Shinobi Taisen
Élite 22/36
Hermanos 1/6
Directorios 0/12
Últimos temas
» Seven Capital Sins - Élite
Dom Oct 23, 2016 7:26 pm por Invitado

» Lost Soul [Normal]
Miér Oct 12, 2016 6:31 am por Invitado

» NARUTO SHINSEKAI
Mar Sep 13, 2016 12:52 am por Invitado

» One Piece Sea Emperors | Estatus de afiliación
Sáb Ago 06, 2016 9:55 pm por Invitado

» Riop :: Rol Interpretativo de One Piece (Afiliación normal)
Miér Ago 03, 2016 10:01 am por Invitado

» The Show Must Go On [Cambio de botones - Normales]
Dom Jul 24, 2016 12:56 am por Invitado

» [Normal] ♕ Return Of Kings
Sáb Jul 23, 2016 4:58 am por Invitado

» Laralalalaalla
Vie Jul 22, 2016 10:01 pm por Administracion

» Buscando rol
Miér Jul 20, 2016 7:42 pm por Reiruk


[PASADO] - Punto fjo {Entrenamiento Iryo Ninjutsu}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[PASADO] - Punto fjo {Entrenamiento Iryo Ninjutsu}

Mensaje por Naori el Lun Mayo 09, 2016 9:49 pm


Punto Fijo

Llevábamos corriendo un par de horas, en plena guerra esquivando aquellos kunais de cuya procedencia no estábamos del todo seguros. No era del todo difícil poder eludirlos, pero aquellos que venían acompañados de sellos explosivos, eran los que mas daño nos ocasionaban. Nuestro recorrido se veía retrasado por esos pequeños pero poderosos ataques, de ninjas que en pie de guerra nos querían ver muertos. Mi grupo estaba conformado por 4 ninjas, incluyéndome. Como médico, debía mantenerme siempre a salvo, y brindar a mi equipo el tratamiento necesario en caso de ser heridos.

Estaba completamente lista, tenía todos los implementos necesarios aguardando en mi pequeña bolsa que llevaba colgando en mi cintura. No estaba permitido el distraerse, un solo paso en falso y el lugar en donde nos encontrábamos se convertiría en nuestra tumba. La noche era fría, y la lluvia no cesaba, cubriéndonos por completo, lluvia fría como el hielo que se colaba por nuestras ropas haciendo aun mas incomodo nuestro viaje. Cada cierto tiempo nos deteníamos a descansar, tiempo que utilizaba para recuperar a mis compañeros brindándoles parte de mi chakra.

Era la que se encontraba en mejor forma, tomando en cuenta que no se me permitía luchar, debía como en toda ocasión, mantenerme a salvo. Sabia en el fondo que era necesario, pero me sentía algo ofuscada ya que tenia la fuerza para poder luchar con ninjas de alto rango. No era mi papel de mujer lo que obligaba a mis compañeros a protegerme, sino mas bien mis técnicas curativas. Ocultos en una oscura y fría cueva, protegiéndonos de la lluvia, y evitando ser vistos por el enemigo, acabé de restaurar las fuerzas de quienes me acompañaban, brindándoles ademas un poco de comida para recuperar las fuerzas restantes.

Me senté en una esquina, mientras observaba caer la lluvia en las afueras de aquella cueva, al tiempo cerraba mis ojos y continuaba con aquel entrenamiento que llevaba días realizando. Sentía el chakra recorrer parte de mi cuerpo, lo mentalizaba y trataba de darle una forma con la que pudiese manipularlo a mi gusto. De mi cabeza, hasta el cuello, seguido de mis hombros, mis brazos hasta llegar a la punta de mis dedos. Y así continuaba con cada parte de mi cuerpo, intentando notar algún cambio que me hiciese saber cuando el chakra estaba acumulado en algún punto. Mi mano estaba posada sobre la roca en donde me encontraba sentada, sentí un leve hormigueo en ella, y sin darme cuenta sentí como mi brazo bajaba unos centímetros.

Al abrir mis ojos, noté que mi mano se había hundido en un hueco creado en aquella roca, un hueco que yo misma había provocado. Al parecer, mi  entrenamiento había dado sus frutos. Sonreí ligeramente, y me levanté para regresar con mi grupo, que ya estaba al igual que yo, preparado para partir nuevamente. Salimos a toda prisa, no sin antes asegurarnos de no encontrarnos con enemigos cerca, nuestro camino cada momento se acortaba mas, nuestro destino estaba cerca. Debíamos regresar a la aldea y entregar la información que habíamos obtenido del enemigo, el cual nos tenia en la mira y durante todo nuestro trayecto, trataba de impedir que llegásemos a Konoha. Faltaba muy poco para llegar al punto en donde el enemigo no se atrevía a llegar, casi podíamos respirar tranquilos, aunque lo que nos esperaba mas adelante, lógicamente estaba fuera de nuestros planes.

Una fuerte explosión frente a nosotros, otra mas a un costado, tres mas a la derecha, una lluvia de kunais provenientes del cielo, estábamos atrapados, nuestra ubicación no era mas que un campo minado. La simple sensación de tranquilidad por estar tan cerca, nos había hecho confiarnos minimanente, y en una guerra de este tipo, hasta el mas diminuto detalle, el mínimo pestañeo, era una ventaja para el enemigo. Los kunais estaban por caer sobre nosotros, sentía como era rodeada por mis compañeros, su intención era obvia, protegerme. Pero esta vez no estaba dispuesta a quedarme de pie, observando como eran heridos, cerré mi puño con fuerza, y comencé a moldear el chakra, esperando sentir ese hormigueo, aviso previo de que todo ya estaba dispuesto.

Con una clara y rápida señal, solicite a mis compañeros se alejaran un poco de mi. Sus rostros estaban llenos de dudas, pero no había espacio ni tiempo para preguntas en aquellos escasos segundos que nos quedaban antes de ser alcanzados por esa lluvia de filosas armas. Concentré la mayor cantidad de chakra en el puño de mi mano cerrada, y alzándolo en el aire para tomar impulso, di un fuerte golpe en el piso, ocacionando que un gran trozo de piedra se levantara de golpe, dejando un enorme agujero.

Rápidamente tomé una punta del enorme trozo de suelo, esperando que los demas hiciesen lo mismo, cosa que sirvió de escudo para la lluvia de kunais. Una vez cesó aquel ataque, sentí como mi grupo me observaba algo asombrado, a lo que no pude evitar lanzar una sonrisa de satisfacción, ya no sería necesario que utilizaran su tiempo y energía en tratar de protegerme, por primera vez en mucho tiempo, seria de mas utilidad que una simple forma de recuperar sus fuerzas.

Al salir de nuestro improvisado escudo, notamos como se nos había cerrado el paso. Varios ninjas de la aldea en la que nos habíamos infiltrado estaban de pie frente a nosotros, dispuestos a atacarnos. Nos incorporamos nuevamente, pero antes de plantarnos de frente a ellos, realice las curaciones necesarias a mis compañeros. El hecho de poseer una fuerza descomunal, y saber moldearla y manejarla a mi gusto,no implicaba que tendría que dejar mis ocupaciones como ninja medico por nada del mundo.

Posicionandome frente a mis compañeros,sentí como el chakra comenzaba a fluir nuevamente, esta vez lo dirigía directamente a la planta de mis pies, al igual que con el puño alzé mi pierna derecha para tomar un gran impulso, y con una fuerza moderada lo choque contra el suelo, formando una fisura que llegó hasta los pies de quienes nos cerraban el paso. Dicha fisura se abrió estrepitosamente, haciendo caer a todos en una profunda grieta, quedando aplastados entre escombros y trozos gigantes de piedra.

Aquel ataque improvisado había funcionado a la perfección, aunque nada ni nadie podía asegurar que aquellos ninjas estuviesen lo suficientemente heridos como para dejar de seguirnos. Con mucha rapidez, avanzamos en dirección a la aldea, dejando atrás al enemigo, aunque esta vez, no tan confiados, para no volver a caer en semejante situación. Tras unos cuantos minutos de recorrido, divisamos al fin las puertas de konoha. No se oía alboroto alguno a nuestras espaldas, eso era clara señal de que habíamos dejado atrás el campo de batalla.

Mi equipo estaba sumamente satisfecho, cada uno de ellos incluyéndome, habíamos completado una misión prácticamente suicida, aunque nos preparasen desde siempre para este tipo de cosas, uno nunca esta preparado para morir. Mi entrenamiento de días, semanas y meses estaba dando sus frutos, aunque no estaba completado en su totalidad, pero al menos había servido para sacarnos de aquella sentencia fija de muerte.

Al llegar a las puertas nos separamos, cada uno debía ir a un lugar especifico, y las instrucciones eran claras. Una vez en Konoha nuestro líder llevaría la información a los altos mandos, mientras los demás quedábamos en libre acción. Al despedirnos, me dirigí a casa, presionando mi puño intermitente mente, sentía aún aquel hormigueo cuando di ese gran golpe, aunque esta vez estaba posicionado en mi puño y no en mis pies. La sonrisa no escapaba de mis labios, poco a poco iba logrando mi cometido, ser mas fuerte, y ser por fin una digna aspirante a Hokage de mi aldea, aunque aun quedaba bastante camino por recorrer.


Volver arriba Ir abajo

Re: [PASADO] - Punto fjo {Entrenamiento Iryo Ninjutsu}

Mensaje por Naori el Jue Mayo 12, 2016 1:24 am


Destello...

Mi sonrisa de oreja a oreja se vio opacada de pronto por una gran explosión. Enormes trozos de piedra comenzaban a volar por los aires, me lancé al piso con la intención de cubrirme de aquella lluvia de rocas. Una tras otra se oían las explosiones, al alzar la mirada vi como ninjas saltaban sobre mi de un lado a otro, ninjas de mi aldea completamente alarmados. Acabábamos de llegar de una misión riesgosa, estábamos a punto de tomar aquel merecido descanso luego de días y días de fatigante viaje, y que obtuvimos a cambio, nada mas que un ataque sorpresa que posiblemente nosotros mismos habíamos ayudado a detonar.

-Nos han seguido Naori.-

Un joven de pie a mi lado, con la mirada fija hacia el frente me hablaba. Mi mirada se detuvo en sus ojos que parecían sumamente tristes, y al dirigir los míos hacia el lugar que reflejaban, pude notar que donde debían estar las puertas de konoha, no habían mas que escombros y ninjas sepultados. Me quedé estática. Mi cuerpo estaba presente, pero mi mente se estaba alejando, la voz de mi compañero se oía lejana, no comprendía que nuestra misión destinada a proteger a la aldea, se hubiese convertido en la perdición de la misma.

Una nueva explosión se oyó de golpe, y sentí un fuerte jalón en mi brazo que me lanzó violentamente a un costado de la calle en donde me encontraba. Caí secamente, golpeándome el brazo, causándome una fractura en el mismo, me incorporé con dificultad para notar que mi compañero se encontraba muerto. Tirado en el lugar en donde pocos segundos antes me encontraba, como en toda ocasión dando la vida por mantenerme a salvo. No pude moverme, sentada en el piso mientras sujetaba mi brazo herido, observaba fijamente el cuerpo inerte de mi compañero, temblaba al ver la sangre que lo cubría, mi mayor temor se hacia presente y me imposibilitaba el mover un solo musculo. Lloraba en silencio, ni siquiera podía sollozar como era costumbre en un llanto tan triste, mis cuerdas vocales, todo mi ser estaba inmóvil.

Así paso como mínimo una hora, sentada en la oscuridad, con el cuerpo de mi compañero frente a mi, mis ojos secos de tanto llorar, cubierta únicamente por la oscuridad mientras oía los sollozos de los demás, los gritos de angustia de los aldeanos que no poseían la fuerza para enfrentarse a ninjas de alto nivel. Sabia que la aldea estaba en peligro, sabia que la vida de todos estaba en juego, que mis compañeros se jugaban la vida, mientras yo estaba allí, siendo victima de mis propios miedos.

Me sentía agotada, tanto física como mentalmente. No había descansado lo suficiente como para poder dar batalla a quien se me pusiese en frente. Sabia que saldría perdiendo a la primera oportunidad, que sería un blanco fácil para cualquier ninja enemigo con sed de sangre. Pero debía hacer algo, no podía quedarme ahí llorando por lo que fue, cuando tenia la oportunidad de cambiar lo que era. Mis rodillas temblaban, lo que me hacia dificultoso el ponerme de pie, con la mano que sujetaba mi brazo comencé a emanar chakra para poder curarlo. Me incorporé por completo, y me acerque al cuerpo de mi compañero, y observándolo con un ápice de nostalgia en mis ojos susurre.

-Gracias.-

Debía vengarlo a el, a los aldeanos, a todos en Konoha. Quizás mi ayuda fuese minima, pero al menos estaria cooperando con algo. Por primera vez en mucho tiempo, el caos aguardaba cada esquina, y el Kage no se encontraba presente en la aldea, todos los consejeros del mismo habian viajado a una reunion en un pais neutral con la intención de evitar este tipo de situaciones. Desgraciadamente nosotros habiamos adelantado lo inevitable, al permitir que nos siguiesen hasta konoha.

Comencé a correr hasta el punto donde vi reunidos a varios ninjas de konoha, habían estado luchando muchísimo tiempo, y se veían exhaustos. Pocos ninjas medico existían en ese momento, la mayoría se encontraba en los campos de batalla, jamas imaginaron el campo se trasladaría a la aldea tan precipitadamente. Los ninjas de konoha eran bastante fuertes, pero en estos momentos se veían sumamente agotados por las batallas que traían acumuladas en su cuerpo y que no les fue permitido recuperarse de ellas ante semejante atraco.

Teníamos un tiempo fuera, los enemigos estaban ocultos, gran parte de ellos estaban muertos, y ya habían solicitado refuerzos, por lo que se debía actuar rápido. La fe se estaba perdiendo, y ya muchos daban por perdida la aldea. Me arme de coraje, mientras observaba a todos, y posicionandome en un lugar alto donde pudiese ser vista por todos los presentes, me dispuse a hablar.

-No se dejen vencer. Se que están heridos y cansados, pero les prometo que ayudare en lo que mas pueda-

Dicho esto, y ante la mirada incrédula de muchos, hice mis sellos de mano y realice la invocación. Una enorme babosa apareció frente a todos. Junte mis manos concentrándome, mientras el sello que llevaba en mi frente, y que había estado entrenando durante tanto tiempo comenzaba a liberarse, cubriendo mi rostro con signos de color negro, mientras el rombo en el centro brillaba con un color purpura, hasta desvanecerse. La enorme babosa comenzó a convertirse en pequeñas babosas, que con rapidez se montaban sobre los heridos sanandolos y brindándoles chakra.

Todo estaba listo, los ninjas de konoha podrían moverse con tranquilidad, siempre y cuando mis babosas se mantuviesen con ellos. Me encontraba de pie frente a ellos, con mis manos juntas concentrando el chakra para ser entregado. 3 Ninjas se posicionaron a mi alrededor, brindándome una sonrisa. No pude evitar lanzar una risa divertida, podía ser la ninja mas poderosa en ese momento, tomando en cuenta el agotamiento de muchos, pero aun así, debía ser protegida.

Era irónico, y divertido a la vez. El chakra que llevaba acumulado por tanto tiempo, servía para curar a los heridos y mantener a los ninjas que luchaban arduamente. Estaba logrando mi cometido, y al mismo tiempo ellos hacían lo mismo protegiendo la aldea, mis ganas de proteger a todos me mantenía en pie, aun viendo la sangre correr por todos lados, que en escasos momentos me hacían dudar haciendo que perdiese la concentración. Pero aún así, los ninjas que se encargaban de protegerme, con sus pequeñas frases y sus sonrisas me hacían regresar en mi misma, y olvidar a momentos ese temor adquirido en el pasado.

La batalla no estaba del todo ganada, pero si llevabamos algo de ventaja. El enemigo no contaba con un ninja médico que invocara seres con la intención de proporcionarles curaciones en plena batalla. Podía observar como muchos de ellos intentaban destruir a las babosas, utilizando jutsus, golpes, atentando contra ellas, con el fin de evitar que siguiesen apoyando a los ninjas de konoha, pero todo era en vano. Los golpes no causaban daño alguno en el cuerpo de estos seres, el concentrarse en ellas solo los hacía caer mas rápido, ya que daban lugar a descuidarse demasiado dejando el paso libre a los ninjas para que los atacasen.

Todo estaba a nuestro favor, aunque aun quedaba mucho camino ´por delante. Aguardábamos y resistíamos con todas nuestras fuerzas, a la espera del Kage que a estas alturas la noticia de este ataque ya habría llegado a sus oídos. Era posible que estuviese en camino. Solo nos quedaba aguantar un poco mas, debíamos ser fuertes, yo debía serlo. Me había propuesto una meta, y estaba a punto de cumplirla. Me sentía bien y confiada, todo estaba bien hasta que un ruido ensordecedor nos invadió a todos.

Habían llegado, los tan temidos refuerzos, la pequeña sonrisa pintada en mis labios, había cambiado drásticamente a una sonrisa forzada, intentando aplacar los miedos y penas que se avecinaban.


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.