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Algo prohibido(pasado)

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Algo prohibido(pasado)

Mensaje por Saga el Lun Mayo 09, 2016 9:17 pm

Saga, así se llama el protagonista de esta historia… es un adolescente de 15 años, con algo de alegría, de amistades y de familia, como cualquier adolescente que se frustra por lo más mínimo. Digamos que este chico no destacaba por su alegría, ni por tristeza. Tampoco era un mounstruo, ni mucho menos de lo más sociables. Era tranquilo, le gustaba un poco el estar solo,era un gran ninja pero solo lo que estaba relacionado con ninjutsu y genjutsu, y en lo primero destacaba por su manejo de chakra porque lo había entrenado, lo tenía por hobby, además se le daba bien porque sabía utilizar su sharingan, así que sus reflejos y visión también cabe destacarlos.
Cabe destacar, dicho la palabra hobby, que sí que tiene un hobby, el aprender en todos sus aspectos, ya que de chico su padre le metió en la cabeza la idea de aprender todo lo posible, y con los años acabó siendo su pasión más que su hobby, aunque esa pasión se disipase y fuera casi imposible aprender todo, él guardaba esperanzas de estudiar nuevos ninjutsus. De físico en general, su rostro era fino. Tenía un cabello oscuro y desaliñado, ni muy largo; sus ojos eran de un grisaceo que a lo mejor un día era más claro y otro más oscuro. Era esbelto, aunque con un cuerpo un poco definido en abdominales y tríceps, también tenía unas fuertes piernas, su mejor herramienta para sus mejores cualidades, el conocimiento y la astucia. Con eso se puede dar por descrito nuestro protagonista… bueno físicamente, aún falta por decir que es una persona apática, sin mucho sentido del humor, positivo eso si. Ahora sí, tras una breve descripción no queda más que comenzar esta historia.
Tal vez Saga no se imaginase que iba a ocurrirle esa misma noche, tal vez nadie pueda imaginarse tal cosa, pero la imaginación a veces da más poder a una persona del que esa misma persona es consciente. Saga salió de la academia y se despidió de sus amigos rápidamente, sus notas eran demasiado buenas y no quería demorar más la alegría que seguro le esperaba tras el umbral de su casa. Se colocó sus inseparables guantes de lana, aunque eran los terceros ya que con sus gatos no había nada a salvo, y se puso a imaginar para despegar de ese mundo en el cual la mayoría de las veces no se sentía cómodo, aunque siempre pusiese su mejor sonrisa, la cual hasta el momento en sus 15 años, mantenía. Tardó unos 5 minutos en regresar a su hogar, en el que estaba su madre en el sofá, que seguramente se volvió a cansar después de haber trabajado más de la cuenta en la casa, ya que no debía hacer esfuerzos tras una operación de corazón pasada ese mismo año. Su padre estaba terminando de cocinar. Saga mostró primero las notas a su madre, viendo que le habían quedado tres no pudo más que felicitarle, pero para sorpresa del chico no mucho. Sin embargo su padre se emocionó como siempre solía hacer, y a sacar argumentos innecesarios, como también siempre solía hacer. Tras ese episodio, comieron , el pelinegro ayudó y recogió la cocina como de costumbre.
Llegó la tarde de aquel viernes, y Saga no tenía planes, solo cogió un libro se echó en su cama y comenzó a leer. Al pasar cincuenta páginas se aburrió del libro como siempre le pasa con los libros, y aunque su intención siempre era empezar su propia historia, siempre acababa pensando que no tenía la suficiente técnica y él quería escribir un libro realmente bueno, por lo que entraba en un bucle que le sacaba de quicio. Decidió dibujar un poco mientras seguía escuchando ideas en su cabeza. Le daba coraje como con el pasó de tiempo perdía imaginación y sus ideas no quedaban más que en el aire, esa era otra de las cosas que lo frustraban, pero dudo que eso frustre a todo adolescente, la mayoría no se dedican más que a existir y, bueno, estaría bien pero el Uchiha no se conformaba con eso y tal vez eso le hacía distinto, a la vez que distante por muy cercano que se mostrara. Eso y que era una persona que en su vida buscaba que algo distinto le ocurriera, siempre tenía en mente que algo diferente a lo que conoce, a lo que todos conocemos, sucedería, algo que el sabría afrontar y que los demás o casi todos los demás no. Tal vez llevara razón pero eso, eso podría descubrirlo muy pronto.
Llegó la noche de aquel viernes, y Saga se dispuso a cenar y dormir pronto, raro en él, que siempre solía trasnochar con entrenamientos nocturnos, pero desde lo de su madre a veces intentaba no hacerlo para no disgustarla y para la mañana siguiente poder encargarse del piso sin tener que pesarle el cuerpo. Así que se sentó a la mesa, cenaron sus padres y él. Volvió a encargarse de recoger y tras repasar anotaciones en ninjutsu, decidió acostarse, siendo la una de la mañana.

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Re: Algo prohibido(pasado)

Mensaje por Saga el Lun Mayo 09, 2016 9:21 pm

Tras todo este día relajado, tras todos los días que había pasado en su vida siendo uno más, tras tanto querer una historia para él… al fin llegó. El pelinegro se despertó, con un presentimiento extraño, como si alguien lo observara, y al girarse de su cama vio que no se equivocaba… su puerta estaba completamente obstruida por una especie de animal, que aunque estaba oscuro se podía distinguir que era como un oso pero hecho como de cables negros o algo extraño… Saga estaba paralizado, no se le pasaba por la cabeza nada más que el mismo pensamiento que más de una vez ha querido que ocurriese,“quiero que algo distinto pase”, y a la vez el pensamiento de “quiero gritar”. El animal avanzó lentamente mientras, para aún más sorpresa del Uchiha, decía:
Saga, tu eres llamado Saga, ¿no? – mientras se acercaba lentamente a su cama.
El chunnin intentó hablar, intentó decir que sí, pero nada más que aire era lo que salía de su boca. Cuanto más quería que ese momento fuera real más miedo tenía, incluso se pellizcó para despertar, porque tenía la certeza de que no podía ser más que un sueño.
No creo equivocarme, así que ven que conmigo – prosiguió el enorme “ser” ya junto a su cama y casi del mismo tamaño que ella pero con más altura.
Yo… sí... – fue lo que el chico consiguió pronunciar y nada más decir eso su cuerpo se movió algo para levantarse.
Tal vez sentía miedo pero su parte aventurera, esa parte que algo quería que cambiara se activó y era como, sin darse cuenta, su cuerpo realizaba movimientos a favor de aquel ser. De todas formas, también su lado coherente no le decía más que en todo caso si era genjutsu o sueño, que lo más probable lo sería, acabaría despertando mejor aprovecharlo. Esta última idea fue la que finalmente le impulsó a seguir a aquel enorme ser que ya le cedió su paso. Así, sin apenas pasar unos minutos y pocas palabras el chico estaba sobre aquel extraño ser, tal vez si que era diferente y estaba preparado para algo distinto… o tal vez ese lado coherente se acabara y el miedo ganara, pero mientras tanto la “cosa” hizo un brusco movimiento, con lo que el chico ya empezó a arrepentirse, pero seguido haría algo que le haría aumentar ese arrepentimiento. Se puso en mitad del largo pasillo de su casa al salir por la misma puerta que entró de su habitación, y una vez ahí comenzó a correr hacia la cocina que según siempre había recorrido Saga no distaba de más de dos segundos de su cuarto… pero en esa situación se le hizo como una eternidad que deseaba que mejor no acabara porque iba directo al muro. Lo último que oyó cuando cerró los ojos para no ver el impacto fue una voz, la voz que parecía venir de su madre y decía “… ¿Saga?...” Mientras su padre le hacía una seña con la cabeza a aquel extraño ser.

Volvió a abrirlos, esta vez para quedarse asombrado más que asustado, ya que lo que pensaba que sería un estropicio en el muro de su cocina acabó resultando un enorme y basto paisaje, un paisaje de lo más hermoso el cual veía desde arriba ya que el ser, que ahora podía ver mejor y era de una test blanca pálida con orbes negras que combinaban dejando una mirada sin igual, ahora corría por el aire, como si de una avioneta se tratara. No pensó más de que amaba a su imaginación, no podía imaginar cuan hermoso paisaje le dejaba ver, con bosques de unos colores variados, de árboles grandes y siluetas extrañas, con un enorme reino rodeado por murallas que disponía de una aldea que divisaba a lo lejos, también con extraña estructura, y además todo se bañaba como en un polvo extraño que lo dejaba todo más hermoso, y, cuanto más descendía su montura más podía ver a las personas que residían en aquel lugar, algunas kunoichis, algunos shinobis, pero parecía una aldea tranquila y familiar.


Tras ese viaje por el cielo acabaron por llegar al suelo, justo en las puertas de los enormes muros que cubrían aquel reino que vio a lo lejos. Entonces Saga no ansiaba más que hacer preguntas pero calló frente a lo que dijo su compañero:
-Niño, tu padre me pidió que te trajera aquí.. Es una pequeña aldea, donde yace un secreto que ha estado protegido por siglos..- las puertas se empezaron a abrir – No mires a tu alrededor, saben que eres un extranjero.

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Re: Algo prohibido(pasado)

Mensaje por Saga el Lun Mayo 09, 2016 9:23 pm

“Secreto”, con eso fue con lo que más se quedó de todo lo que dijo. Saga se movió al son que el extraño hombre, e intentó no mirarle nada más que a él o hacia adelante, y hacia sus pies, que al mirar ahí, se dio cuente que iba en pijama aunque cuando se le escapó la mirada y vio a un gran ninja con un piercing en su nariz mientras cargaba un enorme saco, pensó que el pijama era un detalle absurdo. Comenzó a fijarse en los edificios que había, cada uno con un cartel que indicaba que se vendía en cada uno, uno con armaduras, otro con comida, otro con armas, otro con decoraciones, incluso uno con tatuajes… era todo tan similar a su aldea, bueno no todo, pero aun así la esencia estaba bañada por el mismo toque. El hombre entró a la de las armaduras y le dijo al encargado que le diera lo encargado por un tal consejo, a lo que el hombre contestó “oh, por su puesto viejo amigo Hiashi”, entonces el hombre entró a lo que parecía un almacén, lo cual le dio tiempo a Saga para curiosear, y vio como diversas armaduras completas le rodeaban, todas ellas no les recordaban más que a historias antiguas, y se le paso la idea de que fuera solo parte de un juego y se rio de lo absurdo que era ese pensamiento, pero también pensó que si no era más absurdo todo eso y que no despertara en el momento que más se asustó como en los sueños normales suele pasar. Justo cuando iba a tocar la armadura una mano se posó en su hombro “si se toca se paga” oyó tan cerca que hasta sintió el aliento, se giró repentinamente y Hiashi cargaba un gran pergamino y el hombre solo miraba al chico aguantando una carcajada. El hombre se dispuso a salir y el pelinegro lo siguió de cerca sin dejar de mirar al ahora siniestro dependiente, y al salir, justo cuando iba a preguntar que si lo de su hombro había sido cierto, el tHiashi se volvió a adelantar:
Sí, aquí se rigen por esa regla,. Igual todo lo que necesitamos está en este pergamino, es el secreto máximo de la aldea – hizo una pausa mientras con la boca reforzaba para abrir el lazo de dicho pergamino – Aquí dentro está el secreto de mi cuerpo.-
El Uchiha se quedó impactado con eso, y leyó algo de kami, era el nombre de un dios primordial, de las sombras, aunque le sonaba como de poca monta y más desconcertante, pero aun guardaba esperanzas de conocer más de todo aquello. Avanzaron un buen tramo más de camino, y ahora podía ver al final de aquel enrevesado camino el portón de la aldea, pero dieron un giro a la derecha y lo perdió de vista, cosa que también le extraño, en una aldea puesto que el portón debe abarcar una parte importante, y ahí no,pensaba que lo había imaginado, pero estaba demasiado bien hecho para ser producto de su imaginación, pero seguía negándoselo. Al girar,Hiashi entró directamente en una tienda que no tenía cartel que especificara lo que vendía, al entrar el hombre pidió píldoras de sangre, o eso entendió Saga al entrar, cosa que no sabía que era hasta que el encargado de la tienda salió con un botecito lleno de un líquido que cambiaba su color al segundo entre rojo, amarillo y azul. Se guardó aún más preguntas y al salir el shinobi mayor siguió con lo que cada vez más parecía un monólogo:
Una parada más y ya irémos en bote hasta el lugar de tu entrenamiento – guardó el botecito en una mochila que el de la tienda también le dio y le colgó del cuello.
Así pues recorrieron otro tramo recto y pararon en una tienda que especificaba venta de armas, lo que ya terminó de conformar la idea de que fuera lo que fuese lo que le esperaba sería un comieron felices complicado. De nuevo el mismo proceso que las dos anteriores tiendas pero con la diferencia de que al salir ahora llevaba en una funda también colgada del cuello y pasada por una de sus piernas una espada algo larga y ancha. Al seguir andando en silencio un tramo más largo que todos los anteriores, ahora Saga podía ver al final del camino un enorme complejo que tenía barcos dibujados en su cartel, por lo que ya se imaginaba que el siguiente viaje comenzaba.
Casi era de noche, aunque el cielo estaba casi igual de azulado en todo momento y la oscuridad se cernía mínimamente sobre aquellos parajes, pero se podía percatar de que era la noche, hasta el horario diurno y nocturno estaba demasiado bien calculado, pero seguía negándoselo. Tras hablar con algunos hombres en unos puestos el hombre guio al chico hasta un barco que estaba sobre tierra, lo cual le intrigó sobre como lo arrancarían. El barco era enorme, entraron a lo que parecían los camarotes bajando unas escalerillas, y soltaron el equipo, bueno Hiashi lo soltó ya que era el que lo cargaba todo. Después fueron a lo que parecía una cocina y un hombre que parecía un cocinero les sirvió un extraño puré, para lo perfecto que era el mundo en la comida no se dedicaron nada. Se sentaron y empezaron a comer, no resultó estar tan malo que como se veía, y entonces Saga aprovechó para hablar tras toda la mudez que había sufrido:
¿Qué demonios es todo esto? ¿Es un sueño? Porque si es uno quiero despertar, y si no puedo será un genjutsu, pero soy un Uchiha debería haberlo notado…-

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Re: Algo prohibido(pasado)

Mensaje por Saga el Lun Mayo 09, 2016 9:27 pm

Se mostraba algo alterado pero más que nada confuso, aunque habló para nada, ya que su siguiente motivo para seguir alucinando con aquel lugar acababa de llegar. Todo tembló, oyó el grito de “¡Enciendan motores, preparen tripulación, activen estabilizadores!”, el Hiashi ni se inmutó pero a Saga no le pudo despertar más intriga porque nada de ello le sonaba a familiar… corrió a la cubierta del barco saliendo de la cocina, y vio como el agua distaba a unos metros de ellos, estaban más altos pero no por el hecho de estar en el barco sino por el hecho de que estaban flotando, Saga pensó que se lo tendría que haber imaginado, ¿Cómo salió de la tierra? Era algo extraño pero trato de calmarse, así que su sorpresa no duró mucho y volvió para acabar su puré, enojado en parte por la indiferencia del hombre ante todo, pero al terminar la comida que él comía de un plato en el suelo, miró al chico antes de irse a los camarotes a descansar y dijo:
Tiempo al tiempo, lo mejor que tiene un shinobi es la paciencia, ya verás de que se trata.
“Genial”, pensó “empiezo a cansarme de soñar” y tras esto se acostaron con el propósito de dormir un poco tras toda la caminata que se dieron. El Uchiha no podía dormir, lo veía absurdo, así que miro todo el tiempo al techo del camarote, hasta que un temblor casi le hace caer de la cama, maldijo aquel vehículo, pero al oír “¡Nos atacan!” su cuerpo una vez más se paralizó. Al poco, Hiashi apareció de nuevo junto a su nueva cama, y dijo:
Rápido, lee el pergamino.. No hay tiempo. –
mientras no dejaba de mirar la puerta del camarote - ¡Vamos, no hay tiempo, debes hacer el ritual!-
Ante la visión de cómo Hiashi había pasado de una pasividad y tranquilidad tremenda a una agresividad y nerviosismo puro, Saga no pudo más que obedecer y correr a por el pergamino. Al tenerlo en la mano y estar a punto de leerlo, no parecía nada seguro, pero al echar una mirada a la puerta del camerino y ver como un extraño hombre requemado entraba y era sacado por la misma puerta que entró a golpes por el hombre, no lo dudó y comenzó a leerlo, este hablaba sobre un extraño jutsu prohibido, oriundo de Takigakure, este consistía en realizar una serie de sellos desconocidos hasta el momento por Saga, lo que acontecía luego era que su cuerpo comenzaba a perder toda forma humana, es decir, reemplazaba sus huesos y músculos por una especie de hilos finos, los cuales le permitirían tener mayor resistencia e inclusive algo más extraño aun… La capacidad de reunir corazones y volverse prácticamente inmortal,por la cabeza del Uchiha pasaban mil cosas lo dudaba demasiado, no sabía en que clase de aberración se convertiría, pero también le pasaba por su cabeza que por algo su padre lo había enviado, además.. Quizás así esté más cerca de conseguir sus objetivos, al terminar de leer, realizó los sellos estípulados. Entonces notó como si algo en él cambiara pero seguía siendo el mismo, solo que tenía como una fortaleza distinta, y lo comprobó al ver que pudo tomar con una sola mano una enorme espada que Hiashi había dejado, la cual jamás habría podido levantar.
Aun así seguía teniendo un miedo que casi lo paralizaba y solo podía ver como ya había tres de los invasores amontonados en la puerta a causa de la habilidad del oriundo de takigakure que ahora lo miraba y le gritaba que se moviera, pero viendo que seguía ahí parado se abalanzó a él y a dos palmos de su rostro dijo:
Mil dudas puedes llegar a tener, esta no era la forma con la que lo sabrías… Pero vienen a por el secreto este, debes protegerlo.-
Jamás había oído palabras tan firmes, jamás había oído palabras que de tan rápida manera le dieran tanto coraje y sin darse casi ni cuenta ya estaba en la cubierta. Vio como más de una veintena de enemigos estaba de pie enfrente, y como el resto de la tripulación amiga se refugiaba de allí por donde Hiashi y él salieron, dejando así a ellos dos solos frente a tanto enemigo.
El extranjero no podrá guardar tu secreto, Hiashi – dijo el más cercano limpiando su hacha de sangre.-
– Él ya no es un niño común..– contestó Hiashi sin dejar su posición agresiva hacia ellos.
-Hiashi… - se atrevió a hablar el chico.. – son veinte, por qué llevarles la contraria.
-Porque eso que tu eres, eso que tu sabes.. Puede ser desastroso si cae en manos equivocadas.-

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Re: Algo prohibido(pasado)

Mensaje por Saga el Lun Mayo 09, 2016 9:29 pm

No sabía si seguían siendo sus palabras, o ese coraje que tanto había buscado desde que partieron, pero tras la última palabra del hombre desenfundó el arma y miró al frente con su sharingan de tres aspas activo, a lo cual el Hiashi reaccionó con una mueca de sonrisa en su cara, y los atacantes con un avance rápido hacia ellos mientras gritaban casi al unísono. Saga no sabía nada de kenjutsu, pero lo único que tenía era una espada así que tentando a la suerte se abalanzó y esquivando el golpe de una lanza dio un giro sobre si mismo en pie, y al terminar asestó un golpe con su arma que acabó en el hombro de uno de ellos, ahora solo quedaban diecinueve, y contando a los tres que ya llevaba el Hiashi solo dieciséis. El segundo oponente para el Uchiha dio un hachazo que gracias a su sharingan, esquivó deslizándose a la derecha y teniendo a su enemigo con el arma clavada en el suelo no tuvo más que asestar un espadazo en su cuello y dos menos para él, a lo cual el de takigakure compaginó con cinco, dejando a diez en pie.
Para el siguiente el chico miró al cielo y vio una carga de maderas sujetas por una cuerda, que se encontraba a las espaldas de los tres que iban a por él, solo tuvo que agarrar algo de impulso y antes de recibir sus golpes lanzarse de rodillas deslizándose entre ellos y frenando al clavar el alma en el poste con la cuerda, que hizo que antes de que pudieran darse cuenta las maderas cayeran en sus cabezas. Solo quedaban siete que cuando miró a Hiashi vio como dos de ellos lo tumbaban y lo empezaban a atar, mientras que los otros cinco lo rodearon a él, se acabó, fue divertido pero era hora de despertar. De repente, una sensación que le invadió, no como la de un sueño a punto de despertar, sino de un momento final en la realidad… pero que realidad podía ser aquella, aun con esta duda volvió a abrir los ojos que acababa de cerrar y viendo como todas las armas se cernían sobre él, entendió que aquello era mucho más real que solo un sueño, lo que le hizo ver un hueco, una oportunidad que no dudó en aprovechar y con un giro dejó a los cinco en ridículo clavando sus armas en el suelo. Saga sonrió, se giró y viendo como desclavaban las armas borró la sonrisa y comenzó a correr hacia los dos que ataban a Hiashi, ahora uno tenía una daga que seguro no usaría para nada bueno, por ello algo despertó en el chico que le hizo no dudar en salvar al hombre de aquellos sucios invasores. Primero quitárselos de encima y quitarle la cuerda de encima y segundo, esperar a que él le devolviera el favor. Saltó sobre el borde derecho del barco no queriendo mirar al vacío que caería si lo hacía mal, y rebotando con habilidad se abalanzó sobre el de la daga, lo que hizo que quedara tumbado y el Uchiha con un ruedo por el suelo y sin pausa se incorporó para atravesar el estómago del otro atacante pero utilizando una especie de cuerdas que salieron de sus manos mientras que con la otra tomaba de nuevo una espada, y con un giro de esta cortó de un tajo la cuerda, teniendo a los cinco ya sobre ellos, pero nada más la cuerda tocar el suelo rota Hiashi brilló y murmurando unas palabras una enorme ola de fuego surgió de la nada frente a ellos haciendo desaparecer a los cinco de una sola vez, se trataba de un enorme ninjutsu del estilo fuego que jamás había visto el pelinegro.
El primer rayo que esclareció un poco el cielo salió e indicó que la noche pasó, y mientras Saga y Hiashi eran curados de algunas magulladuras, los tripulantes supervivientes de su barco se dedicaron a repostar lo perdido del de los invasores y a desengancharlo del suyo dejándolo a la deriva. Al acabar de curarse, el de takigakure, peliblanco por primera vez entabló una conversación completa con él:
Al final todo salió mejor de lo que pensaba – hizo crujir el cuello,
Sí, al final sí que era capaz, aunque mi cuerpo se siente extraño..– dijo Saga mientras se daba unas palmadas para ver que la venda estaba bien asegurada en sus rodillas magulladas por el deslizamiento, pero siquiera sentía dolor.
Sí, quien decir iba que ibas a tener que transformarte tan velozmente..– contestó mientras seguía caminando serio.
-Lo que leíste, es nuestro jutsu prohibido.. Esto es lo que serás y lo que tu padre me encomendó para ti.. Ahora, estamos a mano..-

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Re: Algo prohibido(pasado)

Mensaje por Saga el Lun Mayo 09, 2016 9:39 pm

Ya casi estaban llegando, pero antes de llegar al “puerto”, o como llamaran allí al sitio donde dejaban esas cosas, Saga se acercó al peliblanco que estaba en la barandilla de la parte noreste de la cubierta. Se apoyó junto a él casi sin parecer él mismo, y dijo:
-Bueno, hace dos noches cuando pasamos todo el combate no quise preguntar por el motivo que deje caer que me hacía falta, y lo he pasado por alto pensando que al llegar se me aclararía pero… - miró al horizonte dudoso por todo.
-Pues sigue pensando eso, tu necesitabas una ayuda y por eso estoy aquí.– se retiró de aquel lugar como si le costara no decirlo.
Una vez más consiguió dejar al chico más confuso, y este no pudo más que chirriar sus dientes y seguir mirando al horizonte en el cual ya se divisaban los primeros edificios extraños, ya se podía ver parte de kirigakure, y él solo podía pensar “¿De regreso aquí, porque no puedo saber nada más?”, esas eran ahora sus dudas, ya que en tan poco tiempo consiguió asimilar que en toda aquella locura, en todo aquel mundo había algo de realidad, y eso sorprendentemente no le descolocaba, por ese tal vez que tanto había pensado, o porque el salir de ahí con vida y volver a la cama para seguir durmiendo les era motivos de mucha más importancia.
Ya llegaban al puerto azúl, que tras preguntar a unos tripulantes fue el nombre que le dieron a Saga sobre el sitio donde estacionaban los “kushikas”, nombre que les daban a esos “barcos”, para todo tan espectacular que era, los nombres no le parecía para nada acordes a ellos, y parecidos a los de la vida normal y corriente, era rareza lo que despertaba en Saga estos detalles. Bajaron del barco, esta vez sin equipo, ya que lo llevaba todo equipado el chico. Mientras caminaban por calles de la aldea, observaba que estaba en una parte que no había recorrido jamás. Al andas unas tres calles se pararon frente a un portón, al no ver cartel pensó que sería otra tienda rara como la de el pergamino pero al ver una especia de buzón que tenía forma de pájaro se pensó la opción de que era una casa, “¿Visita familiar, o de amigos? Puede que no sea de aquí pero no es un buen momento para esto” pensó mientras se acercaba a examinar aquel buzón tan original, pero al intentar tocarlos este estaba chillando, como un pájaro de verdad que al volver a bajar y situarse mirándolo fijamente con rostro de pocos amigos pudo confirmar que era un pájaro de verdad efectivamente. Hiashi le llamó y le dijo que mejor no tocara lo que no conoce, el chico se quedaba con sus consejos, veía que le sería útil para no meter la pata allí. La puerta estaba ahora abierta, y entraron ambos, subieron unos escalones que hacían un leve sonido al pisarlos, como formando una melodía entre todos, Saga sonrío y si patentaba eso la gente subiría más por escaleras que por ascensores, luego lo pensó mejor y se dio cuenta que la vagueza es la vagueza así que se olvidó de esa idea. Al llegar arriba ante ellos lucía un enorme salón con chimenea, sofás que parecían muy cómodos y mesas y sillas, todo ello parecía hecho con cristal de colores, hasta el suelo estaba recubierto de ello, tanto la pared como el techo también, ello hacía del sitio algo incómodo, pero si todo estaba así sería porque a los dueños les resultaba lo contrario. Un hombre se encontraba en el centro, de pie y con los brazos abiertos como esperando un abrazo, al cual Hiashi respondió acorde y tras ese abrazo de saludo se acercó a Saga preguntando al peliblanco si era del que tanto habían hablado y afirmándolo, a lo cual él se quedó callado y se dio otro abrazo con el hombre “que cariñoso para no conocerme, aunque si según ha dicho llevan tiempo hablando de mi… que siniestro todo” pensaba mientras terminaba de dar el abrazo. El hombre tenía una larga barba, de un moreno canoso casi blanco ya por los años que debía tener, era calvo y alto, a la vez que muy delgado y con una túnica de tirantes solo cubriéndole el cuerpo, daba un poco de repelús a Saga pero aun así lo disimulo por educación. Tras la cálida bienvenida se sentaron en el sofá más grande que, como de lejos parecía, era de lo más incómodo, pero el chico se reprimió las ganas de mantenerse en pie, por educación también. El hombre movió su mano derecha sobre la mesa y en ella aparecieron tres tazas y una jarra con un extraño mejunje, y con la misma mano pero sin tocar nada de ello sirvió la bebida y acercó las tazas a los invitados, El Uchiha ya se había percatado de que allí había un extraño ninjutsu la otra noche cuando Hiashi lo salvó con ello, pero esa era otra de las preguntas que se guardaba de hacer, tenía demasiadas aún y todas sobre lo mismo. Tras dar el primer sorbo a las bebidas, y mientras el Uchiha casi se lo bebe de un sorbo de lo bueno que estaba aquel líquido el hombre se puso serio:
-Confío en que aun desconozcas tu cometido, Saga – dijo mientras soltaba su taza – ya que Hiashi solo tenía la orden de recogerte y traerte, y su obediencia es de las mejores – hablo con cierto tono de superioridad – aun así, ya va siendo hora de que comiences a saber, por eso él contactó conmigo durante el viaje gracias a mi buzón, el cual he visto que has perturbado – Rió mientras Saga estaba en parte avergonzado – bueno, me hizo saber que tu ansia surgía y que el sueño que tienes de representar la aldea quizás deje de ser un sueño – hizo una pausa para recoger su bebida y dar un sorbo – verás, hay aldeas allí,hasta quizás otras más arriba, allí donde alzan la vista, llamado filmamento, espacio, pero aunque conocen grandes secretos la mayoría no se le desvela más que a vuestra parte más consciente, que irónicamente llaman subconsciente.
-Entonces, ¿Dices que no puedo cumplir mi sueño?
No, no – se paró para pensar cómo explicarlo – a lo que ustedes llaman sueños no son más que conexiones con el resto de mundos, es decir, nuestro mundo son nuestros sueños a la vez que nuestros sueños son nuestro mundo, esto entre una decena de mundos más.
Saga estaba expectante, le costaba creerlo pero era la respuesta más lógica para explicar todo aquello, el por qué todo le era familiar pero a la vez desconocido.
-Eso quiere decir que, aunque mi sueño sea una ilusión en algún lado es una realidad… - no sabía ni lo que acababa de decir pero ya lo pensaría más tarde.
-Vaya, sí que es listo el chico – dijo el hombre, Hiashi mientras sonreía – básicamente sí.
-Pero, ¿por qué ustedes saben eso y para mi aún es… desconocido?
-Oh, bueno eso es fácil, los mundos están regidos por una jerarquía, desde el que más conoce esta historia hasta el que más la desconoce, nosotros estamos en el centro, por lo que no tenemos todas las respuestas pero al conocer la mayoría tenemos más poder.
-De ahí la sabiduría de hacer ninjutsus prohibidos, ¿no? – preguntó, estando ya completamente sumido en la conversación, era la hora de contestar a sus preguntas y pensaba aprovecharlo.
-Sí, bueno se puede ver así, cuanto más abierta este una mente y más conozca, más capaz de asimilar poder tendrá, y el ninjutsu prohibido es una forma de materializarlo.
-Es… sorprendente, pero la idea asusta… siempre pensé en algo diferente, que no podían realizarse bajo ninguna ética, pero tanto y en tan poco tiempo… supongo que siendo humano como soy mi capacidad está limitada y de ahí que no termine de asimilarlo.-
-Aun así tu eres sorprendente- – se unió al fin a la conversación Hiashi tras solo beber y observar a la pared del frente – Nosotros, tras el pedido de tu padre te hemos seguido y analizado, hay pocos con tu potencial– lo miro fijamente – Por ese motivo, tu llegaste a estar aquí.-
Sí que era especial era lo que entendió de esas frases del peliblanco, en ese momento el miedo comenzó a desvanecerse y la ilusión de hacer algo distinto e importante empezaba a ganar.
Tras esto, y luego de explicarle bien como funcionaba este extraño jutsu prohibido, Hiashi llevó nuevamente a Saga a su casa, el en viaje le explicó que con quien había hablado, era uno de los feudales el cual tenía con buenos ojos la posibilidad de que en algún futuro, el Uchiha, defienda la aldea.

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