casa y dormir por unas cuantas horas mas hasta que por fin encuentre algo bueno que hacer en la vida.

Sin duda alguna el gran cansancio que sentia en este instante estaba destruyendo el cuerpo del shinobi a tal punto que su vida corria peligro, por suerte no quedaba muy lejos el feudo y el peligro que corria no iba a durar mucho hasta que logre curarse las heridas, sin embargo su gran entrenamiento como ninja requeria tal destreza, sus pensamientos se nublaban cada vez que se acordaba de su examen chunnin, el miedo se apoderaba de el pero no podia hacer otra cosa mas que vivir y entrenar, por ningun motivo pensaba morir en ese campo, queria ser algo grande y ser reconocido como un poderoso ninja, estaba dispuesto a correr tal riesgo con tal de que su feudo este orgulloso de el.

Se reincorporo, jadeando con toda la dignidad que uno podía reunir tras casi media hora de combate extenuante. Ya se encontraba caminando hacia su mochila entreabierta cuando, de forma abrupta, un enorme titan de pelos que apareció desde los arboles clamando por una muerte gloriosa. Aiden se volteo, observando la gigantesca figura que se acercaba a el a una velocidad casi impropia de un ser de su tamaño.
Frunció el ceño y no retrocedió ni un paso, estaba harto y todo iba a acabar ahí.

Al terminar con las patadas, pasaba a golpear de frente en lo que representa el estomago del mismo, dando golpes directos y patadas contundentes, lo que a decir verdad es una buena sensación... a veces cuando peleas con un sparring, tienes que contenerte continuamente para evitar un daño permanente en el, en este caso no es necesario, y pudiendo descargar toda tu fatiga, ira o sentimientos reprimidos en una rafaga de continuos ataques. Las patadas y golpes van cesando poco a poco, solamente para dar lugar a diferentes y más potentes formas de ataque, iniciando desde las patadas en diagonal apuntando al cuello del enemigo, hasta aquelas patadas inversas que son muy peligrosas, y mi personal favorito. Los golpes se iban alentando y poco a poco el ritmo iba bajando, era algo natural, ya que el objetivo de este proceso era el de enfriar el cuerpo, sin embargo conforme esto sucedia, el daño acumulado en el tronco se iba haciendo presente; grieras y sonidos chirriantes no duraban mucho en hacer un acto de presencia, mientras que mis puños danzaban al ritmo de un bolero fisico incandecente. Pero como toda melodia, tenia que palidecer en algun momento, y poco a poco fui deteniendome, hasta llegar a un estado de inactividad definitiva... algo que en caso de que el arbol estuviese vivo estaria seguro que apreciaria. El entrenamiento fue arduo pero ya sentia que habia rendido frutos, después de todo, sentia mi cuerpo ligeramente más curtido, todo gracias a la cantidad de golpes que habia recibido y otorgado... después de todo, en la vida siempre debe haber intercambios equivalentes, dolor por goze, debilidad por fortaleza, tiempo por fuerza. Me disponia a marcharme, a recojer mi ropa desperdiga por el lugar, pero me detuve por un instante y observe fijamente la constitución de aquel tronco... sabia que no duraria mucho más, pero por una regla auto-impuesta, no me dispondria a destruir otro arbol hasta que este fuese aniquilado... así que fui a hacer los honores: un salto alto y una patada en picada, tal guillotina fue lo necesario para cumplir con la faena; el tronco quedo hecho trisas, y mi pierna de alguna manera adolorida pero me decia que por orgullo. Al fin podia decirme que mi entrenamiento habia terminado de una manera exitosa.
Extendió ambas manos y en la palma de ambas, comenzó a crearse agua a altas velocidades que debido al ambiente, parecía evaporarse. Con una gran reserva de chakra comenzó a sobre producir, liberando de un simple gesto un par de enormes torrentes de agua caliente que se evaporaba rápidamente, no obstante, era agua.
Aquella agua a altas presiones viajaba rápido, tanto que en un momento dado alcanzo al Oso, que rugió por el ataque y siguió avanzando, sintiendo como su cuerpo se iba endureciendo lentamente por la acción del agua. Aiden no retrocedió y justo cuando el oso estaba a punto de lanzar un golpe ceso los chorros, saltando justo en el momento justo del ataque, evitándolo y con una enorme fuerza, activo el Loto Primario, multiplicando su fuerza por cinco y con una serie de devastadores golpes hacia el pecho del Oso endurecido por la acción del agua evaporada comenzó a resquebrajarse y a soltar trozos de roca por todas partes. Aiden, hizo girar al Oso varias veces en el aire a raíz de una serie de golpes devastadores, destruyendo a este con un enorme esfuerzo para terminar callendo al suelo.

Lentamente observaba como las costas se acercaban a medida que avanzaba por las amplias y poco recorridas calles de ese espectacular pueblo de color blanco, el clima era totalmente diferente al del bosque nublado, el hermoso sol brillaba radiante, el joven podía sentir los fuertes rayos solares tocar su piel calentándola de todo el frío que había sentido durante el recorrido, tal vez hasta se broncearía un poco. Cosa que necesitaba urgentemente para no parecerse mas a uno de los muertos vivientes.

Continuaba con su carrera de rutina donde solamente el ganador sería el y nadie mas, por alguna razón sentía que había entrenado después de haber corrido desde la entrada de su feudo hasta esas costas de la isla, se sentía realizado en ese instante, además también sentía que su musculatura había crecido un poco, lo que le daría mayor velocidad. Había llegado por fin a las costas, el barco que llevaba al pais de la tierra estaba allí y no tenia nada que temer, pues esas eran personas de la aldea, como shinobi que había estado ocupado deteniendo un complot subió al barco como todo un héroe, mientras otras personas que apoyaban la libertad de la aldea el pais del agua lo observaban con desprecio, no entendía porque. Pero ahora se encontraba en un barco junto a personas de su misma aldea, a quienes podría contarles la historia de todo lo que sucedió en aquel lugar.

─Irse?... Oh no, claro que no compañero. Debemos darles una lección, ¿sino como aprenderán?─ Exclamo entre risas mientras escupía el cigarrillo que hasta hace unos instantes posaba entre sus labios. ─Bien, bien. ¿A cual de ustedes podre elegir?─ Pregunto rascando su cabeza con algo de duda a la vez que miraba a los gennin por turno.

Como era de esperarse los vándalos no tolerarías tonterías de parte de los Shinobis, por lo que uno de ellos corrió hacia Aiden con una Katana entre sus dos manos. En su rostro se podía ver una vena en forma de X formada en su frente, cosa que dejaba notar su enojo. El gennin de cabello blanco ni si quiera movió sus pies al ver la reacción del hombre. Se limito a quedarse en su lugar viendo como la hoja de la Katana se acercaba mas y mas hacia su cuerpo. Justo antes de que la filosa hoja del arma hiciera contacto con su torso, este tomo con su mano izquierda el extremo filoso de la espada parando el ataque. La sangre comenzó a fluir por la mano del chico, dejando que gotas de la misma empezaran a bañar poco a poco la totalidad de la Katana. Su rostro no denotaba dolor. Sino que mostraba una risa algo diabólica de oreja a oreja.

─Este estúpido es mío, encárgate de los otros dos.─ Dijo dando un tirón con la mano que sostenía la espada para que su oponente estirara los brazos que estaban conectados con el Tsukamaki del arma. ─Espero no le dieras mucho uso a este brazo jaja─ Volvió a mencionar dando un fuerte golpe con su puño derecho donde conectaban el brazo y el antebrazo izquierdo, fracturando asi la extremidad izquierda del sujeto muy fácilmente.

Un fuerte grito salió de la boca del tipo soltando fácilmente el arma con sus dos brazos mientras se retorcía en el suelo de dolor. Aiden aun sostenía la Katana desde la hoja con su mano izquierda, la que aun continuaba sangrando por la herida que tenia al hacer contacto con la superficie filosa del arma. Pero lo que el bandido no sabia, era que el había tenido un largo entrenamiento con esta arma hace muchos años, había tenido ya serios golpes y cortes con una katana aun mas fuertes que este, el bandido quedo sorprendido por la reacción que tubo Aiden.

Las cosas estaban claras y la acción comenzaba. Sin dudar ni titubear el acompañante del Gennin (Aiden) decidió encargarse de uno de los bandidos de una forma algo "sangrienta", Aiden al parar un potente ataque de katana con su mano le dijo a el chico encargarse de los últimos dos malhechores, era algo fácil pues los dos tenían las piernas temblorosas y su piel era sudorosa, la acción que había realizado Aiden habían asustado bastante pues seguro nunca antes habían visto a una persona recibir un ataque apropósito, no había tiempo que perder, el gennin debía aprovechar esa apertura y esa debilidad y acabar con ellos lo mas pronto posibles pues en este mundo los débiles no tenían que existir. Sin pensar corrió hacia sus dos rivales, rivales que tenían en mano cada uno una pequeña katana, pero estas por el miedo que llevaban estaban temblando. No había tiempo que perder, el gennin se lanzo sobre los dos sin pensarlo, sin dejarles tiempo de pensar a sus rivales con sus dos piernas le lanzo una patada justo en el rostro de cada uno, era imposible que estos se defendieran por la parálisis que tenían, una parálisis ocasionada por el medio. Pero no todo acababa aquí, las ansias por justicia no descansaba, el gennin quería mas sangre, el sabia que ellos no iban a aprender con simples golpes, el sabia que debía ocasionarles mas dolor así que todo una de las dos katanas y con ella le corto a cada rival un brazo. La sangre salpicaba por todos lados y los gritos de ellos eran enormes, eran como niñatas gritando y llorando por algo que ya habían perdidos, una risa logro salir del rostro del muchacho al ver a los villanos llorar, no podía aguantar la emoción de haber echo justicia. En toda esa sangre y emoción el gennin voltio a ver a su compañero a ver como le iba mientras le gritaba Trabajo cumplido por aquí, algo mas que deba hacer jajajajajaja Soltó una risa malvada y sádica al mismo tiempo que seguía pisoteando los cuerpos de sus victimas.
Un leve charco color rojo comenzó a formarse poco a poco bajo la mano ensangrentada que sostenía la Katana. El constante goteo de la herida no parecía cesar, y aunque no lo demostró en su momento, dicha herida le causaba dolor. Pero dicho sentimiento negativo era remplazado por otro que al contrario de este, le causaba emoción al igual que diversión. Cuando giro su mirada hacia su compañero debido al ensordecedor grito que se había escuchado a sus espaldas, una pequeña sonrisa marco sus labios al mismo tiempo que regresaba su mirada en dirección al tipo que ya no gritaba por el dolor, pero aun se podía ver aquella emoción impregnada en su rostro."Este gennin también termino... Demonios pensé que la diversión duraría mas."

Dando un leve suspiro, arrojo la Katana sin mínimo esfuerzo dejándola junto al tipo, el cual no parecía demorar en perder la conciencia a causa del intenso dolor. Sus pasos tomaron dirección hacia los otros dos sujetos que ya no estaban ni consientes, o hasta quizás muertos debido a la gran pérdida de sangre que sufrieron a causa de una extremidad menos. Bruscamente los tomo de la cobertura que cubría su parte superior del cuerpo, y con fuerza los arrojo a un contenedor de basura el cual se hallaba frente a la Academia. Su trabajo fue dado como terminado, sin embargo aun quedaba algo por hacer. Los niños vieron toda aquella masacre que fueron hechas por los Shinobis de Shiryoku no Keiji. Algunos tenían una expresión de miedo en sus rostros, mientras que otros ni siquiera querían ver más sangre de la que ya se había derramado. Colocando sus dos manos en los bolsillos que su pantalón tenia a sus lados, camino hacia los niños hasta estar a unos pocos metros de ellos.

─Deberían estar felices, contentos de que estos tipos no los molestaran de nuevo. Es más, debieron haber gozado su sufrimiento por todas las veces que los jodieron.─ el gennin de pelo blanco Hizo una pequeña pausa mientras retiraba un cigarrillo del paquete que saco de su bolsillo, y lo colocaba entre sus labios encendiéndolo. ─Cada día, el miedo y preocupación se veía reflejado en sus rostros. Cada día, estos sujetos venían y los acosaban sin cesar. Pero eso ya se acabo... Ahora ustedes están del otro lado, ustedes son los que mandan, y ustedes son los que deciden su destino. Tomen la Katana que ven ahí tirada junto a el, y calmen su sed de sangre y venganza en ese tipo. Háganlo pagar, háganlo sufrir, infundan miedo en su corazón para que no vuelva nunca más, y... ¡Muéstrenle quien manda ahora!─ Sin más que decir, dio media vuelta marcando su salida.

Una pequeña cantidad de humo se quedaba donde sus pasos caminaban, dejando un pequeño rastro de humareda por unos segundos. Algunas de sus palabras quizás cambiaran la forma de pensar de alguno de esos niños, otras quizás los asustarían mas, pero de cualquier modo su trabajo había terminado. Aiden, noto conscientemente el nivel de odio y maldad que tenia este gennin que se marchaba del lugar se marcho del lugar en camino hacia su casa, esperando que su compañero hiciera lo mismo que el, Aiden le dijo que se iba a quedar a entrenar aun mas… que necesitaba pensar todo lo que había pasado recién, no le gustaba la actitud de ese ninja, el gennin lo miro molesto y se fue hacia la aldea.

Continuaba en el campo de entrenamiento aún después de anochecer, ya se encontraba casi en sus limites y entonces camino hasta un árbol donde se recostó para poder descansar un poco. Mientras se encuentro recostado levanto la mirada y miro hacia el cielo observando las nubes. Poniéndose un poco triste y girando hacia un lado como intentando ignorar lo sucedido. -Aldea de la niebla, qué tienes preparado para mi?- pensé cerrando ambos ojos a la vez mientras quedaba dormido. Pasado un rato abro los ojos y era de día, había dormido durante toda la noche. Al despertar me siento con mucha más fuerza, Aiden, se dio cuenta cuenta que no fue buena idea seguir entrenando de largo después de regresar a la aldea.

Observando el reloj, ya casi eran las 3 p.m, esto había llevado un buen rato, según tenia entendido, a los guardias para que te dejen pasar a la aldea, debias dejarle un tributo, este aprovecho el intercambio de “palabras” que tubo con esos bandidos para entregar la bolsa llena de armas y comida que habían dejado tirado en el suelo, los guardias le pidieron el ticket y este se los mostro, además quedaron contentos con la voluntad de el al darles semejantes objetos para defender su aldea, estos lo dejaron pasar gustosamente, no sin antes explicarle a el, el código de la aldea ya explicado anteriormente “ojo por ojo, diente por diente”, Aiden acepto las normas con una leve reverencia hacia ellos, estos sin dudas de que el extranjero había entendido el sistema de su aldea, lo dejaron entrar. En el interior de la aldea, parecía un desorden, estaba lleno de gente de aspecto humilde y pobre, algunos solamente llevaban trapos encima y nada mas, habían decenas de mercaderes ambulantes vendiendo sus mercancías truchas y baratas, incluso habían muchos vendiendo animales, comida o incluso los servicios de sus jovensitas a cambio de unos cuantos Ryus por hora, o la mano de obra de sus jóvenes hijos para “ayudarles con trabajos” cuando en verdad terminaban siendo esclavos por un tiempo acordado y definido, Aiden se dirigio hasta el cartel de anuncios y guias, en el cartel decia, que habían varios torneos, uno de ellos era de peleas, otro de poker y uno de pulso, cada uno de estos tenia un pozo acumulado y solo uno se proclamaba vencedor, y seria bien visto por las personas de la aldea, incluyendo a los mismas personas que organizan esto. Por otro lado, observo que habían anuncios de “se busca” o tareas para realizar en ayuda caritativa o mano de obra para realizar misiones fuera de la aldea, y por ultimo, a un costado aparecia el mapa de la aldea, que como Aiden estaba en lo cierto, el edificio de 3 pisos era el casino y taberna, y el de dos pisos era obviamente, el motel donde la gente extranjera podía quedarse adormir por unos cuantos Ryus.
Aiden, cansado por el viaje y por el combate contra los bunshins, decidio que era mejor primero dirigirse hacia la posada, donde podría descansar hasta mañana, este sin mas, le pregunto a la bella dama, que era la mucama, y empleada del lugar, si había alguna habitación disponible por unos días para poder reposar y descansar de tan largo y cansador viaje había realizado, esta asintiendo con la cabeza, le pidió que por favor se la siguiera hasta su nueva habitación, no era la gran cosa, tampoco era que se lo esperaba, el dormitorio era pequeño, con una cama una plaza, apenas entraba en lo largo de esta, tenia una mesita de luz con una vela, y un pequeño escritorio con una silla, no era la gran cosa, pero a el no le molestaba, estaba acostumbrado a vivir en cualquier lugar, podía aguantarse este tipo de cosas, la mucama le ofrecio comida, pero este amablemente rechazo, ella le explico que la comida es algo escasa en la aldea y los alrededores, debido a la grandes peleas que se generan por el dominio de la misma, y por la gran cantidad de personas que pasan por la aldea buscando llenar sus estómagos con algo, por eso, solo podían vender una porción de pan y algo de arroz a cada persona de la posada, nada mas, luego de esto, ella se retiro a seguir atendiendo a la clientela que le llegaba a montones, incluso además de la posada, las calles estaban llena de gente durmiendo en ellas, tirando bolsas de dormir , o incluso directamente durmiendo en el duro y helado piso en el que habitaban, algunas familias incluso, se refugiaban aquí por que no podían vivir en el feudo, o en pueblos decentes, los padres trabajaban como esclavos todo el dia por unos miseros Ryus, para poder darle alimentos a sus hijos y esposa si es que sobrevivían al frio invierno, era muy triste, aun que el lugar tenia una seguridad civil muy estricta, era obvio que aquí solo dominaba el más fuerte, y el que tenía más poder, como siempre sucede en los lugares “civilizados”.
Luego de un descanso, salio hacia las afueras de la posada, observaba detenidamente el lugar, ya era de noche y algunos mercaderes estaban cerrando sus tiendas, otros ya estaban poniendo sus camas para dormir en las afueras, pero aun con esto, la noche era viva aquí, muchas personas se dirigían hacia la taberna para gastar su dinero en apuestas y bebidas, o para contratar los servicios de una mujercita, Aiden se dirigio hacia la taberna para observar el lugar.

Los días iban pasando uno tras otro, sin mostrar nunca una evidencia nueva que pudiera atraer el interés de Aiden Este ninja después de haberse graduado en la academia ninja como gennin, con calificaciones algo notables. Se había quedado sin una rutina la cual realizar diariamente ya que aparte de ejercer como ninja en su vida, no había nada más que le atrajera en esta vida. Era evidente que el aburrimiento muy pronto se apoderaría de él y eso podría ser malo pues cuando ello pasaba, las consecuencias siempre resultaban ser sangrientas, encontrando como diversión el herir a la gente de su alrededor sin motivo aparente, pero por alguna razón nunca llegaba a matar.
Una mañana como cualquier otra, Aiden se despertó en mitad de la calle ya que su infancia la pasó viviendo entre callejones y ya era costumbre para él, el dormir sin techo. Aún así y habiendo despertado a una hora bastante temprana, el chico decidió partir hacia el bosque cercano de su feudo una isla para intentar mejorar un poco sus habilidades de clan. Ya que ese poder era la única fuente de esperanza que tenía para seguir viviendo como una persona. Por ello, no quiso aprovisionarse de nada y salió de la aldea con lo puesto, sin portar armas ni comida ya que pensaba que nada le ocurriría por el camino, a su vez que también confiaba bastante en sus propias habilidades para abatir cualquier enemigo que se antepusiera.
Como era de esperar, ningún peligro le asaltó por el camino y pudo disfrutar de un viaje tranquilo desde el feudo hacia el bosque cercano de Kiri. En aquella mañana, el sol aún estaba por posarse en su máximo auge del mediodía, provocando que el viento que soplará fuera más frío que de costumbre aunque no le era ninguna molestia para el chico. Cualquier temporal le era indiferente y pocas veces disfrutaba del buen tiempo. En su mirada fija solamente se contemplaba un objetivo, el llegar al bosque lo antes posible por lo que comenzó a correr para así llegar lo antes posible. Gracias a su habilidad, no tardó muchos minutos en aparecer en el bosque el cual presentaba varios árboles de altura y grosor anormales, desprendiendo algo de miedo por la apariencia siniestra que estos mostraban más la oscuridad de aquel lugar a causa de la inmensa vegetación verde que abundaba no daba muchas esperanzas de tranquilidad a los curiosos. Sin embargo, el rostro de Aiden era sereno y serio. Pronto cerró los ojos, sintiendo como una suave brisa soplaba contra él, agitando el largo cabello que caía por detrás de su cuello y se acomodaba en su hombro. Exhaló un pequeño suspiro y comenzó a unir sus dos manos, formando un extraño sello. - bunshin - susurró el chico muy bajo sin mucho ánimo. Provocando la aparición de una ligera nube de humo blanco que desapareció rápidamente, dejando en su lugar a dos clones idénticos a el que se mostraron estáticos y serios ante él. Los tres se mantuvieron en silencio, parecían que ya sabían de ante mano que debían de hacer y ambos clones asintieron con la mirada, desapareciendo velozmente ante los ojos del chico sin mencionar palabra alguna.
Ahora Aiden se hallaba solo, ante la amenaza de sus dos clones con orden de atacar en cualquier momento. El objetivo del chico era perfeccionar una habilidad que había entrenado días atrás y que hoy quería terminar de dominar del todo. Por ello debía de tener adversarios que le atacaran y quien mejor que el mismo. También decidió escoger el bosque pues era un buen lugar de entrenamiento que ofrecía bastante variedad de movimientos y posibilidades. Así pues ya todo estaba dispuesto para dar comienzo al entrenamiento. Aiden no perdió más tiempo y sin más se lanzó en carrera hacia el interior del bosque, realizando a su vez varios sellos con sus manos pero sin añadir palabras, solamente concentrando su chakra por todo su cuerpo para inicar el proceso de habilidad de su arsenal. Provocando que esta vez, surgieran chacra a su alrededor como defensa y ataque.
Sus ojos no paraban quietos, miraba en todo momento a su alrededor muy atento ante la aparición de uno de sus clones. Pero no conseguía ver a nadie ni tampoco escuchar nada salvo sus pisadas. El silencio le inquietaba y entre la multitud de altos árboles que le rodeaban, no mostraban ningún movimiento ajeno que pudiera parecer sospechoso ¿Dónde estarían esos malditos clones? Esa era una buena pregunta que podría realizar Aiden pero solamente guardaba silencio a la espera de sus dobles. Mientras tanto, ambos clones se alejaron entre si, avanzando paralelamente a unos diez metros de Aiden. Por alguna razón, ambos clones no originan ruido y miraban de lejos la silueta de su amo real avanzando entre el sendero, a la espera del momento oportuno.
Tuvieron que pasar diez minutos para que uno de los clones, el que se hallaba a la izquierda del chico, realizara el primer movimiento. Comenzando a realizar una rápida cadena de sellos en sus manos y aspirando fuertemente el agua que después expulsaría de su boca, mezclado con chakra. Seguidamente proyectaría la mano en dirección a Aiden, arrojando rápidamente una esfera pequeña de agua comprimido con la intención de herir. A causa del rápido avanzar, el no vió venir la esfera de aire y esta le rozó la mejilla, causando que un hilito de sangre quedara detallado en el rostro del chico a su vez que la esfera estallaba contra un árbol cercano el cual, siendo víctima de la técnica, cayó contra el chico. El muchacho esta vez era consciente del peligro y realizó un rápido salto para evadir el árbol. Por desgracia, el clon de su derecha le estaba esperando y lanzó contra él, intentando golpearle con la mano derecha en forma de estocada con algo de chakra Suiton proyectado en este, cual consiguió también herir el hombro derecho de Aiden.
“ Mierda... asco de clones... no puedo predecir ni mis propios movimientos “ pensaba el chico, logrando alejarse del clon pero este no perdió el tiempo y continuó persiguiendo a su amo, lanzando a su vez continuas estocadas con su mano derecha. Aiden verse acosado por los movimientos del clon, intentó evadirlo con ágiles esquivos pero era imposible pues ambos tenían la misma velocidad. únicamente podía retroceder en pasos, pero eso no le ayudaría para siempre. Intentaba concentrar rápidamente su chakra por todo su cuerpo, los papeles explosivos que le rodeaban se alteraban y danzaban con violencia en torno al chico. Mientras tanto, el clon restante se acercaba a ellos, repitiendo sus mismos movimientos y arrojando una esfera de aire comprimido al chico.
La situación se estaba tornando peligrosa, no podía atender a todos sus costados. En frente de él, el clon le realizaba continuas estocadas y por detrás, varios proyectiles le amenazaban. Solamente contaba con menos de cinco segundos. su cuerpo estaba al borde de los nervios... debía de conseguir realizar esa habilidad. Concentró su chakra por todo el cuerpo, sentía que cada centímetro de su piel estaba siendo impregnado de su energía. Seguidamente, debía de activar su habilidad sobre el papel y estallarlo. Solo restaban tres segundos, deseo con fuerza y su concentración era máxima. En un simple movimiento, saltó hacia la derecha, pero no sería suficiente para evadir ambos ataques. Sin embargo, un primer papel brotó de su brazo izquierdo, seguidos de más que hicieron desaparecer casi el lado izquierdo de él, consiguiendo que las balas de aire impactaran contra el clon que tenía en frente suyo. (No es ninpo origami)
Momentos después, el chico impactó contra el suelo de costado, reorganizando de nuevo su cuerpo de agua a su normalidad mientras ambos clones desaparecían simultáneamente. El chico presentaba heridas por todo su cuerpo, sus ropas estaban muy desgastadas por el entrenamiento. Su piel estaba muy dañada, decidio frenar un poco el entrenamiento por un rato.

En ocasiones el pasado se suele olvidar por diferentes motivos. Para Aiden era distinto pues sus actos pasados tuvieron mucha repercusión en su forma de ser actual y era imposible que borrara de su mente, aquellas escenas violentas que hizo cuando tenía diez años eran imperdonables. Sin embargo aquellos actos determinaron lo que Aiden era hoy en día, se acostumbró a la violencia y a la sangre, ya era una persona alejada de actos humanitarios y por tanto… su pasado solamente era un libro en blanco que llevaba un título borroso, que jamás le serviría de ayuda para ser mejor persona. La forma en la que miraba la vida era muy diferente al de resto de personas, muchas de ellas tenían objetivos buenos o malos, por alguien o para uno mismo… sin embargo Aiden no era de esa forma, estaba vacio por dentro pero vivo por fuera ¿Extraño, no?
Durante el pasado de Aiden. Pasó una buena temporada bajo las órdenes de un famoso mafioso del país del fuego. Los deberes del chico eran atender y cumplir los deseos de este mafioso, los cuales consistían casi siempre en extorsión, robo, timación pero nunca asesinatos. Durante más de un año, Aiden fue muy fiel a las órdenes de este hombre sin rechistar nunca por nada, era un buen empleado ejemplar quien realizaba sus tareas de manera impoluta. Sin embargo, tras el acontecimiento de una noche… el chico se vió obligado a marcharse de la ciudad en donde vivía, abandonando también a su jefe. Pero antes de que aquello sucediera, su jefe le obsequió con un presente para simbolizar el agradecimiento que sentía hacia él. Dicho presente le fue entregado a Aiden quien se sorprendió al observar tal regalo. Sus ojos parpadearon más de una vez al ver que un arma se hallaba en sus manos, siendo este el presente que le dió su jefe. También fue la primera vez que sostuvo un arma entre sus manos más esa arma era personalmente suya.
Desde aquel día, siempre tuvo a su disposición una herramienta para hacer frente a todos los peligros que se le pudieran avecinar. Pero debido a la emigración de una pequeña ciudad hacia su nuevo feudo, Aiden perdió el arma en un descuido pues tampoco disponía de mucho tiempo ya que la gente de aquel lugar deseaban que él se fuera lo antes posible. A causa de ello, nunca más volvió a ver aquella arma por unos cuantos años… pero todo cambió cuando un día, un hombre trajeado le entregó un paquete en nombre de su antiguo jefe. Tratándose del arma que él había perdido y que su jefe la mantuvo guardando hasta llegado el momento.
Guiado por el deseo de volver a sentir la nostalgia de aquellos tiempos ya pasados. Aiden no se retrasó mucho en marchase hacia un bosque cercano de kiri para entrenar en solitud su antigua arma que ahora volvía a estar de nuevo entre sus manos por extraños azares del destino. Mientras avanzaba por los múltiples senderos que se originaban en la villa, sus ojos se posaron sobre su antigua arma, la cual lucía un brillo similar al del primer día. Era increíble que incluso con el paso de los años, aún conservaba aquella belleza que en su día cautivó la esperanza y los sueños del shinobi. Una sencilla sonrisa se esbozó entre sus labios, le daba mucha alegría volver a entrenar con su arma. Se pudo apreciar incluso un incremento en su velocidad a medida que iban pasando los segundos ya que no podía retener por mucho más tiempo las ansias de cortar algo con la hoja plateada de su vieja katana, que debía reconstruir denuevo.
Tras surcar los senderos azules del país del agua, Aiden pudo encontrar un lugar perfecto para llevar a cabo su entrenamiento. El lugar en si se trataba de uno de los muchos bosques frondosos que se hallaban cerca de Kiri, estos bosques destacan por poseer unos árboles inmensos de dimensiones poco comunes, casi siendo gigantes ante los ojos de los humanos. Aún así, el muchacho no pudo esperar más y de un rápido movimiento con su diestra, adjudicó en su mano el mango plateado de la hoz. El resto del arma, es decir la cadena, se quedó enredado en el brazo izquierdo del chico. Le agradaba aquel tacto metálico, casi podía sentir las vibraciones del arma aunque eran vagas suposiciones. Sin perder más tiempo, el chico acercó sus dos manos por la altura de su cuello, comenzando a formular sellos lentamente, hasta terminar en el sello del tigre, haciendo aparecer a ambos lados cuatro clones idénticos a él. Los clones le miraron con rostros serios e inexpresivos, la viva imagen de Aiden diaria. El chico miró a cada uno de aquellos clones, suspirando mientras a su vez alzaba su brazo izquierdo como dando una señal a lo que los clones de él asintieron con la cabeza y saltaron a las ramas más cercanas de los árboles, desapareciendo seguidamente.
- les cortaré por la mitad - susurró en un tono bajo, lamiendo el filo de su arma con su lengua mientras miraba con deseo a sus futuras víctimas. Lentamente dió su primer paso, después dio otro hasta que poco a poco comenzó a correr entre los árboles, surcando los caminos oscuros del interior del bosque, viendo caer diferentes hojas y malezas que no paraban de brotar entre si. El shinobi estaba muy atento a cualquier cosa que fuera a ocurrir, sus ojos no paraban quietos y mantenía una velocidad adecuada para poder reaccionar a tiempo a los imprevistos oportunos.
- Fuuma shuriken - de repente, aquellas dos palabras resonaron a la vez al unísono de forma paralela. El chico, entendió rápidamente que se trataba de una técnica de kenjutsu pero no sabía de donde podrían provenir. Pero le daba igual pues su arma le ofrecía toda una variedad movimientos. Una sonrisa se esbozó en su rostro mientras que a su vez hacia girar la cadena que se hallaba en su brazo izquierdo como si fuera un hélice, convocando un viento que le rodeó bruscamente ya formando una esfera. Seguidamente, doce shurikens se arrojaron hacia él por todas las direcciones pero rebotaron contra la esfera de agua. Sin embargo, por alguna extraña razón la esfera de viento no consiguió resistir por mucho tiempo y dos armas de papel consiguieron penetrar y dañar los ambos costados, haciendo la sangre brotara de una manera no muy fuerte.
- Malditos, que soy su amo - gritó Aiden en alto, molestado por las heridas que estaba sufriendo aunque lograba resistir el dolor. Con una mirada asesina, mordió fuertemente sus labios por el enfado. Rápidamente realizó un tajo con la hoz de su arma, haciendo convocar rápidamente una fuerte corriente, repitiendo el mismo proceso más de cinco veces por todas las direcciones con la intención de hacer alcanzar a todos sus clones. Sin embargo, lo único que obtuvo fue que multitud de armas volaron por todo el ambiente como si del mismo otoño se tratara. Pero por suerte, dos ruidos se hicieron notar por todo el bosque el cual se trato de colapsar contra el suelo y viendo como después de ellos les seguía dos estelas de humo, fruto de que fueran clones. Aquello fue satisfactorio para Aiden pero pronto volvió a dar otro fuerte grito de sus labios a raíz de un poderoso golpe recibido en la espalda.
- haa!! - el fuerte golpe recibido en la espalda le provocó que perdiera el equilibrio más dicho golpe fue realizado con chakra viento que provocó que Aiden saliera propulsado varios metros de su posición. Fue arrojado cinco metros desde su posición, sufriendo un dolor innombrable. Sin embargo, el chico sacó fuerzas de flaqueza y aún emitiendo continuos gritos de dolor, logró levantarse del suelo para volver a ponerse en pie aunque sentía algunos mareos, dificultando que pudiera orientarse bien. Cuando abrió los ojos y se volvió sobre si mismo para observar a su clon enemigo. Este se lanzó en carrera violentamente contra el chico, bloqueando así cualquier posibilidad de poder responder. Dos puñetazos fueron propinados en su estómago más le seguía una patada que no tardaría en llegar a su rostro… pero por suerte pudo lograr interceptar el golpe con el mango de la hoz sujetada por su diestra mientras que con su zurda arrojaba el otro extremo de la cadena al clon, impactando la punta de hierro al cuello y haciendo que desapareciera al instante.
- solo queda uno… tsk - dijo con desgano, limpiando de sus labios un ligero brote de sangre. Miraba con odio a todas las direcciones del bosque, no sabría por dónde podría venir su clon y aquello le desquiciaba. Pero fue sorprendente ver como el clon que tanto esperaba se mostró en frente de él sin la necesidad de buscarlo. Aiden no tardó en darse cuenta de ello y de un rápido movimiento con su diestra arrojó la hoz como si fuera una jabalina con la intención de herirle pero no fue así… el clon apartó la hoz de un palmazo de sus manos. El arma calló al suelo, Aiden la volvió a recoger tirando de las cadenas y consiguiendo volver a tener la hoz entre sus manos. A su vez, el clon corrió rápidamente hacia él sin dudarlo en ningún momento manteniendo en su brazo derecho chakra, siendo un jutsu que le podría herir de mala manera. La amenaza era venidera, no eran ni dos metros lo que le separaban. Aiden reaccionó realizando varios tajos con la hoz de forma diagonal. Pero el clon se defendía bien respondiendo con su diestra a la misma vez que el chico. El combate paso a ser de tipo Kenjutsu al usar un arma y un jutsu que simulaba ser una espada de viento. Los choques continuaron varios minutos hasta que Aiden hizo caer su hoz como si fuera una debilidad de sus fuerzas, aprovechando el momento de distracción de su clon para arremeter con la cadena como lo hizo anteriormente con el otro clon por la altura del cuello, consiguiendo al final vencerlo.- haagg… pedazos de mierda - volvió a decir el chico con un tono de desprecio, jadeando de cansancio por no mencionar el gasto de chakra perdió. Sin mas, freno un poco su duro entrenamiento en la fuerza, y prefirio seguir con su entrenamiento que habia estado realizando hace un tiempo , su velocidad... cuando termino el entrenamiento volvió a su morada dondde podía descansar tranquilo luego de tantos exhaustos entrenamientos.

Entrenamiento:
+9 Ninjutsu
+32 Chakra
+3 Resistencia
44 stats en total
440 lineas

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Re: Un encargo (pasado)

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