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Al aire libre {Flashback ~ Entrenamiento}

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Al aire libre {Flashback ~ Entrenamiento}

Mensaje por Takeshi el Dom Mayo 15, 2016 3:52 am

Fatídica mañana en la cual el protagonista de nuestra historia de nombre Takeshi Yamamoto y actual líder de la gran organización conocida bajo el nombre de Akatsuki, se encontraba participando en una de sus rutinaria caminatas en el bosque mientras planificaba su siguiente movimiento para que luego de un rato de una larga caminata el joven decidió que lo mejor sería subir hasta la rama de un gran árbol en donde poder sentarse a descansar un rato además de aprovechar el momento para poder hidratarse debido a que hacia un poco de calor, además de poder en aquel lugar lo cual hizo que se disparara un recuerdo en la mente del Akatsuki de su época como shinobi de Kumogakure No Sato.

Inicio del Flashback

En verdad ya Takeshi no podía ver el día en que finalmente las temperaturas descendieran y el verano llegara de nuevo al mundo shinobi, este ya no podía aguantar el calor de las mañanas y tardes, ya ni siquiera la noche era un horario en el que este pudiera disfrutar de un poco de frío, y no, este no se encontraba exagerando para nada. La vista a lo lejos se distorsionaba al ver en la lejanía el vapor que desprendía el suelo por causa del calor. Si, definitivamente este odiaba bastante el verano, pero bueno, este no podía hacer otra cosa que soportarlo hasta que finalmente el otoño llegara y este pudiera vivir con más tranquilidad, además de no encontrarse molesto a causa del clima. Ains, como anhelaba esto, pero como ya se le dijo antes, no había nada que se podía hacer para que el tiempo pasara más rápido.- El próximo verano sería bueno ir a un sitio en donde no haya tanto calor... -sí, estos eran los planes del joven, pero claro solo si el Raikage le permitiera a este tomarse algunos unos días de vacaciones aunque para serles honestos este sinceramente dudaba bastante que algo así pudiera llegar a suceder.

Takeshi se encontraba de nuevo en las zonas de entrenamiento de la aldea, sentado sobre una enorme roca y vestido nada más que con un pantalón negro un poco holgado, teniendo su zona superior al descubierto debido al fuerte calor que el joven sentía en el cuerpo. El sudor le cubría por completo, las varias gotas de su sudor caían sobre la punta de su nariz, las cuales provenían de su frente, mientras que otras pocas gotas de sudor lograban llegar a su quijada luego de haber bajado rápidamente por sus mejillas. Si no fuera porque este llevaba entre sus cosas varias botellas con agua mineral a todos sus entrenamientos lo más probable es que hubiera sufrido de algún colapsado por deshidratación hacía ya un tiempo, pero este no era tan idiota como para no tomar precauciones antes de salir a un entrenamiento en el cual este tuviera pensado llevar al límite su resistencia. ¿Qué hacía allí sentado? Pues este se encontraba a mitad de un entrenamiento especial, en el cual esperaba mejorar aún más su control de chakra, lo cual le permitiría poder desencadenar en una gran mejora al este utilizar sus ninjutsu, de una forma mucho más efectiva, y también gastando menor cantidad de chakra que antes además de que volvería a estos mucho más poderosos.

El joven se miraba con bastante cuidado y cautela mientras se podían apreciar tres pequeños kunais flotando sobre sus brazos, en un movimiento constante que iba desde sus hombros hasta el final de sus manos, las cuales se encontraban abiertas. Obviamente estos kunais no flotaban por si solos, sino que estos estaban siendo impulsados por un flujo constante de chakra el cual el shinobi expulsaba por cada uno de los poros de sus brazos, empujándolos primeramente para poder despegarlos de él, e inmediatamente después de realizar esto comenzaría una serie de ajustes en la intensidad de su chakra para así poder lograr estabilizar el arma y, finalmente hacer que esta se moviera por sus brazos con pequeños impulsos controlados de chakra. No hace falta mencionar que la concentración que es requerida para poder ejecutar un ejercicio como este, representaba un peligro un poco alto, tener varios kunais flotando sobre su brazo no era algo muy seguro, ya que con el más mínimo error de cálculos este podría terminar con alguna herida abierta que, aunque podría ser pequeña, lo estaría molestando por un tiempo. Esto era algo más que agregaba una dificultad para el ninja, puesto que además de mantener la concentración suficiente para mantener a los tres kunais flotando, este tenía que estar bastante atento para evitar cualquier tipo de rose de su filo en su piel. Si, definitivamente este no era un entrenamiento muy convencional ni muy utilizado entre los demás ninjas de la aldea, pero el cual daba a los que lo realizaban muy buenos resultados una vez que se lograba dominar.

Luego de pasar varios minutos Takeshi se levantó del suelo muy lentamente, con ambos ojos cerrados para así mantener la concentración con más facilidad además de evitar que los tres kunais que flotaban en sus brazos cayeran al suelo y así tener que volver a comenzar de nuevo. Los movimientos del shinobi eran un poco lentos, debido a que si este los hacia mover demasiado rápido el control de la gravedad y de la inercia terminarían por vencer la presión del chakra del joven. Este acercó su mano izquierda a la pequeña bolsa en la cual el ninja portaba sus armas que llevaba atado a su muslo izquierdo, sacando del mismo dos shurikens, con los cuales este comenzó a practicar distintas técnicas básicas del kenjutsu de forma lenta y calmada, manteniéndose a la vez muy atento en no detener ni por un segundo el flujo de chakra el cual viajaba por todas sus extremidades, debido a que cuando el chico de la cabellera castaña decidió levantarse el recorrido de los kunais se alargó, viajando ahora también por parte de su espalda para que luego estas empezaran a bajar por sus piernas, para luego volver a subir por estas, llegando nuevamente a sus manos y volver a comenzar de nuevo todo el recorrido, mientras leve brisa acompañaba los movimientos que realizaba además de refrescarlo un poco al enfriar la capa de sudor que cubría casi todo su cuerpo, aunque claro, solo fue un segundo de alivio frente a todo lo que le faltaba aún por soportar.

- Tsk - Luego de varias horas de seguir con el ejercicio este ya estaba agotado y ya casi no podía aguantar más, pues si bien aún mantenía a los kunais flotando, y moviéndose aún por sus brazos y piernas, estaba ya en el límite de su resistencia. El chakra que este había gastado ya era demasiado, incluso para él, que era alguien que poseía unas reservas bastante decentes, y no podría soportar mucho más antes de que llegara a sufrir colapsar por falta del mismo.- ¡Vamos Takeshi, solo un poco más¡ - Se decía mientras se obligaba a sí mismo a continuar, pero cada vez sus ojos empezaban a cerrarse debido al gran agotamiento que poseía.-Vamos... ya casi – Y esto fue el último pensamiento que paso por la mente del joven antes de colapsar, cayendo supuestamente de cabeza al suelo, solo que en verdad esto nunca llegó a suceder, debido a que en el instante en que este iba a golpear contra el suelo había llegado alguien que logro evitarlo en el momento justo.

- Debes aprender a conocer tus limites, Takeshi – Esto fue lo último que pudo lograr escuchar, tranquilizándose un poco al reconocer la voz de uno de sus antiguos compañeros de equipo de la época en la que esta era un simple Gennin, Raito, uno de los pocos amigos que este tenía y también alguien con quien siempre solía competir. De un día a estos habían decidido competir en cualquier cosa, en todo momento lo hacían, así fuera por alguna tontería que pudiese dejarlos en el hospital. Takeshi tardó bastante tiempo en comprender que lo único que este pretendía era acercarse al grupo, puesto que en ese entonces el equipo se encontraba dividido. Estaba este por un lado, y sus compañeros por otro, con el único que estos interactuaban de más a menudo era con el sensei, pero solo lo hacían en los entrenamientos para buscar poder hacer las cosas de la formas más efectiva y aprovechar al máximo todas las habilidades de estos. Sí, era algo frío y solitario cuando este era más joven, llegando al extremo de empezar a preocupar a sus compañeros, y hasta a su mismísimo sensei a pesar de que este no dijera nada al respecto.

Finalmente luego unos minutos más tarde, Takeshi despertó estando recostado contra el tronco de un gran árbol con si de una almohada se tratase. Inmediatamente trató de levantarse, pero debido a la falta de chakra que aún lo afectaba no lo logro.- Hazlo con cuidado Takeshi - escuchó el joven de ojos verdes una voz a su derecha, por lo cual este volteo rápidamente para finalmente encontrarse con su antiguo compañero que yacía parado justo al lado del shinobi con una botella de agua mineral en su mano izquierda.- Toma un poco de agua, esta te ayudara bastante – Le dijo mientras le lanzaba la botella, la cual el Jounin atrapo con suma facilidad con si mano derecha para luego atrapar una pequeña píldora morada que le lanzo con la mano derecha.- Es una píldora de chakra, esta lo restablecerá al completo. – Se sorprendió un poco pero procedió inmediatamente a tomarse la píldora para luego dar dos grandes sorbos de agua. Los efectos de aquella píldora no fueron inmediatos, pero al cabo de esperar por unos segundos este ya podía sentir como su chakra que se iba recuperando poco a poco de forma un poco más acelerada de lo normal.- ¿Ya estas mejor? –Preguntó Raito a Takeshi el cual se tomó unos segundos en responder, asintiendo su cabeza.

El ninja se levantó y precedió a colocar las palmas de sus manos en el suelo para poder ejercer una fuerza sobre estas, impulsándose con un rápido movimiento hacia adelante con la suficiente fuerza como para quedar de pie junto a su compañero.- Si, mucho mejor –dijo mientras sonreía levemente mientras estiraba sus brazos y observaba a sus alrededores. Ya se había vuelto de noche y al parecer el tiempo que Takeshi estuvo inconsciente fue más del que este suponía.- Rayos, parece que me quede dormido por mucho tiempo... - Susurraba mientras que en la mente del joven se formaba una astuta idea. Este miraba a Raito fijamente a sus ojos, mientras mantenía aquella sonrisa que siempre solía llevar consigo.- ¿Te apetecería una carrera hasta la academia? – Dijo mientras observaba con la sonrisa que poseía en su rostro fue contagiada a su puesto que este sabía que su viejo compañero no se negaría jamás, ya que desde que estos estaban en el mismo equipo solían realizar ese tipo de competencias, aunque en un principio él era el único que las proponía, puesto que a que Takeshi no solía estar muy interesado en interactuar con él ni con Misa.- El último paga la cena - Dijo y sin más empezó a correr, siendo seguido de cerca por mi ex-compañero. Ambos corrieron por toda la aldea, saltando de un lugar a otro en un circuito intrincado pero que ya ambos conocían muy bien.

La velocidad con la que ambos atravesaban las calles de la aldea era de envidiar para muchos ninjas, debido a que estos dos poseían un alto nivel de velocidad siendo considerado como dos de los shinobis más veloces de la aldea. Estos desde pequeños habían comenzado con sus carreras, y eso había influenciado mucho en el desarrollo de su destreza y habilidad a la hora de desplazarse. Tal era su habilidad que durante uno de los examen para Chunnin, Takeshi se vio en la obligación de cargar a su compañera Misa para que así poder llegar a ser los primeros en llegar a la primera etapa del mismo, puesto a que ella no podía seguirles el paso a Takeshi y Raito, sin embargo el joven nunca la culpo por esto, ya que después de todo la velocidad no era la especialidad de la joven, sino que eran otras. A lo largo de sus entrenamientos y misiones Misa fue capaz de poder desarrollar un gran control de chakra, lo cual le permitió a esta lograr aprender a curar las heridas aplicando el ninjutsu médico. Tenía un gran talento para estas cosas, un talento que ninguno de sus dos compañeros poseían. En aquel equipo Takeshi y su compañero Raito eran considerados como la ofensiva, mientras que su compañera era la encargada de la parte defensiva y de la asistencia médica, junto con el sensei que era el que solo intervenía de ser absolutamente necesario.

Al final de la carrera estos llegaron casi empatados, solo que por suerte Takeshi logró poner el pie en la entrada de la academia una milésima de segundo antes que su compañero, por lo que cual este se vio obligado a pagar la comida de la cena de aquella noche. Cabe destacar que Takeshi no lo hizo gastar mucho dinero, sino que solo fueron a comer un poco de ramen y cordero un pequeño puesto ambulante que de casualidad pasaba por aquella calle. Había sido un día largo de entrenamientos, y aquella carrera tan larga había provocado una fuerte fatiga en los shinobis además de un gran cansancio. Sin embargo estos pasaron gran parte de la noche charlando y recordando viejas situaciones de las misiones pasadas, así como también de entrenamientos y alguna que otra situación montada por el sensei y que tanto para Raito como para Misa se pudieran dar cuenta de lo idiotas que ambos se veían al no querer admitir que ambos se gustaban entre sí. Ver su cara toda roja provoco una pequeña risa de burla entre ellos.

Fin del Flashback

Luego de que estos terminaran de ambos jóvenes de reírse Takeshi reacciono finalizando de esta manera aquel recuerdo sobre su antigua vida como un shinobi de rango Jounin de la aldea de Kumogakure ubicada en el país del Rayo, al darse cuenta de que ya había descansado más que suficiente este bajó de la rama en la que se encontraba de un salto para luego poder continuar su viaje.



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