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Voluntad de Hierro | Entrenamiento | Pasado

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Voluntad de Hierro | Entrenamiento | Pasado

Mensaje por Vizard U. el Miér Mayo 25, 2016 5:42 am

| Todo Samurái necesita fortaleza, todo ser necesita fuerza, la propia palabra se refiere a fuerza como fortaleza, si eres fuerte puedes soportar cualquier carga, pero si tu fuerza va mas allá de la de un humano, eres un dios, eres un titán, la fuerza puede demostrar mucho, pero no sirve nada la fuerza si no se va efectuar de manera correcta. Vizard escuchaba las palabras de los ancianos, los guerreros que habían sobrevivido a muchas batallas y que no era por su cobardía o precaución si no por su fortaleza, su forma de pelear y su extrema habilidad. Cada consejo que recibía era bien recibido por parte del  joven Samurái.
Por lo tanto en una mañana en el helado país del hierro se encontraba algo lejos de su aldea a unas  10 horas de viaje, se había en búsqueda de fuerza, entrenamiento, poder y conocimiento. Sabía bien que el encontrarse en las heladas tierras de este país, le ayudaría a que su cuerpo se fortaleciera, cada vez acomodándose de mejor manera a este clima, si bien llevaba una túnica  negra que acompañaba a su hakama desgastado, no portaba mas que eso y debajo las vendas que ocultaban cicatrices y mas preciso la marca de fuego,  esta no era común su cuerpo tenía unas marcas como de llamas negras, muchos dicen que el mismo rey del infierno lo marco, como si estuviera destinado a algo terrorífico, pero la verdad residen en el entrenamiento que siempre había llevado acabo, su elemento natural era el katon y el exponerse varias veces a él había causado heridas y cicatrices esas marcas de llamas negras no eran mas que un recubrimiento de su piel, para fortalecerla. Así andando en los valles nevados del país del hierro, cercano a las faldas de una serie de montañas, el joven Uchiha se movía entre la espesa nieve que estaba asentada de unos 30 centímetros de alto, era difícil moverse pero esto le servía de entrenamiento, el que sus piernas tuvieran la resistencia de la fría nieve, así continuaba caminando por estos suelos, sabiendo lo que hacía, su cuerpo lucia calmado aunque su fuerza debes en cuando se veía disminuida, una mueca de incomodidad se dibujaba en su rostro, pero era cambiada por unos ojos de voluntad de hierro, la que los caracterizaba a los samurái el no dejarse vencer y en el caso del Uchiha tenía ese pensamiento aunado también al de su propia estirpe, los Uchiha siempre creyendo ser la elite y el máximo nivel shinobi, normalmente era así y Vizard lo sabía por lo tanto su voluntad de no dejarse vencer se veía incrementada por esos sentimientos de fuerza y poder, además de que él sabía que para poder cumplir con sus objetivos debía ser el mas fuerte de todo el mundo shinobi y mas.

Había abandona su nombre y su historia, pero algún día lo retomaría, pues sabe bien que hay batallas en las que se necesita una espada y otras en las que las palabras tienen mas peso, pero eso sería otra historia, por ahora fortalecía su cuerpo con este entrenamiento,  llevaba ya 10 kilómetros moviéndose en la nieve fortaleciendo sus  piernas así como su resistencia al clima. Era hora de cambiar de entrenamiento se dirigió hacia la montaña mas grande, camino treinta kilómetros mas, para poder llegar a la parte donde se sabía que se podía subir a dicha montaña, era impresionante su altura,  y toda cubierta de nieve, no tenía la ropa especial para poder adentrarse a tan hostil clima, pero él era diferente, si moría asfixiado, o de una caída mortal, significaría que no era realmente el elegido para llevar la paz al mundo y para controlarlo con puño de hierro. Llegando al inicio de las faldas de  la montaña soltó su katana así como todo aquello que tuviera peso, además de su túnica, quedando  a relucir su vendaje grisáceo.

Subió por cada uno de los huecos predecibles entre las rocas, subiendo con dificultad las espaldas de esa montaña, de este entrenamiento dependía su fuerza, podía sentir el viento helado chocar con su cuerpo , sus cabellos se comenzaba a teñir de la blanquecina nieve que caía de forma incesante pero pausada, por ahora no parecía un reto el clima, pero al altura de la montaña se podía sentir, sus pies se movían entre cada espacio de esta colosal construcción de roca, trataba de hacerlo de manera precisa, se sostenía de cada una de las rocas como le fue enseñado por su maestro, afianzar cada mano en cada roca y asegura que esta sea confiable, fue subiendo centímetro a centímetro ya llevaba media hora subiendo la montaña, esta no era la mas grande que había, pero le faltaba una hora al menos que decidiera usar su chakra para subir de una manera mucho mas libre, pero el reto de esto era fortalecer su cuerpo, no había riesgo para la habilidad suprema que poseía este joven Uchiha, el hambre de destruir toda la oscuridad que existía, el lo haría con sus manos. Manos que seguían subiendo cada espacio y hueco que podía detectar con sus orbes marrones oscuros.
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Re: Voluntad de Hierro | Entrenamiento | Pasado

Mensaje por Vizard U. el Miér Mayo 25, 2016 5:48 am

|Tras minutos de repetir los mismos movimientos sorteando una aventura, el Uchiha llegaba al a sima de la montaña, podía ver gran parte de los bosques helados de este país, era hermoso, todo cubierto de pinos con mantos blancos, era como ver la pureza en la naturaleza, paz y quietud, sin duda era un sentimiento que le daba calma al Uchiha aunque en su alma y en su mente se libraba la pelea por evitar la destrucción del mundo, pero ¿acaso era egocéntrico pensar así? Sonreía ante la insolencia de la humanidad, estaba un poco loco por así decirlo, tenia múltiples sentimientos y sensaciones al mismo tiempo, pero en su rostro normalmente se reflejaba desgano, burla y a veces un poco de piedad. Al llegar a la superficie de la montaña,  se sentaba en una roca  que estaba a unos quince metros de donde subió,  camino y se puso sobre ella, no sin antes quitar la nieve que le cubría, así tomo asiento y descanso en una pose de flor de loto, comenzó a cerrar los ojos y a su mente vino una historia que tuvo hace tiempo, cuando aún sonreía  naturalmente.

U n | D í a | C u a l q u i e r a. |

|Hace mas de cinco años | Pais del Agua | Villa del Feudal |

Un suspiro seguido de una extensión de brazos era lo que se veía en Indra Uchiha ya que se estaba levantando de su muy cómoda cama, hace poco él había sido ascendido a Chunnin y eso lo llenaba de emoción, no de comida porque no había desayunado, se levantó con rapidez algo que era típico de él, mostrándose enérgico a tan temprana hora, se vistió con su Hakama negro para luego correr a la sala de su casa donde  quien le rentaba un cuarto Nana ya le tenía hecho un gran tazón de ramen, -Uoohhh!!!- grito el joven shinobi mostrando su apetito y su felicidad por tan rico y apetitoso desayuno, ni siquiera se esperaría a que el ramen se enfriara un poco, mientras más comía sentía una falta de sabor extraño, -Le falta sal y mmm no se que mas... pufff... ni modo nada es perfecto- dijo Indra con un rostro que mostraba tristeza, Nana se acercó le dio un zape y se alejo, Nana es una mujer muy tranquila, de hecho quienes la conocen tienden a mencionar que “es como un ángel” comentario con el que el Uchiha se ríe mucho ya que ella es buena, pero tiene un lado temperamental que no querrías conocer. Todavía con ánimos  el joven e impetuoso Uchiha se comió el ramen, algo disgustado por la falta de sabor pero conformado por tener un buen desayuno en su mesa y sabía que si se volvía a quejar recibiría algo más fuerte que un zape. Bueno, el día apenas estaba comenzando, decidió salir a caminar por el castillo del señor feudal que protegía, pero al decir caminar me refiero a correr ya que para él “gatear” es caminar, “caminar” es correr y “correr” es volar, cosa que no puede hacer. Su velocidad era algo lenta pero lo suficientemente rápida para considerar que estaba corriendo, en su paso por el castillo observo una especie de bar llamado “Nare Nare”, que estaba en las afueras de este, se podía decir en la pequeña villa que acontecía al castillo del feudal a Indra no le agradan cosas de mala muerte como esas pero que un bar estuviera abierto tan temprano era de extrañarse, se acercó a la puerta y observo a una multitud que rodeaba una mesa, su lado curioso que era enorme se vio encendido así que se acercó aún más para mezclarse entre la multitud, gracias a que es delgado se metía entre la gente  la cual mayormente eran personas robustas pero ignoraban al Chunnin ya que lo confundían con un niño, como ya se acercaba muy cerca del centro de la multitud se escuchaban gritos, no eran gritos de dolor, eran gritos de ánimos, la multitud cercana a lo que era una mesa con dos sujetos sentados gritaban “Dale, Dale, dale duro”, quizás una pelea pero las dudas de Indra serían despejadas momentos después ya que ambos sujetos que parecían ser luchadores por su aspecto robusto, su excesivo uso de tatuajes, ambos sin camisas y un sudor que olía como mil cerdos se levantaron de sus sillas, apartaron la mesa y momentos después se escucho -“¡Silencio!, intentamos comenzar”- Eran los gritos de uno de los sujetos sudorosos, se trataba de aquel que tenía un tatuaje de un armadillo en su abdomen un tatuaje poco común, la multitud se tranquilizó dejando perplejo a Indra que no tenía idea del porque todos le hicieron caso pero no dejaban de observarlos, de un momento a otro el sujeto que estaba callado agarro vuelo hacia atrás para luego impactar su puño con el abdomen del que estaba enfrente, -Uh… eso le va a doler- Murmuro el Uchiha refiriéndose a aquel que recibiría el golpe pero fue al revés, el sujeto que había gritado para callar a todos no había sentido el golpe recibido, ni un solo centímetro lo movió incluso ni siquiera lo despeino, por otro lado el que había realizado el golpe se cubría la mano diciendo que sus dedos estaban entumidos, la multitud enloqueció, aplaudieron como si se tratará de la final de un torneo de alto nivel, el sujeto con los dedos heridos se fue mientras que aquel que tenía el tatuaje del armadillo sonreía y gritaba -“¡Vamos, otro retador!”,- la multitud se volvió a quedar callada mientras que otro sujeto con túnica amarilla se mostraba diciendo- “Yo seré quien acabe con tu invicto”.- |





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Re: Voluntad de Hierro | Entrenamiento | Pasado

Mensaje por Vizard U. el Miér Mayo 25, 2016 5:58 am

Este nuevo sujeto tenía músculos en los músculos, sus ojos tenían músculos, sus dientes incluso parecían ser de acero, terror puro era lo que sentían algunos al ver la apariencia de ese retador, pero dentro de esos pocos que estaban tranquilos y serenos se encontraban  Indra y el sujeto del tatuaje del armadillo, -Ahora sí, ya le toca perder- murmuro de nuevo el pelinegro Uchiha, mientras observaba como el sujeto de túnica amarilla agarraba vuelo para impactar con su puño el abdomen del otro, “Crush” se escuchó, una enorme sonrisa se dibujo en el rostro del sujeto del tatuaje del armadillo mientras que el de túnica amarilla mostraba dolor en sus gestos, de nuevo los aplausos no se hicieron esperar, todos emocionados por la tremenda fuerza de aquel extraño que parecía tener un abdomen totalmente indestructible, volvió a hablar el sujeto del tatuaje del armadillo pidiendo otro retador, esta vez nadie se atrevía a intentarlo ya que no confiaban en su fuerza, Indra estaba emocionado , pero fingiera tal cosa así que solo suspiro y elevo su mano derecha mientras decía –Ahre… Yo quiero intentarlo… - la multitud se quedó pasmada ya que no podían creer la confianza que aparentaba el joven shinobi, todos sabían la diferencia de fuerza entre ambos o al menos la que aparentaban. Indra se puso frente al sujeto mientras este le dio por platicar.- “No deberías estar por aquí niño” -decía el sujeto del tatuaje del armadillo entre pequeñas risas para continuar-“¿Cuál es tu nombre niño?, para retarme debes tener mucho valor” -el joven de ojos marrones  sonrió levemente no era una sonrisa grosera ni ofensiva era más una sonrisa amistosa, -Mi nombre es Indra… Uchiha Indra…- respondió el joven shinobi, el sujeto estiro sus brazos al frente y luego hacía atrás para que estos sonaran como si fueran nueces rompiendose, luego de un par de estiramientos dijo- “Ok, mi nombre es Yhavrink, puedes intentar tu golpe cuando quieras, solo tienes una oportunidad... Uchiha”- Indra tenía que demostrar su fuerza, no era algo importante pero para él era mostrar que las apariencias engañan, inflo sus mejillas con una gran inhalación como si fuera a realizar una técnica Katon pero esto no tenía nada que ver con el conocimiento sobre el Katon, se hizo hacía atrás para agarrar “vuelo” y así su golpe fuera más poderoso que los anteriores, al exhalar con fuerza impacto el abdomen de Yhavrink, al terminar Indra hizo un gesto de dolor exagerado y más exagerado fue su movimiento constante de esa mano que según él “le dolió mucho”, varios de la multitud comenzaron a reír y otros aplaudieron el intento del joven que obviamente no tenía la fuerza suficiente para causarle dolor a Yhavrink, este último no hizo gestos, no parecía feliz y tampoco molesto, era como si él hubiera descubierto algo interesante en el golpe de aquel joven shinobi, Indra  agradeció la oportunidad que le habían dado y se retiró del bar, mientras caminaba tranquilamente en busca de algo que hacer vio como alguien se le acercaba, se trataba de Yhavrink cosa que dejo a Indra muy confundido, ¿casualidad el que se encontraran?, no.


Yhavrink saludo cordialmente al joven shinobi para después empezar a caminar a su lado, las dudas eran muchas de parte de Indra y este conocido por su falta de paciencia no se hizo esperar para realizar algunas de sus preguntas -¿Por qué me sigues?, ¿Cómo es que tienes tanta fuerza?, ¿Por qué te la pasabas en ese bar dejando que todos te golpearan el abdomen?... Ahre… se que son muchas preguntas pero eres increíble… Yhavrink-Dono- El gran hombre se empezó a reír y dijo: - “Eres algo impaciente, pero te responderé”-  su tono era agradable como si fueran conocidos de toda la vida, el Uchiha hizo un gesto en el que se mostraba apenado ya que era obvio su impaciencia, y el hombre corpulento, se dispuso a hablar. - “Estaba en ese bar esperando a algún retador fuerte, uno que me pareciera interesante para mostrarle como aumentar su fuerza, obvio nadie fue digno”-Entre risas algo sonoras Indra interrumpió diciendo - Que esperabas Shavrink-dono hahaha parece como si tuvieras una placa de acero en ese abdomen, ahre eres demasiado fuerte y yo aún demasiado joven, en realidad agradezco seguir vivo.- luego de decir eso, Yhavrink continuo. -“Mmm, tienes razón, pero quizás hubo alguien que mostro potencial y ese alguien eres tu Uchiha, me llamo mucho la atención la fuerza que tienes a pesar de tu apariencia la cual es algo engañosa” -el joven shinobi se quedó asombrado ante el comentario del sujeto, no podía creer las palabras que salían de la boca del tipo del gran y extraño tatuaje así que comento -Oye… ¿estas bromeando? No te hice nada, de hecho creo que te enviaré la  factura de mi médico… Ahre… estas bromeando!-  luego de decir eso ambos se rieron, parecía ser solo un chiste por parte de Indra, Shavrink volvió a hablar para aclarar las dudas que ahora estaban surgiendo en el joven.- “No es broma, quiero que mejores tu fuerza, si entrenas conmigo en poco tiempo serás alguien fuerte, ya lo eres pero no lo suficiente, tu golpe fue el que más sentí de todos los que recibí el día de hoy y fueron un total de 27, tienes potencial y eso es lo que más me llamo la atención” – Indra se sentía emocionado como nunca antes, era alguien solitario y no tenía muchos amigos y actualmente al servicio de Kiri tampoco tenía maestro,  se sentía emocionado y no tardo un segundo en responder -Si bueno, ¡¡Ya era hora que alguien se diera cuenta de mi grandioso potencial, soy el futuro del mundo shinobi,  tengo una meta… pero no me gusta depende de mi apellido ni mis habilidades a pesar de que soy capaz de protegerme, por eso no tengo miedo de decir que soy del clan Uchiha, mis ojos son capaces de hacer lo que mi cuerpo aun no… pero jeje  algún día seré un gran guerrero un Samurái y ¡¡”tener popularidad como la tuya”!!- las carcajadas de Yhavrink no se hicieron esperar, algunos aldeanos que pasaban cerca de ellos igual se empezaron a reír, al parecer el joven shinobi estaba demasiado entusiasmado y su ego había sido elevado por las anteriores palabras del portentoso hombre este último lo tranquilizo ya que los demás se les quedaban viendo por la exagerada respuesta que Indra estaba dando. -  “Tienes que tranquilizarte, todavía no te hablo acerca del entrenamiento, será puro trabajo duro, esfuerzo, te llevare al límite, haré que quieras regresar a tu casa y pedirás a gritos parar con el entrenamiento, claro… solo si aceptas” - Dijo Yhavrink, el rostro del de cabellera azabache mostraba seguridad, era alguien muy entusiasta y veía el lado positivo de las cosas, sabía que el entrenamiento duro era la fórmula para convertirse en un gran shinobi aunque también estaba algo asustado por la clase de entrenamiento que podría realizar, -¿Dónde vamos a entrenar?, deberíamos ir de una vez- dijo el impaciente y joven Uchiha mostrando sus ganas, Yhavrink respondería mientras se daba media vuelta. - “Mañana será el primer día de tu entrenamiento, te esperare en una cabaña abandonada a 19 metros del bar de antes, llega antes de las 7 y procura descansar, mañana será un día largo” -Mientras se alejaba. Indra no podía esperar a mañana se fue corriendo a su casa muy emocionado por las palabras de Yhavrink, el joven shinobi limpio su casa mientras Nana se sentaba en el patio ya que ese día le tocaba a él toda la limpieza, se pasó el resto del día hablando con Nana sobre ese sujeto que había conocido en un bar, a ella le parecía extraño pero sabía que el Uchiha podía cuidarse solo, “Mañana, mañana, mañana” era lo que pasaba por la mente del pelinegro de ojos marrones, entusiasmado por la oportunidad que le habían dado de mejorar y que buscaría no desaprovechar.





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Re: Voluntad de Hierro | Entrenamiento | Pasado

Mensaje por Vizard U. el Jue Mayo 26, 2016 7:20 pm

Acababa de amanecer, habían unos pájaros cerca de la ventana del cuarto de Indra, estaba con algo de flojera, su rostro mostraba que no tenía ganas de nada, “Había algo importante hoy… que era” pensaba el joven shinobi, se levantó y se vistió como era costumbre, empezó a desayunar un poco de cereal, Nana se sentó con él en la mesa y sonriendo dijo -“Me sorprende que todavía sigas aquí, tenías muchas ganas”- El Uchiha recordó que tenía que ir a entrenar, se levantó y se tragó de un solo jalón el desayuno -¡Se me olvidaba!, ¡Ahre!- grito y corrió saliendo de la casa, el rostro de Nana era algo así como “Típico” sobre el comportamiento de Indra, irresponsable como siempre.

El joven shinobi corría y corría en busca de esa cabaña abandonada, tras pasar 30 minutos la encontró, estaba cerca del bar en el que estaba ayer pero incluso la ubicación del bar se le había olvidado, la cabaña era extraña, tenía un patio inmenso lleno de césped y con un gran número de muñecos de madera y otros muñecos cubiertos por lonas, entró por la reja principal que estaba abierta y para sorpresa de él, Yhavrink todavía no llegaba, pasaron un par de minutos y su nuevo maestro llego, -¡No que temprano! ¡Llevo horas esperando!, ¡ahre… pensé que aplicaba para los dos haha!- dijo Indra entre risas, Yhavrink entró y se puso cerca de un muñeco mientras decía- “Te vi corriendo, enano mentiroso”- Indra puso sus manos sobre la parte de atrás de su cabeza y dijo -Me descubriste, pero no es una mentira, es una falsa verdad, yo no miento haha- era obvio que la intención del Uchiha al decir eso era sentirse menos culpable de decir una mentira y engañarse a el mismo, Yhavrink se empezó a reír ya que la forma en la que enmascaraba su mentira era chistosa y agradable para él.-“Olvídalo, empecemos, haz exactamente lo que yo haga y presta mucha atención, lo que queremos es que tu fuerza mejore así que tendrás que golpear con una mejor postura, una mejor postura es igual a una mayor fuerza”- el pelinegro movió su cabeza de arriba hacia abajo dando a entender que le haría caso, Yhavrink separo sus piernas para tener mayor equilibrio, hizo su brazo menos hábil hacía atrás tomando un poco de “vuelo”, lo hizo rápido hacia adelante y de un golpe partió por la mitad el muñeco de madera, después tomo su pose normal y rasco su cabeza, Indra hizo lo mismo, copio la pose y uso su brazo menos hábil (el izquierdo), partió de un solo golpe al muñeco y luego regreso a la pose normal y rasco su cabeza, ---“Eso no”- Yavrink musito, Kenshin repitió las palabras- Eso no- -, “Deja de bromear” -dijo Yhavrink e Indra respondió -Para qué me dices que haga todo lo que tú haces… Ahre Ahree… te contradices Yhavrink-Dono- sin duda la inmadurez de Indra era obvia, pero el “titan” tendría que acostumbrarse a su forma de ser ya que era improbable que Indracambiara, era más probable iniciar una guerra. El Uchiha tendría que continuar golpeando muñecos una y otra y otra vez, luego de un par de horas se acabarían los muñecos de madera que estaba puestos en el césped, Indra se sentó para descansar y recuperar sus fuerzas, Yavrink saco más muñecos de la casa, pero estos no eran muñecos de madera, eran muñecos de metal, un simple metal con el que era común encontrar muchas armas, los puso en el suelo indicándole que ahora le tocarían estos, Yavrink también saco de la casa una botella de agua entregándola al joven pelinegro que estaba exhausto, este último no dio ni siquiera las gracias y luego de arrebatar la botella ingirió la mitad del agua, puso la botella que todavía tenía agua en el suelo y dijo -Ok, a continuar… esto se ve interesante Yavrink-dono- el tiempo seria clave, las horas pasaban e Indra  apenas llevaba dos muñecos destruidos de unos 30 que eran. Sus manos ya presentaban sangre, no para alarmarse pero la exageración nunca sobraba por parte del joven shinobi, Indra se detuvo al destruir el tercer muñeco y se tallo las manos mientras gritaba -¡Me duele, me duele, me duele! Ahhhh ya no aguante esto… es demasiado! Ahreee!- la sangre era poca pero Yhavrink sabía que el joven de orbes marron, estaba exagerando aunque tendrían que detenerse ya que quería evitar futuras lesiones graves- “Sabes… es todo por hoy, mañana regresa, vas bien… no muy bien pero vas bien ”- Indra agradeció las enseñanzas del día de hoy, con una reverencia y se fue a su casa, al llegar ya era de noche, quizás las 10 pm, Nana estaba enojada por la hora en la que llegaba y aún más enojada por las marcas de sus manos, a pesar de que no eran mas que “amigos” , se preocupaban uno del otro muy a menudo. - “Entiendo que te esfuerces pero no te exijas tanto” - menciono Nana con un tono bastante molesto y preocupada por el Uchiha fue por un kit médico y le cubrió las heridas para que estas sanaran para mañana.

El Uchiha cansado, realmente estaba agotado,  prácticamente ignoro las palabras de Nana ya que ni atención le había prestado, se dejó curar las manos y fue a descansar a su recamara.

Un nuevo día había comenzado, Indra se levantó con muchas ganas, el dolor de sus manos se había reducido hasta el punto de casi no poder notarlo. Se dio un buen baño, se vistió y fue directo a la mesa donde Nana ya le tenía preparado un balanceado desayuno, -“¿Estas mejor?”- pregunto Nana mostrándose preocupada, El pelinegro de larga cabellera respondió con una sonrisa en su rostro -Claro, estoy al cien, no te preocupes… ¡soy muy fuerte hehe!- era obvia la confianza que mostraba el Uchiha, algo muy diferente a lo de la noche de ayer, pero era algo de esperarse. Indra termino de comer la fruta que ella le había preparado, realmente no le agradecía a menudo lo que ella hacia por él pero lo que si estaba claro que el aparte de residir en esta posada, era el protector de la joven y dulce señorita, le dio un beso en la frente a Nana y se fue mientras ella gritaba- “No llegues tarde”- Era probable que él ni siquiera la escuchara ya que estaba totalmente concentrado en su entrenamiento, al llegar a la casa abandonada se encontró con la sorpresa de que Yhavrink ya estaba ahí, sentado, esperándolo. -“Buenos días Uchiha”- dijo el corpulento hombre que portaba un Hakama azul,  mientras ingería  un poco de sake que tenia en una botella, Indra respondió mientras entraba al patio posicionándose frente a uno de los muñecos -Buenos días Yhavrink-Dono, sabes… hoy me esforzare mas que Ayer… pero y mi Agua que deje ayer? Era bastante rica… o era por que tenia Sed? Ahre no lo se ¡ -, Yhavrink sonrío y respondió- “Lo sé”-, el rostro de Indra mostraba un poco de asco, entendió que él se había tomado su agua pero bueno, ignoro un poco eso y comenzó a golpear débilmente uno de los muñecos, entre más tiempo avanzaba más fuerte eran sus golpes, poco a poco empezó a partir muñecos como si fueran de madera, luego de varias horas solo le faltaba un solo muñeco, estaba entusiasmado, su sudor estaba valiendo la pena, Yhavrink grito -“¡Solo falta uno! Hazlo Uchiha! ”-Con ese grito de animó el pelinegro destruyo el muñeco de un solo golpe, de nuevo sus manos estaban sangrando pero era una cantidad controlada, esta vez Yhavrink estaba preparado, saco de la casa una bolsa y de esa bolsa saco unos objetos médicos, una botella de agua, le aplico una crema “especial” y utilizo las vendas para cubrir los puños de Indra que estaba muy cansado, ya empezaba a anochecer mostrando que eran quizás como las 7 u 8 pm, el Uchiha descanso un momento tomándose toda la botella de agua, mientras su maestro  quitaba los restos de los muñecos destruidos del patio, Indra aprovecho para buscar cosas interesantes en la bolsa que había sacado de la casa, y no eran interesantes pero si útiles, saco un par de frutas y las devoró, Yhavrink ya había terminado de limpiar el patio e Indra ya estaba pensando que su entrenamiento había acabado pero no era así.





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Re: Voluntad de Hierro | Entrenamiento | Pasado

Mensaje por Vizard U. el Jue Mayo 26, 2016 7:43 pm

Yhavrink se acercó a las cosas que tenían una lona cubriéndolas, se trataba de más muñecos, para ser exactos, tres muñecos pero estos eran brillosos, “Solo te faltan estos, son hechos de acero uno de los metales más duros del mundo shinobi, si logras romperlo demostraras que has completado tu entrenamiento” dijo el del hakama azul, Indra no podía creerlo, estos tenían una apariencia más robusta y para colmo eran de un metal poderoso, -“Si es una broma, es una muy mala”- pensó Indra mientras se levantaba, se puso frente a uno de los muñecos y se puso a discutir con el mismo mentalmente… -“Nononono, esto es muy difícil” “Sencillito, destrózalo, hazlo añicos” “Me va a doler” “Dale una lección a Yhavrink, que tema de tu fuerza” “¿Y si me rompo la mano?” “Tranquilo, todo sana-  la mente del Uchiha estaba hecha un caos, pero no tenía opción, para mejorar y completar su entrenamiento tendría que hacer pedazos los tres muñecos, puso su pose de pelea la cual  su maestro  le había enseñado para aumentar la fuerza de sus golpes y rápido impacto una y otra y otra vez al muñeco de acero, pero este ni siquiera se movía, parecía como si fuera el mismísimo Yavrink el titan imbatible  al que intentaba golpear.Luego de un par de horas lo único que había logrado era lastimarse más las manos, ni siquiera una abolladura se podía ver en el muñeco de acero, “Nos vemos mañana Uchiha… descansa mañana será  otra oportunidad ” dijo Yhavrink mientras se iba, el Uchiha estaba molesto, no podía creer que la última prueba fuera tan difícil, al llegar a su casa Nana volvió a regañarlo por la hora, sano sus heridas y el de cabellera negra  se disculpó ya que ahora si había escuchado todo lo que le dijeron, el joven shinobi estaba algo frustrado así que luego de cenar se fue directo a la cama para poder descansar.

El tiempo pasaba rápido, ya era de mañana y el Uchiha  sabía que el día de hoy tenía que completar su entrenamiento, desayuno, ni siquiera saludo y menos se despidió de Nana ya que él salió a toda velocidad a la casa abandonada, al llegar Yhavrink de nuevo ya se encontraba ahí, sentado, solo esperando que Indra comenzara, este último se quitó las vendas que Nana le había puesto y sus manos se mostraron mejoradas, uno, dos, tres, cuatro golpes seguidos al muñeco de acero, entre más golpes daba más fuertes eran. Yhavrink ya tenía preparado un botiquín en sus manos para el Uchiha por si lo necesitaba, que sabía tendría heridas más serias el día de hoy, Indra  no se rendía, no podía aceptar no romper un muñeco de acero y menos ni siquiera poder hacerle una abolladura, sus golpes eran repetitivos y constantes, haciendo que poco a poco el metal cediera, luego de muchas horas de constantes golpes el muñeco cayo, no se rompió pero se notaban abolladuras, “Listo, lo has logrado…” dijo Yhavrink mientras se acercaba y le curaba las manos llenas de sangre a Indra que confundido dijo -¿Qué?, ¿Listo qué Ahree , no lo entiendo Yhavrink-dono?- el maestro de Indra agarro sus cosas y cuando se encontraba cerca de la calle para irse dijo- “Nunca podrías romper un muñeco de acero al menos que tus manos sean como el metal… encuentra ese poder…. Pero como verás estaba hueco, no para romperlo, si no para abollarlo, por ahora no podrás desarrollar la fuerza necesaria para romper el acero pero me has sorprendido al abollarlo ya que lo único que esperaba era que te vieras frustrado, pero lo lograste y te felicito, en otro momento regresas y te volveré más fuerte, por ahora tienes la suficiente fuerza para hacerme cosquillas en el abdomen, sana tus heridas y cuando logres estar al 100% de nuevo entonces regresas” -sonaba muy confiado y contento, todo parecía ser una trampa, Yhavrink  no quería que lo rompiera, solo quería ver que era capaz de lograr y Kenshin supero sus límites, --Que odioso Ahre… pero gracias me ha servido mucho ahora se que lo podre hacer hehe… un dia yo  partire la tierra en dos con mis propias manos y con mi Katana… la separare para siempre… claro de manera metaforica… o sea que no es verdad bueno si pero no pero Ahreee!!!- dijo el molesto Kenshin que había sufrido por los constantes golpes pero aun así le agradecía, mientras que su maestro Yavrink se alejaba Kenshin levanto el muñeco y lo puso de nuevo en su lugar, no podría romperlo pero sabía que en algún momento de su vida lo lograría….

Final | Del | Flashback |


Volvía en si… su meditación había sido tan bueno que se había quedado dormido, su entrenamiento  de curación era adecuado, recordaba las enseñanzas de su antiguo maestro, era algo que le caia bien al corazón, la soledad que ahora tenía, era necesaria, pero a veces extrañaba con quien poder ser el que era antes, lo cual ya no era el caso, él era Vizard el samurái el que llevaría justicia a los que la necesitaran y la impartiría a los que debían ser castigados, donde un dios, un régimen, un gobierno, un pueblo, un shinobi…. No pudiera actuar el estaría ahí para ejercer la justicia sin temor, sin miedo, solo la verdad en el filo de su Katana, la realidad en la fuerza de sus puños. Se levantó de la roca donde estaba sentado, estiro un poco su cuerpo, el atardecer comenzaba a llegar, iluminando de color rojizo el ecosistema, la nieve seguía, pero el cielo estaba despejado, esta parecía cesar lentamente. Indra  o mejor dicho Vizard sacudió sus largos cabellos y se dispuso a bajar la gran montaña, pero esta vez lo haría de manera sencilla, inyecto chakra en las plantas de sus pies y comenzó a descender con saltos controlados la cima de la gran montaña, un último entrenamiento cardiovascular antes de dirigirse a su hogar , su aldea , la aldea de las noches, si bien aún tenía que ir debes en cuando a Kirigakure a cubrir su papel de Jounin, al ser alguien de rango alto le daban misiones de investigación y cosas simples en las afueras de la aldea, el Uchiha se tomaba su tiempo siempre, pero cuidando que nadie sospechara de la doble vida que llevaba, uno como espía y otra como Samurái, pero no es que fuera un espía malo, solamente lo hacía para ver si aquel que traiciono a su familia salía a relucir en algún momento en la aldea oculta entre la niebla.Pero por ahora tenia que ser de ambos lados, sus metas estaban mas que fijadas, no habia duda de eso, sus objetivos tambien, pero si bien tenia entendido que la gente inocente tenia derecho a sobrevivir, trataria de evitar que la sangre de personas ajenas a las acciones de altos mandos, se viera infiltrada en un terrible suceso de muerte. Pero era un camino algo complicado, necesitaba tener la mente concentrada y sin cosas que lo pudieran distraer.





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